Hablemos de Byrne

Terminamos el repaso por la serie más emblemática de John Byrne... ¿y se termina también esta columna? No way. Seguro que hay más Byrne.

Next Men (parte 2)

12/01/2021

| Por Fede Velasco

1 comentarios

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Entre los personajes funestos que planean manipular a los jóvenes superpoderosos para su propio benficio tenemos por un lado a Aldus Hilltop, un senador bastante corrupto que es el impulsor del proyecto y quien nos lleva al vínculo con 2112. Como ya vimos, una explosión en el futuro hace creer que el villano Sathanas está muerto, pero en realidad viaja al pasad,o al año 1955, donde es encontrado por un grupo de científicos, y los mata a todos menos a uno, que se transformará en el padre de los Next Men, con la ayuda del antes mencionado senador. Obviamente todo esto es parte de un plan mucho más elaborado por parte de Sathanas que -al venir del futuro- conoce perfectamente cómo se van a desenvolver los acontecimientos… y no digo mucho más porque ya sería entrar en spoilers que arruinarían la serie.

Y por el otro lado, los “buenos” son Willis Ducummen y Antonia “Tony” Murcheson, miembros de una organización que también quiere ganar control sobre los Next Men y usarlos para sus propios intereses. Y como si fuera poco, se suma a la mezcla un ambicioso editor de comics, que ve a estos “superhéroes” de la vida real como una excelente oportunidad para hacer dinero a sus expensas. Así es como, con el correr de los 30 números que tiene la serie, veremos cómo juegan sus cartas ocultas las distintas partes involucradas, cómo tratan de imponer sus propias agendas, las conspiraciones, los cambios de bando, los viajes temporales y unos cuantos cameos de personajes como Hellboy, Monkeyman y O’Brien, algunos de los protagonistas de Elfquest, entre otros que hacen que la serie sea atrapante y muy entretenida. Pero por desgracia llega a un final abrupto por motivos que ya expliqué, y termina con un cliffhanger que tardaríamos mucho años en develar.

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En 2008, la pujante editorial IDW reedita todo el material de Next Men publicado por Dark Horse, primero en blanco y negro y al año siguiente a todo color y en formato tapa dura. Sin embargo, la mejor reedición de este material es la tercera, la que sale después del relanzamiento del título y consiste en tres tomos en tapa blanda, que incluyen 2112 y los back-ups de M4, además de los 31 números de la serie.

Y ya que mencioné M4, estos back-ups cuentan la historia en paralelo de otro personaje, el Androide Mark IV, que arrancan de esta manera a partir del nº7 y se va a unir a la trama principal en el nº 23. Esto que empieza re-desconectado del núcleo de la trama de Next Men, va a ser fundamental para el desenlace de los últimos números de Dark Horse.

Pero volvamos a IDW. Como decía, durante la publicación de los recopilatorios, Chris Ryall (el presidente de la editorial) comenzó a insistirle a Byrne para traer de vuelta al grupo y terminar la historia que había quedado trunca muchos años atrás, sin aflojar pese a las negativas del maestro. Tal parece que ese tire y afloje de varios años rindió sus frutos y eventualmente Byrne terminó dando el sí, y de esta forma Next Men regresaba en lo que se anunció como una etapa de 20 números que llevaría a la serie hasta el número 50… a y su final definitivo.

6858Vaya uno a saber por qué, imagino que porque la pudo redondear en menos capítulos, el paso por IDW se dividió en una serie de 9 episodios (numerados del 1 al 9, pero con un pequeño 3 delante, avisando que continuaban la vieja numeración) y al año siguiente la miniserie Aftermath que sí mantiene la numeración clásica y va del 40 al 44, con el que termina la serie. Obviamente en 15 años las idea de Byrne cambiaron un poco, él mismo dice que tuvo que releer la serie para acordarse a dónde pensaba ir, que sumó algunas ideas de años posteriores que no había podido meter en otros proyectos, e incluso que la editorial le había pedido que funcionara con los lectores nuevos, por lo cual trató de mantener esta etapa no demasiado atada a la anterior. Creo que en cierta forma lo logra, y eso va un poco en detrimento de la serie, que si bien no es mala para nada, deja algunos cabos sueltos de la primera etapa y cambia todo el enfoque de la misma de una manera demasiado radical, que incluso leída todo junta y de un tirón, hace que se note que en el medio pasó mucha agua bajo el puente.

DESPARRAME TEMPORAL

Brevemente y tratando de no cagarle la historia a nadie, esta nueva etapa arranca con los protagonistas desperdigados en distintos lugares en el tiempo y como en un futuro muy lejano, un grupo de investigadores tratan de recuperarlos, para que no se altere la línea temporal. Nunca vamos a saber cuál era la idea original de Byrne con estos números, pero suponemos que se acerca bastante. Incluso había dando vueltas una portada anunciada del número 31 (terminó siendo la tapa de un recopilatorio francés de la serie) donde Jaz, Danny y Nathan escapan de un T-Rex. Si bien esto se cuenta de manera muy breve en el nuevo nº 1, Byrne usa gran parte del episodio para hacer un recuento de toda la etapa de Dark Horse, como para hacerlo entendible para los nuevos lectores y se nota que muchas de las ideas para ese número quedan reducidas a solamente algunas páginas.

9781613773987Ya para el número siguiente nos metemos de lleno en la historia, con una intrincada trama de viajes en el tiempo, realidades paralelas y cambios en la continuidad, que llevan a un final que no sé si es del todo satisfactorio pero que cierra la historia de una manera que funciona. Obviamente quedan varias cosas sin resolver y algunas cuestiones no son del todo claras, pero da la sensación de que el maestro no tenia o las ganas o el tiempo de profundizar en esas cuestiones y que no se debe a un mero olvido, sino a una decisión consciente, la cual podemos cuestionarle, pero él tendrá sus motivos para haberlo dejado así. Quizás nos dejó una pequeña puerta abierta para volver a la serie en algún otro momento, o por ahí solamente algo pasa que completemos los lectores en nuestras cabezas.

Como sea, y a pesar de los 15 años que estuvo frenada, Next Men es sin dudas la serie mas emblemática de lo que es la carrera de Byrne, con sus pros y sus contras, sus defensores y sus detractores. Momentos para aplaudir de pie y otros que nos dan vergüenza ajena, casi como un reflejo del propio andar del maestro, que siempre se las ingenia para estar en boca de todos, ya sea por su genialidad o porque lo estamos puteando. Y creo que esta reflexión es el mejor cierre que le puedo dar a una sección que me acompañó los últimos 4 años de mi vida. Ya no voy a hablar de Byrne todos los meses y lo voy a extrañar. Igual no desesperen, que guardamos una sorpresa para el final y no está la última palabra dicha (¿o escrita?).

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Un comentario

  • “Next Men” me sigue pareciendo una gran serie –bastante atípica en un sentido, si suponemos que se inscribe en el género de superhéroes- y si bien no puedo garantizarlo, creo que no tiene que ver con la nostalgia de haberla leído durante mi infancia, a la par que los comics de Perfil/ Vid. En la última relectura me había sorprendido lo poco super-heroicos que los chicos resultan. La mayor parte de la primera colección se la pasan escapando –y no de fuerzas sobrenaturales-, intentando saber de qué y por qué. En el único arco (“Parallel”) en el que el planteo se asemeja a “combatir un grupo de villanos”, fracasan bastante estrepitosamente hasta que -medio por azar- terminan zafando. Y ahí reside lo interesante, en el melodrama de las relaciones interpersonales, en la tragedia adaptativa que sufren, en la novela personal que cada uno vivencia, todo atravesado por esta cuestión de ser “mutados”, porque digamos que si bien concretan algún acto heroico, héroes no son. Cuando la serie se aparta demasiado de esos carriles o cuando se consagra por entero al efectismo del superhéroe pierde por completo, como pasa para mí en la segunda parte de la colección, la más reciente. La historia de Tony debe ser la única que reviste algún tipo de interés (junto a la idea de rescatar a Gillian).

    Después, estaban esas cosa que no me terminaban de cerrar. No sé que pensarás vos de ellas, Fede, que tenés la lectura más fresca. (Alerta SPOILERS)

    La idea del disparador genético y su activación a partir de las relaciones sexuales.
    Si la creación de los “Next Men” fue la forma de generar esa nueva etapa evolutiva planeada por “Satanás” no parece haber sido muy eficaz salvo a lo que a él respecta. Esto porque según lo narrado por Kirkland los mutantes comenzaron a aparecer lentamente por toda la nación. Siguiendo la historia, parece difícil que los cinco soldados del Invernadero hayan tenido algo que ver. Los “Next Men” casi no tuvieron intimidad sexual más que con dos personajes por fuera del núcleo del grupo y conociendo el destino de ambos “activados” sabemos que no fueron capaces de nada (salvo que el marido de Jazmin haya hecho estragos en ese poco tiempo, cosa que ni se sugiere y no parece tan probable, no por su vida disipada sino por su ocupación y sus setenta y pico de años). Creo que en ese sentido el único cabo suelto es Garrison Carter, pero tampoco estoy muy seguro puesto que es probable que ni siquiera haya tenido sexo con alguien físico, sino con una suerte de proyección mental de Sandy (dado que la real fue encontrada luego y estaba como estaba).

    El rol de “Control” respecto de los “Next Men”, otorgando la localización de los mismos al ejército, los fines que persigue al aliarse con Hilltop no quedan del todo claros o no parecen suficientemente convincentes. Sí la idea de la traición, pero evitando a Hilltop se hubiera reforzado mejor la intención de tener total dominio sobre ellos.

    La personalidad del doctor Jorgenson en sí es problemática o al menos se transforma en ello a partir de los motivos de su pelea con Hilltop. De repente un tipo dispuesto a sacrificar personas de todas las edades y géneros para sus experimentos y el avance de la ciencia, resulta ser alguien que trabaja por el beneficio de la humanidad. Luego se le da un carácter socialista, que tampoco terminaría de cuajar si tenemos en cuenta el pasado nazi –inventado con fines efectistas pero poco convincentes-. Todo esto no porque no sean posibles cambios ideológicos o contradicciones personales, sino porque no se explicaría demasiado el hecho de los pruritos éticos que repentinamente muestra ante los planes de Hilltop. Digamos que en la primera etapa cerraba un poco mejor, pero la aparición de Jorgenson en campos de exterminios alemanes en la segunda parte de IDW hace a mi entender inviable parte de este personaje.

    Y bueno, en la segunda parte todo parece empeorar y se dificulta seguir el rastro de los personajes. Hay realidades paralelas que no se entiende muy bien –o yo no entiendo muy bien, así que Fede, arrojá luz sobre este ignorante- cómo se llega a ellas: la de la Bethany enterrada aparece así sin más, carente de una explicación (no sé, a partir de la alteración producida en la línea temporal, algo) con la única finalidad de introducir a la Bethany viajera temporal. Parece como si Byrne hubiera ido improvisando sobre la marcha, generando una sensación opuesta a su primera serie, en donde todo (incluído Mark IV y 2112) estaba minuciosamente pensado para cerrar en el 30.
    Se desdibujan tanto a los personajes de la línea temporal original, que hasta se vuelve difícil recordar el derrotero de cada uno. Me gusta igual esa idea de finales individuales nada épicos que van ocurriendo lejos entre sí y en distintos momentos, porque tiene ese dejo agridulce propio de la vida. Pero no puedo decir que fuera el final que esperaba.

    Comentarios

    NN

    15/01/2021 - 14:51