La Mansión Wayne

De la literatura al comic y más allá, Alan Moore y Kevin O´Neill nos regalan una de sus obras más gloriosas.

La Liga Extraordinaria

05/01/2021

| Por Bruno Magistris

8 comentarios
No nos une el amor sino el espanto.

No nos une el amor sino el espanto.

Aquellos que suelen quejarse acerca de lo «fácil» que es escribir una historia usando los personajes de otro, deben creer seguramente que también es fácil para alguien que no es cocinero usar cualquier ingrediente que se le antoje con el fin de crear el manjar más apetitoso de todos los tiempos. ¿Qué tan difícil podría ser? Si tiene los ingredientes ahí, todos a mano, ¿no?

Y… la verdad que no.

Incluso es todavía más difícil usar aquellos personajes que no han sido concebidos por nosotros mismos porque eso requiere de un conocimiento y sapiencia perfectos de esos conceptos, que no son tan fáciles de adquirir y, sobre todo, manejar.

Alan Moore (el inigualable, el Mago, el Más Grande, el Diego de los comics) pela la idea de juntar leyendas de la literatura del siglo XIX, personajes cuyos derechos ya son del dominio público y que están inscriptos en el inconsciente colectivo desde hace más de un siglo (Drácula, Quatermain, el Hombre Invisible, Jekyll y Hyde, etc) y los hace interactuar. Y no solo eso, sino que lo hace GRANDIOSAMENTE. Los lleva a nuevas aventuras no sólo a la altura de sus mismas leyendas, sino también a historias frescas, apasionantes, adictivas. Los vuelve todavía más interesantes, sin traicionar el más pequeño aspecto de sus gloriosos orígenes.

Black Dossier.

Black Dossier.

Por lo tanto, repito, aquellos que creen que lo de Moore es «hacer la fácil», pecan de una gran ignorancia.

Entonces, ¿qué es la Liga de los Caballeros Extraordinarios? Es un mundo en el que toda creación cultural, de cualquier medio que se digne, existe y comparte espacio y tiempo con las demás. En donde James Bond se encuentra con Allan Quatermain a tomar una copa. Y la «Liga» en sí es un grupo que suele responder a la corona inglesa (aunque tuvo su contraparte europea con Fantomex, Jean Valjean y Caligari, entre otros) y a la que se recurre en los momentos de tole-tole más poderosos. Gente de extraordinarias características que salvan las papas cuando nadie más puede. Que recorren la historia humana desde hace siglos, en las sombras, ayudando a la humanidad en sus momentos de mayor crisis.

Y a medida que pasan los libros y las historias se suceden en publicación, la catarata de referencias literarias, historietísticas, cinéfilas, pictóricas, sociológicas, etc, etc, que se dejan entrever en sus páginas se vuelve casi imposible de creer. Y Moore trasciende, e innova, y cada libro es superior al anterior en puesta en página, en originalidad, en voladura de ideas.

Porque expande la historia de la Liga hacia adelante y hacia atrás.

A través de los siglos.

A través de los siglos.

Arranca en el siglo XVII en la corte Real, con el mismo William Shakespeare escribiendo una escena en alusión a sus ilustres integrantes. En el XVIII, con Gulliver adscribiendo a sus filas. La historia llega hasta el 2009 e incluso más adelante, entre droga, sexo y rock and roll (literales).

Y como siempre, mechando historieta con prosa, esa prosa elegante y poderosa de un Moore siempre afilado e inspiradísimo que amplia el universo con el que juega y se divierte. Parecería que todo le es fácil al tipo (fácil en un sentido personal creativo), que se sienta en una silla y al primer intento ya le sale lo que quiere escribir, automaticamente.

Vaya uno a saber si es así. Pero si hay algo que sí es seguro, es que todo (o casi) lo que hace es GENIAL.

El primer tomo funciona a modo de presentación (Mina Murray, de Drácula; Alan Quatermain; Jekyll y Hyde; el Hombre Invisible; Nemo, de las 20.000 leguas) como principales, aunque con decenas más que andan pululando por ahí. Campion Bond (antepasado del ligero James), Moriarty, Mycroft Holmes, la vida. Ahí los personajes “nacen” (cuasi-literalmente) con Moore y empiezan a respirar aires nuevos.

No hay dos Nemos sin trilogía.

No hay dos Nemos sin trilogía.

El segundo repite prácticamente elenco pero se centra en la obra de Welles, «La guerra de los mundos» y “La isla del Dr. Moreau”, con una épica invasión marciana. Alguno muere, heroicamente. Algún otro, de forma humillante. Todo puede pasar. Moore hace lo que quiere y no le debe nada a nadie.

Y como la mano es así, para la tercera publicación pela el «Black Dossier», una especie de recuento de todas las Ligas de la historia; una especie de documento de la corona que da cuenta de todas las actividades de esta gente, obviamente secreto. Que durante los años del Gran Hermano (de otro Orwell, James y su “1984”) pasaron a ser “no-gente” y borrados prácticamente de la existencia. Con fumetas en 3-D (y el uso exigido de anteojos rojos y verdes), facsímiles en papel duro, ensayos de Shakespeare, novelasultramodernassinpuntiacionalguna, recortes históricos y mucha, muchísima información. Para mi gusto personal, esto es lo mejor de toda la serie.

Luego pela tres tomos que hacen avanzar la historia, pero centrados en la hija de Nemo (llamada, obviamente, “La trilogía de Nemo”), que continúa con el legado de su padre en tres épocas temporales diferentes.

El volúmen 4 es «Century», donde vuelve a la Liga original (o casi) y la hace atravesar todo un siglo de historia desde 1909 hasta 2009. Lisergia, magia negra, sexo, droga, punks, más (miles) de referencias a toda la cultura universal, descontrol y un final apoteótico con la muerte de otro personaje que te rompe el corazón.

And in the end...

And in the end…

Y todo termina en «Tempest».

Seré sincero: todavía no la leí. Pero es que me resisto a ponerle fin a esta historia. Que no sólo es el fin de la Liga como concepto, sino la historia final que el mismo Moore anunció como la última que hará antes de retirarse dentro de la Historieta.

Y párrafo final para el co-equiper más perfecto que esta serie podría tener: el genial Kevin O’Neill, dibujante con un estilo tan personal como virtuoso que la descose a lo largo de todos los álbumes. Que cae perfecto por su pasado en Marshal Law, con esa onda de desprecio por los superhéroes que la Liga también emana en algún punto.

Si todavía no leíste nada de esto, preparate para un viaje que no sólo te va a hacer pasar grandes momentos, sino que también te hará crecer, te dará sapiencia, te hará más culto. Porque inevitablemente te genera la curiosidad de ir a buscar los orígenes literarios de todos estos tipos que te fascinan tanto, y de conocer de dónde vienen.

Preparate porque te dejará un sabor de boca como si fuera el mejor plato de tu vida en la última cena de tu existencia.

Porque, al fin y al cabo, ¿qué tan difícil puede ser escribir con personajes de otro?

Una pavada, que cualquiera podría hacer…

 

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8 comentarios

  • No leí Century todavía pero ya lo compré. Creía que Black Dossier venía después .Me arruina algo si no lo leo en orden? BD cuesta un huevo !

    Comentarios

    pilomero

    05/01/2021 - 20:29

    • Conviene leer primero «Black Dossier» porque allí pasan cosas a las que hacen mención en «Century». Igualmente, esta última se puede leer sin la primera, pero como es una obra tan monumental, para no perderte nada convendría leerlos en orden.
      Y si decidís esperar y tener el Dossier, armate de paciencia porque este se lee despacio, tardás en terminarlo. Tiene tanto texto, tanta información, que te llevará un tiempo. No sé cómo se habrá editado en español, pero en inglés la edición es hermosa, con diferentes tipos de papel según lo que se esté contando.
      Envidio que no lo hayas leído todavía.
      Disfrutá y seguí la historia hasta el final, vas a salir mejorado.
      Abrazo!

      Comentarios

      brunowayne

      06/01/2021 - 08:28

    • El problema que tengo con el black dossier (y con tempest) es que se me complica coordinar los anteojos de la presbicia con los 3D
      A alguien mas le pasa o es que ademas de viejo me estoy poniendo pelotudo?

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      Sucubo

      14/01/2021 - 14:02

    • Sí, yo también uso anteojos y se complica. Deberían hacerlos un poco más grandes a los 3D para que no existiera este problema.

      Comentarios

      brunowayne

      14/01/2021 - 14:12

  • No obstante la nota esta muy buena e invita a leer esta parte de lo que hizo el barbudo que si vale la pena,saludos!

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    • Gracias, amigo Scott. Y sí, ojalá le des una oportunidad si nunca la leiste porque es de lo mejorcito que hizo el barbeta. Abrazo!

      Comentarios

      brunowayne

      05/01/2021 - 18:53

  • Al menos para mi frank miller es mas grosso que moore,como bien decis utilizar y romperla con batman no era para cualquiera,moore se la paso criticando a dc y a marvel y fue a umage a hacer berretadas con personajes de mierda.

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    • Bueno el shampoo para la barba no se paga solo campeon.
      Lo de Image es meramente alimenticio pero un par de cosas estan bien (Supreme por ej) pero te podes morir tranquilo sin conocerlo.
      Pero leete America Best Comics y te vas a cuenta cuan grosso es el Barbudo. Lastima que nuevamente DC lo cagó y se le quedó con los personajes
      Respecto de Miller, hace años que no saca un proyecto decente. Compará Hell and Back con el Hard Goodbye y te das cuenta cuanto decayó en terminos de narrativa y dibujo
      Por no mencionar que al lado suyo, Ricardo Iorio es un estudiante de Sociales de la UBA de la corriente clasista y combativa

      Comentarios

      Sucubo

      14/01/2021 - 14:00