La Mansión Wayne

¿Cómo llega uno a ser Batman? O mejor dicho, ¿cómo llega uno a sentirse Batman?

Ser Batman

01/01/2019

| Por Bruno Magistris

15 comentarios

foto 3No tengo ni idea de hacia dónde voy con esta columna… cualquier cosa puede salir de esto, pero vamos a intentarlo. La idea es la siguiente: ¿cómo llega uno a ser Batman? O mejor dicho, ¿cómo llega uno a sentirse Batman?

Vayamos por partes. Lo primero que hay que aclarar es que no estoy loco, no. O al menos no para sucumbir ante un chaleco de fuerza. Pero la idea me viene agitando la mente desde hace unos días, y no puedo parar de darle vueltas en mi cabeza.

Lo segundo a aclarar es que no hablo de ser un superhéroe en el mundo real: calzarse un traje, fabricarse un batarang, acechar en la noche por los criminales supersticiosos… no. No es de eso de lo que hablo, si no de algo menos ostentoso. ¿Pero cómo abordarlo sin que mi dolido lector abandone a la quinta línea? No sé… quizás hablando de los comienzos.

Uno nace en un ámbito de amor (con suerte). Se va criando entre besos y abrazos y llega el día en el que uno debe hacerse camino por sí mismo y darse de bruces (no Wayne, cuac) con el mundo. Las primeras interacciones sociales serán cruciales en el devenir de la persona en la que uno se convertirá, y si en estos primeros tiempos no logramos desarrollar un sentido del yo apropiado, el castillo de naipes caerá tarde o temprano.

foto 1En resumen: uno es los escollos que sabe o puede atravesar, desde muy temprana edad. Y toda victoria o derrota pesará mucho en nuestros pequeños corazones. Si la balanza se inclina más por el desazón, entonces iremos desarrollando un costado de nuestra personalidad mucho más retraído, más tímido, más… resentido.

Y de pronto tendremos a nuestra disposición otros espejos en los que mirarnos: no solo los de papá y mamá, sino también los de figuras cuasi míticas que nos hablarán desde más o menos cerca, dependiendo del nivel de luz que tengan. Para ponerlo sencillo, si de pronto prendés la tele o agarrás una historieta y aparece Superman o Batman… instantáneamente te identificarás con uno de ellos. No podés ser fan de los dos al mismo tiempo cuando sos un pibe. ¿Por qué? Porque en esa temprana edad, uno tiende a elegir: estilos de vida, formas de ser, y a subrayarlas constantemente ante una necesidad de mostrarse y obtener reconocimientos pavorosas.

¿Y qué va a elegir el pibe tímido, triste, solitario y final? Superman es la luz, la alegría, el mostrarse volando sonrisa en rostro y salvando a la chica enamorada en el último segundo. Batman también salva a la chica, pero niega el beso de recompensa, y vuelve a esconderse en la oscuridad. ¿Por qué?

La máscara es en sí un elemento de ocultamiento, de rechazo a uno mismo. Y obviamente, está el tema de la identidad secreta y bla bla bla, pero no es ese el aspecto al cual me refiero ahora. No. Hablo de máscara como algo que te tapa la cara, que no deja ver quién sos, que también te hace quizá mejor de lo que sos porque entrás en la ilusión de ser otro.

foto 2Y salís del jardín de infantes, y entrás en la infancia más cercana a la pubertad, y de la primaria pasás a la secundaria y las presiones son todavía mayores: elecciones, cambios, destinos, todo ya ya ya para ir en una dirección o en otra y cuesta tanto saber discernir qué es lo mejor para una vida en la cual no tenemos todavía un rumbo tan marcado. Y vas por la calle con el ceño fruncido, los ojos chiquitos, los puños apretados y escuchás de pronto un grito ahogado. Te volteás buscando por fin ese momento que te espera desde la primera página que leíste y te decepcionás cuando ves que en realidad era un grito jocoso entre risotadas y boludez. Y fingís, y hacés como que vos también sos parte de la risa, pero no lo sos. Nunca lo fuiste ni lo serás. Porque adentro tuyo crece algo sin nombre (o quizás sí) que no te va a soltar nunca ni cuando cumplas cuarenta años. Algo de lo que todos reirían si lo contases, algo que nadie, nadie podría entender.

Porque ser Batman no es calzarse un traje, ni salir a la calle de noche a pegarles a los pungas. Ser Batman es sentirse Batman.

Pará-pará-pará… (diría Fantino), ¿vos me estás diciendo que creés que sos Batman de verdad?

No, no digo eso. Tengo cuarenta años, una panza prominente, várices en las piernas, problemas de memoria, un trabajo mediocre, ningún batimóvil y el estruendo de un arma me hace temblar las piernas.

¿Y entonces?

Entonces voy por la calle y de repente veo un cartel cuando se estrena “The Dark Knight” y sé que eso habla de mí, y de ningún otro de los que caminan al lado mío en el andén del tren.

Entonces cumplo años y alguien me regala una remera de Batman y sé que nadie más que yo, en esa reunión, podría usarla.

batman-legends-of-the-dark-knight-11-sep-1990-prey-part-one-of_0Entonces mi sobrino me pregunta qué es esa película y le cuento que Return of the Joker se estrenó en el 2000 y que fui hasta un local mugriento del centro a comprarla.

Entonces voy por la calle escuchando “Mask of the Phantasm” en Spotify y siento que quien me mira ve una llama incandescente en mis pupilas.

Entonces paso por un kiosco de diarios y veo la tapa de “Year One” y sonrío en silencio, porque esa historia habla de mi.

Porque todas esas cosas (remeras, películas, comics) están hechas nada más que para mi, y para nadie más. Porque me crié con Bruce Timm, con Shirley Walker, con Frank Miller, con Greg Rucka, con Ed Brubaker, con Paul Dini, con Michael Keaton, con Danny Elfman, con Norm Breyfogle, con Kelley Jones, con Alan Davis.

Tendré ochenta años y creeré que todas esas historias en realidad las viví yo; Bruce Wayne no existe, si no solamente mi escondida y casi olvidada doble personalidad en donde no me cansaba de salvar gente y hoy, pobre de mi, nadie me recuerda.

Pero no me importa, porque ser Batman no pasa por el reconocimiento.

Sino por sentirse como tal.

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15 comentarios

  • Increíble que no haya visto esta belleza antes. Por ahí lo arruino, pero no es una joda, aguanten unos segundos que lo puede hacer en serio.
    https://www.youtube.com/watch?v=rXXCh-c4Y1o

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    cambiaformas

    18/01/2019 - 01:32

  • Extraordinario maestro!!! ✌😎🏍⚡

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    Mauro Cesar

    13/01/2019 - 00:05

    • Jajaja gracias.

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      brunowayne

      14/01/2019 - 06:28

  • Me viene pasando lo mismo desde 1992. Me aliené bastante por acentuar la identificación que me producía la pose fría y distante del Batman de Keaton. Tenía diez años y no entendía bien como había comenzado mi proceso intencional de alienación social, pero sacaba a pasear a mi perro salchicha y tenía un gesto adusto para que Cecilia sintiera mi rechazo al pasar por su casa. Eso la atraía más, fue sorprendente… Batman me permitía ser antisocial.
    El problema es que me ensimismé en mi mismo, y no supe salir a tiempo. Miraba a los demás niños desde lo alto de mi habitación, en el primer piso de la casa. Los despreciaba mientras los contemplaba desde lo alto, me parecían miserables socializando al sol, mientras yo acariciaba a mi gato desde la torre de marfil. Y si bien pude salir de a poco, supongo que hubiera sido mejor identificarme con otro personaje, o nunca haber leído comics.
    Pero no tengo una panza prominente ni varices en las piernas, al menos no aún.

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    cambiaformas

    03/01/2019 - 13:33

    • Los despreciaba porque los veía como criminales. Pequeños rufianes actuando sin dignidad, viviendo sin un propósito, jalando sus pequeños miembros por las noches y jugando a la mancha de día… ¡Eran criminales!
      Le robaban ciruelas a la vieja Edith, le tocaban el timbre al almacenero…
      Los odiaba. Pero nunca pude hacerles nada.
      Contemplé el dispararles con mi rifle de aire comprimido, pero no tomé el valor. Y Batman nunca haría eso. Supongo que lo mío era más una mezcla entre Batman y Punisher, aunque poco sabía de ese personaje hasta el momento (si que lo conocía).

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      cambiaformas

      03/01/2019 - 14:18

    • Con el tiempo, los puse en su lugar, pero pasó más de una década.
      Líquido para frenos, pintura, llamadas telefónicas. La firme mano de la justicia.
      Claro que en mis años posteriores, me identifiqué más con Conan o con el francotirador de la novela esa, era algo con lo que si me podía relacionar de una manera más directa.
      Pero siempre recordaré mis años en la Baticueva…

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      cambiaformas

      03/01/2019 - 14:25

    • Hasta hice un comic de mi mismo. La primera vez que utilicé el líquido para frenos fue como una droga de otro planeta, ver como se levanta la pintura del auto, el temor por ser descubierto, la adrenalina en la noche, el viento en la cara…
      Es lo más parecido a saltar entre azoteas que hice, hasta que hice cosas parecidas…
      En una oportunidad, me olvidé la llave del departamento de mi abuela que estaba vació, y no quería regresar a la otra casa, por lo que resolví entrar por el balcón de la vecina, en un noveno piso, con el abismo debajo.
      Esquivar las macetas y la tortuga, entrar por la ventana, tomar la llave, salir por la puerta. Ojalá hubiera podido hacer eso a los seis años.
      En otra oportunidad distinta, en el inicio de la adolescencia, arrojamos bolsas llenas de basura desde un edificio a otro… la terraza permitía el acceso al edificio lindante, y de este, se podía bajar por una escalera a una especie de patio semicubierto de una tercera edificación. No había nadie, pero el peligro acechaba de cualquier forma.
      El objetivo era una piscina, pero no todas las municiones dieron en el blanco. Bolsas y bolsas y bolsas y bolsas y bolsas y bolsas y bolsas y bolsas de felicidad. No recuerdo otro momento de ese verano en el que me haya sentido tan realizado, tan vivo.
      Y eso que ese verano hice de todo, viajé a dos lugares, hice un montón de actividades, aprendí algunas cosas que ni quería, conocí algunas personas agradables y chicas que te ponían incómodo de lo atractivas que eran…
      Pero nada era como esos solitarios momentos en los que podía ser yo mismo, un lobo solitario, un noble salvaje, lejos del mundanal ruido y la corrupta civilización. Aquellos que no leían comics, la clase inferior, los demás, not my kind.
      Si leías comics a los 11 años eras un retrasado, ¿y ahora los chicos se autodenominan ñoños? No saben lo que están haciendo. Es como esos negros que se autodenominan niggers, no saben lo que están diciendo, no lo vivieron.
      Pero ya me fui de tema y no quiero ser como esos trolls hijos de re mil putas que no tienen nada mejor que hacer, es el tren de la conversación. Me pasa como a Spider-Man también, que hablo conmigo todo el tiempo, son cosas de superhéroe.

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      cambiaformas

      03/01/2019 - 15:15

    • Hay un error, lo de la entrada por el balcón fue reciente, la operación de las bolsas hace décadas (literalmente, más de dos ) lo otro estuvo en el medio.
      Pero siempre “lo más parecido a algo” puede ser lo que sea que hayas hecho, pero en realidad son tiempos distintos. Tal vez un error, o tal vez sea el demiurgo haciendo un ejercicio de retrocontinuidad. Nunca se sabe.
      Un día hasta lo conocí a Accorsi, y me firmó una Comiqueando. Me hizo el dibujo de una carita y me puso mi nombre. En el mismo evento, estaba Oberto… pero no lo escuché.
      Tuve una buena vida. O bueno, el balance fue agridulcemente positivo, ponele.

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      cambiaformas

      03/01/2019 - 15:40

    • Espectacular, amigo cambiaformas. Gracias por tus comentarios.

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      brunowayne

      03/01/2019 - 16:53

    • Al contrario Bruno, muchísimas gracias por responder a mi mensaje. Deberíamos habernos conocido en algún momento, pero solitario es el camino de la iluminación.
      ¡Abrazo!

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      cambiaformas

      03/01/2019 - 19:34

  • Jaja, una gran nota, tengo que decir que me siento identificado.

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    elchaman

    02/01/2019 - 15:08

    • Bueno, no lo puedo creer jaja. No soy el único entonces. ¡Gracias, Itractore!

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      brunowayne

      02/01/2019 - 15:38

  • Muy buena notA bruno!

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    Iltractore

    02/01/2019 - 07:26

  • Gracias, amigo Nahuel. Y sí, es posible que los troscos ataquen de nuevo. Que la chupen.

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    brunowayne

    01/01/2019 - 16:11

  • Muy buena nota bruno. Aunque presiento que van a venir a putearte y a llamarte virgen sin vida trolls que no pasaron del primer parrafo

    Comentarios

    Nahuel2017

    01/01/2019 - 14:05