Hablemos de Byrne

Lejos de ser una obra maestra pero sin ser tampoco lo más hediondo que hizo en estos años, Lab Rats fue una serie 100% de autor enmarcada en el DCU.

Lab Rats

16/10/2018

| Por Fede Velasco

1 comentarios

Lab_Rats_Vol_1_1Hay una etapa siniestra en la carrera de John Byrne, una que la mayoría quiere olvidar y de la que realmente muy pocos leyeron algo, porque tenía más mala prensa que comics realmente malos. Bueno, no; en realidad estaba llena de malos comics y por eso la mala prensa, pero más allá de eso, se generó un efecto bola de nieve que provocaba que muchos de estos títulos nacieran muertos y fracasaran antes de que ni siquiera saliera un número a la venta sin importar la calidad de los mismos. Pero estábamos a principios de los 2000, y había entrado en escena un nuevo jugador muy importante: los foros de internet. De pronto, cualquier boludo con una computadora podía publicar lo que fuera de quien fuera y la gente le creía, y para peor los autores no estaban acostumbrados a este tipo de feedback, y no tenían muy claro cómo defenderse de las criticas, suponiendo que eso fuera posible.

Más allá de todo este cambio de paradigma, estos fueron años donde Byrne parecía haber dejado el cerebro en remojo y dedicarse a reciclar ideas, no ponerle pilas al dibujo y hacer todo con fritas como para ganarse unos mangos y no mucho más que eso. Incluso en algún punto -sin llegar a admitirlo del todo- él se hace cargo de que en muchos de estos casos no le ponía las ganas necesarias a estos laburos, porque ya se los estaban criticando antes de que salieran y su postura era un poco la de “si todo el mundo cree que esto va a ser una mierda, dejemos que lo sea y ya fue”. Y así fue como arrancó su espiral descendiente que lo llevó al límite del abismo.

2012-01-21_063649_009Pero vayamos a la obra en sí. Lejos de ser una obra maestra pero sin ser tampoco lo más hediondo que hizo en estos años, la idea de Lab Rats era generar una serie de autor donde Byrne retenía todos los derechos, pero a la vez enmarcada en el DCU (algo parecido a los Sovereign Seven de Chris Claremont). No era una mala idea. La cagada es que más allá de su corta vida (duró apenas 8 números) todo tiene olor a refrito.

Cuanta la leyenda que la idea original surgió en la cabeza del maestro en pleno auge de las Tortugas Ninja y elconcepto central es que los protagonistas fueran realmente ratas de laboratorio con super inteligencia. Por suerte ese planteo no properó, y a la hora de hacerlo realidad Byrne se jugó por un grupo de adolescentes sin ningún tipo de habilidad especial que trabajan para una organización un tanto dudosa, cumpliendo misiones que nadie más puede realizar y poniendo en riesgo su vida la mayoría de las veces. Ese es el gran atractivo de la serie: que cuanto más te encariñás con alguno de los personajes, más posibilidades hay de que sea boleta. Acá nadie tiene asegurado llegar al próximo número por más importante que parezca para la historia. En el menor descuido, cualquiera puede morirse y ser reemplazado por alguien más (o no) para el siguiente episodio.

reign308Yendo a la parte visual, no es de sus mejores laburos, pero está dentro de un nivel más que digno. En estos años (2002-2003), Byrne se dedicó casi exclusivamente a este título con lo cual le ponía bastante pila al dibujo, los personajes son todos bien diferentes y distinguibles a simple vista y tiene un laburo de fondos muy detallado en la mayoría de los números (la saguita del futuro de Metropolis es un ejemplo clarísimo del nivel de detalle que maneja). Todavía faltaban un par de años para que vieniera la etapa en la que dibujaba tres títulos al mismo tiempo y era uno más espantoso que el otro.

En conclusión, una obra totalmente menor y olvidable en la carrera de Byrne, pero que se deja leer y no provoca ganas de vomitar como muchos de los trabajos que hizo durante esos años. No sé si eso alcanza para darle un chance, pero al ser solamente 8 numeritos, seguro que alguno se anima a probar.

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Un comentario

  • Veo que todavía no te animas a leer la Doom Patrol del 2004. Nunca me topé con ninguno de los numeritos de esta serie. Les hubiera dado una chance, si los conseguía baratitos, por cariño a Byrne nomas y para ver que onda.

    Comentarios

    Knightwing

    17/10/2018 - 20:52