La Mansión Wayne

A veces, a la hora de comprar comics, pierde mi costado más racional y gana mi lado “pochoclero”, “tranqui”, más condescendiente.

Placeres culpables

07/03/2017

| Por Bruno Magistris

14 comentarios

sam_01471“Placeres culpables” los llamó Seba De Caro en algún podcast, y sobre eso quería detenerme un momento.

Es cierto, hay comics que están en nuestro corazón por una cuestión melanco, por tenerlos en el pedestal de “boludo, esto leía cuando era chico… ¡qué flash!”. Quiero contar mi experiencia al respecto.

Cuando más o menos me estabilicé económicamente (luego de muchos años en los que ni siquiera pude comprar el diario) decidí, de a poquito, empezar de nuevo a nutrir la biblioteca comiquera. Tengo otra, la de literatura, pero quizás le pase a alguien más también… creo que últimamente, las dos chocan, por así decirlo. Es decir, no puedo leer una novela sin que a las diez páginas empiece a extrañar las viñetas y los colores. El haber trabajado en una cadena de librerías por muchos años sin duda me ayudó muchísimo a conseguir volúmenes y volúmenes de los mejores escritores de literatura de todos los tiempos. Borges, Víctor Hugo, Eco, Dostoievski, Proust, y miles más se codean en tomos desiguales, que nada tienen de lindos sino que cada uno, en sí, es un pedazo de historia (y esa es otra maña comiquera: libros usados puedo comprar, incluso tengo algunos de comienzos de siglo, pero “comics usados”… me cuesta un poquito).

latestPero, como decía, y para no irme por las ramas, cuando me pude estabilizar económicamente empecé de a poco a comprar y comprar. Y, obviamente, en un momento, las ansias de más y más se vieron interrumpidas por un detalle capital (justamente): no tenía más guita. Entonces…¿qué hacer? Empecé a mirar lo que tenía y a elegir de qué deshacerme, venderlo, y con eso seguir comprando obras maestras de verdad. Y en esa volteada, cayeron infinidad de comics que creía “menores” y que se fueron como pan caliente.

Uno de ellos, era un tomo de “Reign of the Supermen”, con la (casi) vuelta del primer superhéroe luego de su fraudulenta muerte. Era un tomo gordo, con bocha de números, en inglés, y que vendí por vaya a saber cuánto. Lo que gané con su venta, lo invertí seguramente en Brubaker, o en Morrison, o algún genio de esos.

Pasaron los años… y casi con vergüenza me empecé a dar cuenta de que extrañaba esa historia. De alguna forma, e incluso sabiendo que no es una de las GRANDES, sentía que quería leerla otra vez, aún sabiendo que quizás, al hacerlo, no sentiría nada más que aburrimiento.

Creo que todos tenemos un lado “serio”, “profundo”, “culto”, “erudito”, que se jacta de haber leído a los grandes (con el barbeta a la cabeza); y a la vez, un lado “pochoclero”, “tranqui”, más condescendiente. O sea, ¿cómo puede ser que, al mismo tiempo que me fascina From Hell, también me emocione con cosas como Knightfall, por ejemplo?

hqdefaultNo tengo una respuesta. Como dije antes, quizás lo melanco tenga algo que ver. Quizás haya cosas que uno no pueda explicar o hasta siquiera defender, como por ejemplo esa historia del murciélago, que es obvio pochoclo y que no te deja nada más que un buen momento… pero que leíste cuando recién empezabas y que, chota y toda, la abraces contra tu pecho y le sientas el aroma y te sientas un pendejo de nuevo.

Hace poco, salió a la venta una reedición de toda la Muerte de Superman. Cinco hermosos libros que recorren todo el suceso, desde la muerte hasta las Doomsday Wars, con el obvio lomito con dibujo compartido de la S sangrante.

A veces pierden los mejores...

A veces pierden los mejores…

Cuando el mouse se desplazaba por Amazon intentando decidirme si comprarlos o no, un lado importantísimo de mi intelecto se oponía. “¿Cómo vas a comprar eso con tantas obras alucinantes que aún no tenés, de autores grosos, cosas de Vertigo, del nuevo Image, que han dejado huella, cuyas críticas han sido más que apabullantes en su nivel de calidad… cómo vas a comprar “Funeral para un amigo” antes que todo eso, la puta que te parió?”. Y no sé qué contestarle a ese lado mío. Porque no hay argumento racional que pueda justificar la inversión descomunal que esos cinco libros requerirían, más que el sentimiento de que en su momento me hicieron muy bien, muy feliz, y que quizás algo de eso quede en alguna página, en alguna viñeta ignota.

Así que los minutos, horas, días pasan mientras no me decido. Y elimino del carrito esos libros, y busco “Ed Brubaker…” , y pongo “Criminal” y digo bueno, tengo que terminar mi colección de esos libros policiales perfectos y maravillosos y que no son vergonzantes como Superboy sonriendo y señalando su S amarilla con el pulgar. Y está todo listo, y estoy por dar “OK”… pero de nuevo me detengo, y no puedo terminar la compra.

¿Qué hice al final? Creo que, lamentablemente, mi costado emocional le ganó al racional y aquí estoy, con la historia completa del kriptoniano más poderoso. Y empiezo a leerla, y le pongo huevo, y trato de tirar todas las expectativas bien abajo, y voy con cero ganas de que esté bueno. Y de pronto, me sorprendo al ver que sí, no es la octava maravilla del mundo, pero zafa. Los autores son medio pelo, sí, pero quizás la historia que quisieron contar fue la mejor de sus vidas, y los huevos se notan.

5acfeee5fe1a5796cb31090b86748471Al fin y al cabo, no sólo muere el héroe, sino que aparecen cuatro tipos diferentes proclamándose cada uno como el único y verdadero Hombre de Acero, y Mongul, y Darkseid, y el Cyborg, y el verdadero Kal-El en traje negro, ese plateada, y quilombo y cosha golda…

¡Esto es genial!

Mierda, lo admito. Me gusta, me encanta.

Sí, leo Promethea y From Hell, pero también esto.

Leo Transmetropolitan, pero también Knightfall.

Leo Asterios Polyp, pero también el primer Spawn.

Y no lo hago con un afán de conocerlo todo y saber antes de criticar (lo que no está mal), sino con sinceras ganas, con sincero interés de zambullirme en ese tipo de historias que, más allá de su (alto) nivel pochoclero, no por eso dejan de resonar bien fuerte dentro de mi gusto personal.

¿Estoy hecho mierda?

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14 comentarios

  • Excelente articulo, te re banco Bruno; además de que toda la historia de la Muerte y Regreso de Superman me encanta-salvo el Funeral, que realmente es embolante-, también fui un gran consumidor de la primera Image, a la par de que tenía a Moore, a Morrison, a Pratt, a HGO en un pedestal pagano.

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    maxi_o

    15/03/2017 - 12:01

  • Estas bien Bruno, vos lo querías, eso es lo único que importa, los de afuera son de palo.

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    Dario Zeta

    09/03/2017 - 16:38

    • Se agradece, amigo Darío. Pero en este caso es raro, porque “los de afuera” soy yo mismo…

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      brunowayne

      09/03/2017 - 17:36

  • Me parecen muy bien los comentarios, pero: ¿Nadie tiene una lucha interna al elegir leer una historieta en vez de un libro de literatura, y viceversa? Repito, yo tengo dos bibliotecas, separadas. No puedo juntarlas. Y quizás me paso años enteros sin volver a agarrar algún tomo de Borges o de Hugo. Cada tanto me pasa al revés… ahora, por ejemplo, estoy con “La leyenda de los siglos”, del barbado francés, y no puedo parar. Y no puedo mezclarlo con historietas. Simplemente no puedo. O una cosa u otra…
    ¿A alguien más le pasa?

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    brunowayne

    08/03/2017 - 17:45

    • Sí, a mí me pasa y opté por ir alternando lecturas. Cuando termino un libro, sigo con un comic y viceversa. La razón principal es que muchas veces quedo tan satisfecho con lo que leí en un comic o un libro, que evito leer algo de su misma especie a continuación ya que inevitablemente voy a compararlo y la nueva lectura puede perder puntos por el buen sabor de boca que me dejó la obra anterior. Y con rspecto a las bibliotecas separadas, sí, quedate tranquilo porque yo también tengo por un lado los libros y por otro los comics. Y en cada repisa, no se mezcla la historieta argentina, Marvel, DC, la BD, el manga u otro comic USA. Una repisa para cada categoría…o locura de comiquero…

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      Athos

      08/03/2017 - 20:10

    • A mí no me genera conflicto. Pasa que también son momentos y espacios de lectura separados. En medios de transporte o en la cama leo casi exclusivamente literatura. En el sillón, historieta. Puede variar un poco, pero es más o menos así.
      Y con respecto a separar, me encantaría poder encontrar a alguien más obse que yo, me haría sentir menos mal: ordeno las historietas según el índice Dewey. Parcialmente modificado, pero casi nada. Lo bueno es que no tardo casi nada en encontrar lo que sea. Pero si me miro a la distancia, es patético.
      Por cierto, Bruno: hoy me llegó Promethea 2 después de más de un mes. Y mañana llega un amigo de afuera y me trae el tercero (es la edición en tres tomos). La intercalaré con Fullmetal Alchemist

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      bazillusgg

      08/03/2017 - 23:12

  • Soy de los que piensan que lo “culto” y lo “comercial” pueden convivir en una biblioteca o en el corazón de uno. Así como cuando veo una película de los años 40 me predispongo de una manera distinta a cuando veo un film de la actualidad (porque su narrativa es diferente, sus tiempos son diametralmente opuestos), así leo un comic de Doug Moench en una forma distinta a cuando leo a Grant Morrison, y no es que me ponga más o menos exquisito con cada uno, sino que busco productos distintos en cada autor. No tiene que haber conflicto, después de todo, las mejores decisiones se toman con el corazón

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    Athos

    08/03/2017 - 00:19

    • Sólo Athos podía escribir algo tan certero.

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      brunowayne

      08/03/2017 - 17:28

  • Hay un proverbio español que dice “Perdices todas las noches, cansa”
    Gracias a dios, hoy tenemos acceso a mucho material, lo que te da la posibilidad de elegir: Hay dias que queres un comic que te entretenga y otras algo con un poco mas de miga.
    Ayer me colgué leyendo el Green Arrow Año Uno y la pasé bárbaro. No es un comic que vaya a pasar a la historia pero esta bien contando, mejor dibujado y son un par de horitas que la pasas bomba.
    No todo tiene que cambiar la noción del mundo tan como la conocemos.
    Dicho esto, si no compraste los últimos tomos de Criminal por comprar el Superman eléctrico, cortatela en fetas porque te perdiste la puta gloria

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    Sucubo

    07/03/2017 - 22:03

    • Jajajajaj lo sé… pero ese es el tema del que hablamos…

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      brunowayne

      08/03/2017 - 17:28

  • Me hacés pensar, guacho.
    Hace poco me mudé, tardó en llegar la biblioteca nueva, pedida con estantes regulables para llenarla bien al palo. Ya tenía otras, porque tienen que convivir historietas, literatura y libros de laburo tanto míos como de mi pareja.
    Y cuando puse bastantes historietas (no todas), me surgió la duda de si realmente quería que todo esto estuviera ahí. Está lleno de material al que le tengo cariño. ¿Pero es necesario que esté ahí? Y si lo guardo en cajas (como tanto material), ¿para qué lo guardo? ¿Para que lo conservo si ni lo veo? Pero igual no se me ocurre cómo podría tirarlo. Aunque esté hecho bolsa, aunque sean unas Crónicas de Atlantis de Zinco todas amarillentas que si las leo hoy seguro me resultan una oda a la oligarquía. Viejas Cimoc, Skorpio, Flush Man… prolijamente embaladas en el fondo del armario. Y ahí están, no me puedo desprender de ellas. No sé qué hacer, realmente

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    bazillusgg

    07/03/2017 - 21:28

    • Consejo: no te desprendas de eso. Sí, son una cagada. Sí, son chotas. Pero son parte de vos, con lo que creciste y te empezaste a formar como comiquero. Yo vendí mucho material similar a ese (algo escribí por ahí) y te aseguro que tarde o temprano, lo melanco que llevás dentro te pasa factura…

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      brunowayne

      08/03/2017 - 17:42

  • Ya que citaste Asterion Popis, traigo este enlace con el David Mazzucchelli de 1984: http://thebristolboard.tumblr.com/post/157751873498/opening-panel-by-david-mazzucchelli-and-brett

    Me encanta el detalle: Un cuadro simil Joan Miró y la reproducción de una estampa enmarcada de Hokusai o alguno de sus ñeris.

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  • Buenísima nota. Y cuánta verdad, ese placer culposo por algunas historietas a mí me encanta. A mí me pasó (pasa) lo mismo, pero parado en la vereda de en frente. Yo empecé a leer historieta siendo un bepi, por los 2000 (linda época para empezar jajaja…) con el manga, empezaba el furor en ese entonces, no había leído nada previo, sabía de rebote qué era el Eternauta pero nada más, mi hermano por su lado era cómic de superhéroes, era la eterna dicotomía de la casa.

    Hoy en día, lo que más consumo es historieta nacional y álbumes europeos. Cuando descubrí ese mundo, “la historieta posta”, se generó un conflicto en mi cerebro, ¿estaba bien seguir consumiendo lo otro? ¿Ahora que consumía esta heroína tan refinada seguiría haciendo bien en consumir el paco? Y por un tiempo abandoné lo primero por lo segundo, pero llega un punto en el que uno deja de ser un pelotudo por suerte, hace las pases consigo mismo, y se da cuenta que por algo disfrutaba esas obras, y hoy en día, no te digo que prefiero leer un tomo de Naruto que la última de Lucas Varela o Agrimbau pero eh… me encanta y me la banco, y andá a dibujar 22/24 páginas por semana durante años y tener más de 70 tomos publicados, vofi (por poner un ejemplo Naruto, puede ser cualquier otro manga pochoclero shônen). Aguante leer y punto.

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