Mundo Morrison

La última serie de Batman que lanza Morrison es fascinante, compleja, fresca, con ribetes de espionaje, más luminosa que sus antecesoras.

Batman, Inc. (parte 1)

29/12/2020

| Por Bruno Magistris

2 comentarios

Batman_Incorporated_Vol_1_1Batman Inc. es una serie fascinante, compleja, fresca, por momentos con ribetes de espionaje, mucho más luminosa que sus antecesoras en las manos del esocés demente.

Arranca tranqui, despacito, como dando tiempo a que lo bueno llegue después. El plan de Bruce es armar un ejército de Batmen en el mundo, viajando entre países con historia superheroica de por medio, para enfrentar a aquello que se viene y que pudo entrever en sus visiones temporales (Darkseid mediante).

Los números 1 y 2 son el reclutamiento del “Batman de Japón” (Mr. Unknown). Una historia donde no pasa demasiado más que esto. En el medio, villanos remozados como “Lord Death Man” (Un villano creado por Jiro Kuwata para los mangas de Batman de los años ´60, cuyo poder es la inmortalidad, y que termina apresado en una cápsula espacial); y el descubrimiento de un “meta material” creado por Sivana cuyo uso todavía no está demasiado claro (pero que será muy importante más adelante).

En el nº3 la cosa va tomando (de a poquito) otro color. Arrancamos nada menos que en Malvinas (cuyo nombre Morrison no se anima a poner, escocés cagón. Tan solo pone las coordenadas…) y los “Victory Vs”, grupo de supers británico que se enfrenta a un tal “Dedalus”, villano algo difuso al que ya encontraremos (y que básicamente los destruye a todos, salvo al querido Knight, aunque logran apresarlo en la isla).

Nos vamos pa´l sur.

Nos vamos pa´l sur.

Luego Batman viaja a Argentina (o a la idea de Morrison de Argentina, una especie de colonia española onda Zorro anclada en el tiempo, con graffitis de “El Odio Cósmico” y alguna botella de Quilmes tirada por ahí para dar más “realismo”) para reclutar a Gaucho, superhéroe nacional y popular, quien terminará por aceptar. Lo bueno arranca cuando comienzan a investigar la desaparición de tres pibes pobres de la villa. Y el concepto del nº 3 aparece sin cesar: “Oroboro” (palabra con 3 letras que se repiten, simbolizada por un anillo, un círculo, una serpiente que se come a sí misma); tres pibes desaparecidos; escritores ficticios asesinados por tres asesinos ciegos, creadores de un cuento en donde el protagonista es “Dr. Dedalus”. Misterios dentro de misterios que se van multiplicando sin cesar, vertiginosamente. Scorpiana, “El sombrero” (que no murió en RIP) y una trampa en donde la vida de los pibes depende de un duelo a muerte. Como dije, la cosa va tomando color. Hasta acá, todo dibujado por Yanick Paquette, que está muy bien.

El nº 4 es una pequeña gema. Batwoman (Kate Kane) persigue a Johnny Valentine (quien luego sabremos es el hijo de Pyg) por el asesinato de tres marines ingleses (otra vez el 3), en el Kane Kolossal Karnival (3 k´s) o sea el circo que solía ser propiedad de la Batwoman original, Kathy Kane. Flashback al pasado de ésta última, donde vemos a un joven Gaucho (código secreto Agente 33, siempre el 3) intentando reclutarla para (“otra”, según Kathy) agencia secreta, “Spyral”. ¿Reclutarla para qué? ¿Para matar a Batman? No se sabe.

Eh Batman, tené un peso pa la birra

Eh Batman, tené un peso pa la birra

Mientras, en el presente, el encapotado y el Gaucho se trompean por el recuerdo (y el amor) de Kathy, a quien “El Sombrero” mete en el juego, y la vida de los pibes secuestrados está llegando a su fin. Batwoman descubre que los marines asesinados dejan rastros de sangre que coinciden con braile y las letras ORB (Oroboro, Borges, Argentina, todo junto) y a una doble de Kathy (¿modelo?, ¿gimnasta? ¿entrenada por quién y para qué?) aliada a Valentine, que se le escapa. Su viejo milico descubre datos acerca de Oroboro: meta materiales nazis, clasificados. “The Hood”, super espía inglés, es mencionado. Las Malvinas también, como secreto militar de una posible arma definitiva. Y Kathy Kane (la real) en un flashback de adrenalina, amor, enfrentamientos con Robin (que se siente desplazado), “muerte”, Dedalus (su indeseado padre), su fallida misión de matar a Batman, su desencanto del rol de superheroína (a lo que ve como una especie de juego de niños para el que ya está grande, y se va. A dedicarse, quizás, a algo más grande y “serio”). Batman y Gaucho escapan de la trampa, salvan a los pibes, y van por Sombrero (y Scorpiana). Como decía, este número tiene tanta, pero tanta información comprimida, que es esencial leerlo y volverlo a leer para comprender todas las semillas que planta hacia el futuro. Ah, dibuja Chris Burnham, prendido fuego.

¡Tango!

¡Tango!

En el nº5 vuelve Paquette, que mantiene el nivel. “El Sombrero” cae, pero Scorpiana no. Flashback a Dedalus y su pasado como científico nazi, encontrando el mítico “Oroboro” como un meta material (el anillo, la serpiente), liderando Spyral (la idea de anillo de tramas intrincadas) y tomando el nombre de un viejo libro argentino (hasta uno de sus seudónimos, “Agent-Zero”, suena a “Argen-tino”). Y hoy, recluido en la isla, custodiado por 3 agentes, dándole vueltas y vueltas (anillo) a su plan maestro, pero consumido por Alzheimer. The Hood llega junto a Batwoman y el mismísimo Batman (con El Gaucho) a la isla para atraparlo (genial la pica entre el argento y el inglés). Detienen a Scorpiana (quien entrenara a la minita doble de Kathy descubierta en el número anterior, pero ¿dónde, en qué lugar? Ya veremos).

Borges en un comic de Batman. En Morrison confiamos...

Borges en un comic de Batman. En Morrison confiamos…

Batman persigue a uno de los custodios de Dedalus, quien se suicida al grito de “hail leviatán” y pone en marcha la autodestrucción de la isla, con meta material Dedalusístico de por medio. Pero el encapotado salva las papas. Atrapan al mismo Dédalus, pero oh sorpresa: no es él. Tan solo un viejo ciego con una grabadora que habla por él, y que tiene la cara de Borges (genial). Hood se define como infiltrado en Inc (¿enviado por quién?) y el villano de la historia se regocija lejos de la escena, acompañado por otro que parece ser todavía más peligroso: el mismísimo Leviathan. La idea era traer kilombo y que tres países (de nuevo 3) fueran a la guerra por ese viejo de mierda. Corte hacia Africa, donde reclutamos a otro miembro para INC: Batwing, nada menos que en Mtamba, nación que solía ser gobernada por… ¡Jezebel Jet!. ¿Estará metida en esto, habrá sobrevivido a los manbats de Talia? Ya veremos.

(El mes que viene, la segunda parte)

Compartir:

Etiquetas: , ,

Dejanos tus comentarios:

2 comentarios

  • Que es bueno Batman INC. me lo pasé tan bien leyéndolo, morrison aprovecha tan bien cada grapa para contar su historia, la etapa de morrison le mil patadas a la estirada estamos de Tom king.

    Comentarios

    john

    31/12/2020 - 19:10

  • No lei mucho de esto, pero no me gusto para nada. Me pareció horrible la idea de batman inc y lo unico bueno era que estaba dick y damian y bruce y tim. Mas alla de eso, nada mas.

    Comentarios

    chuliverm

    30/12/2020 - 19:18