¡Ni Ahí!

El apocalipsis zombie a bordo de un transbordador espacial se pierde entre una constelación de... diálogos y bloques de texto.

Cryozone

11/08/2020

| Por Leonardo Rubio

6 comentarios

cryozoneLlego un nuevo ¡Ni Ahí! y con lo que traje hoy los haré gritar de dolor. Pero como nos toca un comic del espacio, nadie los escuchará gritar.

Para descongelar la “cuareterna” en la que seguimos en el AMBA vamos por Cryozone, una historieta publicada por la editorial francesa Delcourt en el año 1996, con guion de Thierry Cailleteau (conocido por Aquablue) y dibujo de Denis Bajram (de la serie Universal War One).

Al descubrir esta particular historieta debo admitir que la premisa me enganchó. O sea que, lamentablemente, caí como un chorlito. A continuación se las voy a compartir para que me entiendan y no me sienta tan boludo:

“A bordo de la nave espacial de la ONU Neil Alden Armstrong, primera nave terrícola enviada a colonizar un planeta extranjero, 9.600 hombres y mujeres descansan en estado criogenizado para soportar los 20 años de viaje, mientras que un equipo de 400 permanentes vela sobre ellos y la navegación. Pero una explosión cambia la rutina del viaje dañando los sistemas de animación suspendida. Para salvar la vida de los colonos, la tripulación se ve obligada a despertarles de manera urgente, sin respetar los procedimientos de seguridad.  Al recuperar la conciencia, los colonos tienen hambre… ¡Hambre de carne humana!”

_4¡Wow!, me dije. “Nave espacial de la Onu Neil Armstrong”, me imaginé un carguero del carajo. “Una explosión que cambia la rutina del viaje” chupate esa, película Alien Covenant. Y como frutilla del postre, “colonos hambrientos de carne humana”. ZOMBIES del espacio. ¡Ya está! Estas premisas no pueden fallar.  Pero al adentrarme en la lectura, la ilusión de estar frente a una buena historieta se me terminó pudriendo como los cadáveres vivientes de los colonos de la historia. Sí, me sentí un boludo, más de lo que soy, claro. Me encontré con mucho texto, que con el correr de las páginas iba haciendo perder mi interés. Mucha data explicativa de por qué los colonos se terminan transformando en zombies, justificaciones del villano y todas esas giladas de siempre. Posta, llega un momento en que ya no me importaba nada, solo me dedicaba a ver los dibujos y a leer muy por arriba los bloques de texto. Por lo menos me encontré con un par de buenos momentos de zombies que hacen todo un poquito más potable, de la mano de un dibujo que acompaña bien.

9782840551744_pgEl villano responde a una mega corporación que hizo un trato millonario con la empresa que criogenizó a los pobres colonos. Los dos protagonistas son personajes muy planos. Tenemos a una doctora que termina siendo una “Ripley de la B” y un fortachón sacado de película de acción de Hollywood que fue criogenizado y descubierto de pedo por nuestra protagonista. En Cryozone el malo es malo, la heroína es buena, el héroe es ambiguo en un principio y la historia en general es una mierda. Todo bastante básico con alguna vueltita de tuerca que te la ves venir a años luz cual nave de Star Trek viajando en Warp. Quizás en una película esta historia funcionaría mejor. Me imagino para verla en un autocine. ¿Vieron que volvieron? Cosas positivas que nos trae de vuelta esta pandemia.

En definitiva, puedo decir sobre esta historieta que capté perfecto el homenaje a la saga de pelis Aliens, pero ese guiño no me termina de llenar. ¡Quiero que me devuelvan el dinero que no pagué por leer este comic!

«Soy Leo Rubio, último superviviente de la pandemia de covid-19, fin de la transmisión.

Pd: No tengo gato, pero si perro y no voy en tren voy en avión”

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6 comentarios

  • Esta crónica me gustó mucho más que otras que escribiste. Está centrada en el argumento o en su ausencia, quizás porque conocés bien este género y sabés que con la misma premisa se pueden hacer mejores cosas. Muy bien.

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    macumazahn

    11/08/2020 - 14:28

    • ¡Se agradece el comentario!

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      LeoRubio

      12/08/2020 - 19:33

  • «Un planeta extranjero» Muy bien, nada de andar colonizando planetas nacionales.

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    macumazahn

    11/08/2020 - 14:24

  • «De la mano de un dibujo que acompaña bien». Estaría bueno si estuviésemos describiendo un libro con ilustraciones, donde se considera que lo importante es la palabra y no la imagen. Una forma de narrativa que se apoya en lo visual, pero sin llegar a ser «narrativa visual». Pero la reseña es vendedora, yo también habría caído, a no ser que lo chusmeara en las mesas de saldo de las librerías Del Libertador. Allí las historietas rara vez vienen en bolsitas o en bolsicartones, y allí puede uno otear los dones de las baratas comiquitas. Extraño eso.

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    • Extrañamos las recorridas por las librerías de Calle Corrientes… esperemos que podamos volver a ellas lo mas pronto posible.

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      LeoRubio

      12/08/2020 - 19:35

    • Pero no es para nada un mal ejercicio mientras tanto, leer reseñas e imaginar el contenido de obras que quizá nunca leamos. Hay librerías en nuestros sueños, pero en el mundo de la vigilia, perdemos en el olvido los intangibles volúmenes de ese planeta extranjero y literario. Hay tantos mundos y personas aquí a los que nunca ya podremos volver, aún mucho antes de la cuarentena, tantos que ya perdí la cuenta de los míos. No es mala idea disfrutar nuestros problemas, si no son tan pesados. Hay quienes no tienen una sola historieta para llevarse a los ojos, a la cama o a donde sea… recuerdo un artículo de Anatole donde mencionaba la adquisición de historietas de Superman o alguien así. Como aquella adquisición era parcial, de un arco de cuatro números le faltaba uno. Tenía que hacer una ecuación fabuladora para intentar despejar los sucesos del ejemplar faltante. Y meses o años luego de dar con éste, desayunarse con que el fruto de su imaginación era más sabroso que la viñeta impresa…

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      sabadisho

      13/08/2020 - 10:48