Mundo Morrison

En los últimos años, Morrison se convirtió en víctima de su talento, en un autor más preocupado en tribunear que en desarrollar historias con corazón.

La culpa no es de Morrison

29/01/2019

| Por Martín Fernández Cruz

13 comentarios

JLA-Grant-Morrison-Volume-2Cuando leí la Liga de la Justicia de Grant Morrison hubo algo que hizo clic en mi cabeza. Por esos años empezaba a (intentar) entender a cada historietista que leía, comprender si estaba delante de un autor o delante de un guionista, si había una mirada temática o formal que se repitiera. Lo que intentaba era eso, entender a quién estaba leyendo. Era una meta pretenciosa, pero me servía para empezar a identificar y disfrutar a los escritores. Y con Morrison y su Liga comprendía que allí había algo más, que se trataba de un autor amante de las aventuras pero con un conocimiento muy preciso sobre los (y perdonen el lugar común) “mecanismos del género”. A diferencia de John Byrne, el historietista que mi yo adolescente y mi yo cínico sobre el género de los superhéroes seguimos amando actualmente con incondicionalidad, Morrison no escondía los hilos de la aventura, se entregaba a las batallas grandilocuentes desde un lugar más craneal que emocional. Eso no significaba que la historia careciera de nervio o emoción ni que su calidad fuera inferior a la de Byrne; nada de eso, de hecho, era una historieta soberbia y uno de los títulos de mayor calidad de la DC de aquel entonces.

Poco tiempo después leí su Animal Man, el comic que venía con vuelta de tuerca en su cierre. En una primera lectura el final me pareció perfecto, y en posteriores relecturas comprendí que la historieta era mucho más que su final, que realmente se trataba de la obra maestra de un autor que aún en ese estadio tan temprano de su carrera en el mainstream, tenía sus metas claras y lo definía un estudio por comprender y detonar las estructuras formales de la historieta. Animal Man es perfecta, y mucha de esa perfección radica en que en ese punto, Morrison todavía no sabía que era Morrison.

batman-679-rip-grant-morrison-tony-daniel-cover-review-zur-en-arrh-batmanEn los últimos años, Morrison se convirtió en víctima de su talento, y es un autor más preocupado en tribunear que en desarrollar historias con corazón. Porque la rara alquimia que él había alcanzado tenía que ver con mezclar corazón y cerebro en partes iguales. Pero el cerebro le ganó al corazón cuando sus fans empezaron a venerar con absurda devoción la obra de un autor que empezó a disfrutar más y más el volverse hermético. Morrison es bueno, no cabe duda, pero solo cuando las reglas del juego son claras y los límites están marcados.

Su primera etapa frente a Batman es un buen ejemplo de sus pasos al frente de una serie grande. El primer arco, aquel en el que presenta a Damian, es un comic enormemente disfrutable, con un autor jugando en un universo prestado y detonando una revolución que cambia para siempre la lógica de un personaje que, en aquel entonces, arañaba los setenta años de historia. Morrison llegaba y meaba el terreno, lo marcaba como propio a través de una incorporación perfecta como el darle un hijo a un hombre caracterizado por establecer vínculos filiales que no tuvieran lazos sanguíneos (porque la sangre en Batman siempre pesó demasiado), y reformulaba la lógica del héroe de Gotham. Grant empezó muy alto, pero sostenerlo fue difícil. Los números posteriores no tardaron en bajar el nivel, y si bien las ideas eran sólidas, había algo que empezaba a desinflarse, y ese algo era el Morrison intelectualoide que amenazaba con salir a la superficie. Y así llegó Batman RIP, un mega evento que todos leyeron pero en secreto, según dicen, no tantos disfrutaron (porque válgame de confesar que Morrison puede aburrir o peor aún, no entenderse).

The_Invisibles_V2_13_00AShadeScanEn Batman RIP . Morrison pela bibliografía, se despega del terreno material para presentar una aventura sin emoción, sin nervio, más preocupado por experimentar que por conectar con el lector. De nuevo lo digo: no es una mala historia, pero es Morrison tribuneando y revolviendo el arcón de los conceptos psicodélicos de DC que estaban bien cuarenta años atrás, pero en los dos mil (y por muy sofisticados que parezcan en manos del autor) no dejan de ser ideas absurdas. Y eso que sucedió en Batman no se aleja demasiado de Final Crisis, otra lectura muy sólida pero que por momentos parece una relectura de Animal Man más enrevesada que una saga crossovereada con fuerza propia.

Morrison disfruta encerrándose en su propia intelectualidad, y encontró inesperadamente un grupo de lectores que lo veneran porque “Morrison es Morrison”, y es inadmisible aceptar que en muchos casos, sus obras pueden generar más bostezos que emociones. Y en este punto, es ineludible hablar de Los Invisibles, esa paja al ego y al intelecto más berreta que alguna vez desplegó un autor. Hay dos caminos para enamorarse de Los Invisibles: uno es el que dejarse sepultar en una historieta cada vez más indescifrable, llena de guiños que el propio autor reconoce en un 100% y que de una u otra forma, termina por dejar afuera al lector. La segunda forma, y la que suele verse con más frecuencia, tiene que ver con esos lectores que se hacen una paja más grande que el autor, queriendo ponerse por encima de una obra cuya magia (para bien o para mal) tiene que ver con su hermetismo. Esos son los Morrisonzos, los que contagiados por el ego de su autor amado, necesitan dar fe de su intelectualidad de la forma más tilinga posible, y esa es asegurando comprender a un guionista incomprensible

TGL_3_5be4d1c68703a9.08639125Morrison no pudo ser menos que sus minions, y comenzó un juego en el que se volvió cada vez más hermético, mientras sus fans no podían más que aplaudir ese código indescifrable. De ese modo, Morrison quedó atrapado, por placer o disfrute, en una lógica que aburrió, que borró del mapa su faceta de Animal Man para convertirse en el autor que está obligatoriamente condenado a revolucionar todo lo que toca. Que Morrison va a escribir Green Lantern, que Morrison va a escribir Wonder Woman… ¿Y QUÉ HARÁ CON ESOS PERSONAJES? Bueno, no necesariamente tiene que hacer algo más que contar una aventura apasionante. Pero eso ya no alcanza, los Morrisonzos piden Borges, piden Crowley, tarotismo y mitología maya como si todo fuera un cocoliche susceptible de compartir un mismo bowl de ensalada. Morrison no puede ser un artesano, ya no se lo permite el público ni se lo permite él mismo, y en ese alimentarse su ego terminó perdiendo sus rasgos más jugosos como autor. Pero parafraseando a un mítico crítico de cine que alguna vez dijera “La culpa no es del cine, sino del público”, solo queda decir que la culpa no es de Morrison, sino de los Morrisonzos.

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13 comentarios

  • Pero… qué corno tienen de herméticas e indescifrables WE3 y happy? Yo tambien me cago de embole cuando se pone en modo chaosmagicksarasa, pero igual sigue haciendo cosas lindas.

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    Pablo Zambrano

    20/03/2019 - 09:41

  • Concuerdo. A partir de la liga hasta acá, lo único que rescato es Superman all stars. Pero bueno, la generación del 80 ya no es lo que era. Ni Moore, ni gaiman, ni Morrison.

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    Kid Eternity

    14/02/2019 - 12:25

  • Invisibles es LA PORONGA de Morrison para que hagan gárgaras los fanboys.

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    arielvh

    10/02/2019 - 04:26

  • ¿”Mecanismos del género” es más lugar común que “estructuras formales”? Porque en realidad, ninguna de las dos expresiones se usan como “lugares comunes”. En cuanto a Morrison, qué decir, el tipo hace la suya desde el comienzo, no es que encontró la fórmula y la hace explotar a partir de haberla encontrado, siempre hizo eso, o intentó hacerlo. En cuanto a los morrisonzos, puede ser que existan en demasía y vanagloriarse de leer a un Morrison, eso sí que es tilinguería. Pero también hay cierta tilinguería altanera en esta nota de opinión, que para mí no sostiene argumentos suficientes. Pero es solo mi opinión y entiendo que en poco espacio no se pueda desarrollar bien una idea.

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  • Querido Martín: con todo respeto, me parece que esta entrega de Mundo Morrison la pensaste para armar quilombo. El corolario de tus palabras sería que Morrison es vende humo, que desde Animal Man que no hace nada como la gente y que su hermetismo es solamente vanidad. ¿Es así? Que sus obras no tienen corazón. ¿Es así? Entonces pregunto: ¿”We 3″ no tiene corazón”?, ¿”Joe the Barbarian” no tiene corazón? ¿Son crípticas esas obras?
    Y si lo fueran… ¿no habla eso de un autor que te exige, que te reclama conocimiento, que te exprime las neuronas para entender de lo que está hablando? Morrison es como un río: cuando uno relee una de sus historias, nunca es igual, porque en el medio vamos creciendo y adquiriendo nuevos conocimientos. ¨No niego que haya “morrisonzos”, pero también hay lectores que lo siguen porque, en muchas de sus obra (en la mayoría, bah) se puede encontrar al autor inteligente, culto, sabio, GENIO. “Multiversity” es una fucking joya de la vida.
    No entiendo este pegarle a un autor que eleva el listón de lo que es el mainstream como nadie más lo hace, con empuje, ideas y mucha creatividad.
    Pero bueno, son gustos. Abrazo.

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    brunowayne

    30/01/2019 - 17:44

    • Yo estoy bastante de acuerdo con parte de esta opinión. Ojo: no creo que Martín haya escrito esta columna para “armar quilombo”, sobre todo porque muchas de las cosas que señala son ciertas, yo me reconozco, quizás, como parte de los “Morrisonzos”, de hecho, estoy ansioso por formar parte de esta columna en algún momento del año, pero no para pararme en la vereda de la defensa a ultranza de Grant, sino para elaborar un análisis sobre alguna de sus obras.

      Pero en lo que sí coincido con Brunowayne es en que Morrison equilibra hacia arriba. No me reconozco un fan de “The Invisibles”, pero la gran mayoría de la obra de este autor me parece GENIAL. Su run en Batman podrá tener sus altas y sus bajas, pero en términos generales me encanta, tanto o más que su tiempo en New X-Men, y sin duda alguna mucho más que lo que hizo con la JLA, que me parece muy bueno pero lo tengo por debajo de estas dos series recién mencionadas. Y también coincido en que cosas un poco más cortas como “We3”, “All Star Superman”, “Joe The Barbarian” o “Happy!” tiene corazón, y bastante cerebro. Bastante, no quizás TANTO como años atrás, pero lo suficiente para que sean obras recordadas y dignas de traer a la mesa.

      Y bueno, si vamos a cosas más recientes de él, de nuevo, tengo que coincidir con Brunowayne, “Multiversity” es, sí, pretenciosa, pero se la recontra banca, es un deleite para el lector de historietas avezado. “Pax Americana” se transformó en un clásico instantáneo en mi vida, y apenas tiene 5 años.

      Y la verdad es que, cuando no logras entenderlo del todo… bueno, SIEMPRE ESCRIBIÓ ASÍ, no es algo del Morrison actual, siempre fue un tipo que por momentos escribía muy hermético, muy enigmático, ¿o acaso a todo el mundo le cerró AL TOQUE “The Mystery Play” o “Arkham Asylum” llegado el caso? No, son cosas del año del orto de él que requieren una 2da y quizás 3er lectura para mejorar la comprensión de lo que el tipo quiso contarnos.

      Por lo único por lo que creo que no me queda la etiqueta de Morrisonzos es porque hay mucho material que he leído de Grant que directamente me pareció una bosta infumable, y nunca más le dediqué una 2da lectura, como por ejemplo “One Millon” o “Vimanarama”, o cosas que me fueron bastante irrelevantes, y quizás las disfruté en su momento pero nunca me nació el interés por volver a leerlas, como “The Filth”, “Seaguy”, “Sebastian O” e inclusive “Nameless”, que comienza realmente muy bien pero termina aburriendo un poco, pero después, el tipo tiene una lista interminable, pero posta, interminable de mini-series, maxi-series, especiales, series regulares e inclusive megaeventos (sí, también me encanta su Final Crisis), viejos o recientes, que con su calidad narrativa validan el mainstream comiquero del país del Norte.

      Y algo que los que veneramos a Morrison nos parece muy rescatable es que el kía está enamorado del género super-heróico, y lo vive reivindicando, y sigue escribiendo para D.C. o Marvel (mucho más para la 1ra que para la 2da), y ha dejado su huella en ambas editoriales con decenas de personajes, además de haber actualizado y resucitado un montón de muertos de hambre de la B. O sea, el loco es un LABURADOR, no lo tiene miedo a la pala y la agarra CON FUERZA, a diferencia de Gaiman que parece que le diera asco escribir guiones para este medio por la poca producción que entrega, e inclusive del mismo Moore, que con todas las alegrías que me dio con su producción, es un resentido de mierda llorica que cada puta vez que alguien le acerca un micrófono lo único que sale de su boca es una blasfemia detrás de otra hacia el género y las editoriales que aún lo mantienen vivo.

      Saludos

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      Logan_San

      30/01/2019 - 23:14

    • Comparto mucho, la magia de Morrison está en la relectura y en patear alguno tableros. Pax Americana es el magno ejemplo de esto. El hecho es que hay una gran parte de los lectores que el goce lo encuentran en una lectura pasatista, usando el comic como arte descartable o acumulable, pero no redisfrutable. Cada relectura de Morrison te lleva a encontrar algo nuevo, hasta en bostas atómicas como One million, hay pequeños detalles o conceptos que lo vuelven un buen producto. Y todo lo que produce suele estar muy por lo alto en la vara de las publicaciones del mercado americano actual.

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      Matias

      31/01/2019 - 09:46

  • También me parece que en comparación con otros colegas, como Moore y Gaiman, es un tipo que es fiel al cómic y está cómodo en el mundo comiquero… más allá de participar en alguna adaptación televisiva, no te hace cuentitos o libros para lucrar, se involucra en lo editorial (en la revista Heavy Metal está como editor en jefe) y es un autor que trajo bajo su ala una nueva generación de autores trascendentes (Mark Millar, Gerard Way). En ningún momento dejó de ser un autor que no deje de sorprender, como pasó con los citados Claremont y Byrne, que en producciones actuales se volvieron obsoletos.

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    Matias

    30/01/2019 - 11:35

  • Creo que la producción de Morrison es alternada, aparecen cosas como JLA, Aztek, los números de Vampirella, lo que hizo con Flash, One million, y por otro lado están The Filth, Doom Patrol, The Invisibles, Sebastian O, Animal Man, All Star Superman, Multiversity.
    Me parece un autor que depende de la libertad creativa para generar productos excelentes, y al carecer de las mismas crea productos más que aceptables. Se le puede exigir a Morrison que siga mejorando su producción? Creo que está en un punto que puede hacer lo que quiera, ya sea revampear cualquier mierda para llenar la billetera, o crear una obra magna que relacione las leyes fundamentales de la física con conceptos extraídos de viajes aspirando kerosene y que el personaje principal sea el fantasma de Tesla.

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    Matias

    30/01/2019 - 10:32

  • Por fin alguien que se saca la careta y dice lo que muchos pensamos!!!!!

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    elbarto

    30/01/2019 - 08:30

  • Quizás, pienso, la era de Morrison esté pasando. Así como le pasó a Byrne también y él también se tuvo que comer la “galletita” cuando quiso rebootear a Spidey y terminó con un boleo en el orto. Los autores de comics itarde o temprano llegan a su ocaso. Cuando se seca lacantera de ideas, chau pichu. Incluso MUTANT GOD (O sea: C. Claremont) colgó los botines (en realidad, NO pero seamos sinceros, es un “como sí…”). De todas formas, aún quedan esperanzas y cual super-nova todavía el dolape pueda brillar con más esplendor una vez más.

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    kuzuri

    30/01/2019 - 01:05

  • Es lo que siempre quise pensé de Morrison y nunca supe como expresarlo. Bravo! No puedo estar tan de acuerdo. Entre esto y la reivindicación a Millar en el último podcast, no me siento tan solo. Estoy comprando la grapa americana de Green Lantern y me esta encantando, por suerte es el Morrison bueno.

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    Flavio

    29/01/2019 - 20:44

  • Estoy muy de acuerdo, pero también reconozco que tengo un cansancio tremendo con estos autores. Morrison, Moore y por encima de todos, Gaiman. Ya no me podrían importar menos.
    Justo me acuerdo de una nota a Grant que había salido en Comiqueando, decía que prefería leer algún cómic entretenido que una obra pretenciosa o muy seria, que para eso prefería leer libros…
    Lo último que leí de el que realmente me haya gustado mucho, fue “Happy”, pero no me animo a sumergirme en Multiversity ni nada que se le parezca.

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    Scott Free

    29/01/2019 - 16:33