¡Ni Ahí!

Ahora que estamos todos a full con la paranoia del corona virus, repasamos una historieta italiana acerca de una epidemia, pero de zombies,

Factor Z

10/03/2020

| Por Leonardo Rubio

2 comentarios

DTztFjRUQAA0Wsc¡Hola! ¿Siguen por acá? Lo admito, son muy valientes. Pero ya que insisten en seguir les doy la bienvenida a una nueva entrega de ¡Ni Ahí!

Hoy hablaremos de Factor Z, con guión de Giovanni Gualdoni y dibujos de Marco Bianchini.

Con la inminente pandemia mundial por el temita del Coronavirus les traigo este comic sobre un virus loco. Un virus tan loco que te convierte en zombie. Historieta realizada en Italia, que después de China es el segundo país con más infectados. Qué complicada está la cosa con el corona por esos pagos ¡FORZA, Italia!

Factor Z es una historia publicada en el 2015 en la coelcción de novelas gráficas Le Storie, de la editorial Sergio Bonelli Editore. Son historias autoconclusivas de diferentes géneros: aventuras, bélica ciencia-ficción, fantasía, terror, etc. Con respecto a los autores, te cuento que Giovanni Gualdoni es un guionista italiano que trabajó para el mercado francés, en la editorial Soleïl, donde escribió la serie de fantasía Akameshi, con dibujos de Stefano Turconi. En Les Humanoides realizó la saga de L’anneau de 7 mondes, con Matteo Piana y Davide Turotti. También realizó Wondercity una serie que se publico en varios países (Italia, Francia, España, Grecia, etc.). En 2006 comenzó a trabajar como redactor para Bonelli, donde se destacó en historias del famoso personaje Dylan Dog, Nathan Never y Tex, entre otras. Como detalle podemos decir que en 2017 el autor escribió un cortometraje de ciencia-ficción llamado Selezione Artificiale y otro corto llamado Rain. Bastante prolífico el tano. Acá, ente nosotros, admito que conozco muy poco de la obra de este autor.

812CJVPA8pLPor el lado del dibujo, lo tenemos a Marco Bianchini, quien dio sus primeros pasos con algunas historias de Giovanni Romanini, editadas por la Edifumetto de Renzo Barbieri. En 1985 ingresó a Mister No y se convirtió en uno de los autores principales. Tras el cierre de la serie, trabajó en Tex. En el 2011 arrancó con Dylan Dog, donde se formó el equipo con Giovanni Gualdoni. Esa colaboración dio pie al comic que nos trae el día de la fecha. En el 2013 volvió al mercado francés para publicar en la editorial Quadrant dos álbumes de Francois Sans Nom escritos por Runberg y Ricard. Y por si esto fuera poco, también fue escritor y creador de Termite Bianca, con dibujos de Patrizio Evangelisti, editada por la editorial Pavesio. Otro autor del cual también admito conocer poco y nada de su obra. Gracias internet, por iluminar mi camino de conocimiento innecesario.

Pero basta de tanta data dura y aburrida y pongámonos en la salsa del comic de la fecha. Y hablemos de qué va esta historia de virus locos y principalmente de zombies. Ya con el título te dicen todo. Esto no es Factor X de Peter David, papá: esto es FACTOR Z. ¿Z de zombies, o de berreta? La historia transcurre en Nueva York, chupate esa, Soy Leyenda de Will Smith. Resulta que el gobierno trató de tapar una epidemia (tan real que duele) y esto ocasionó que la plaga de zombies se fuera de control. Los que tienen más chances son los que están aislados. Nueva York cae cuando uno de los puentes no puede ser detonado y es invadida por hordas de muertos vivos.

812CJVPA8pLAcá conocemos a nuestra protagonista llamada Helen, que trabaja para un canal de televisión y queda atrapada junto a sus compañeros que lógicamente quieren huir de la isla. Tras un forcejeó con una periodista famosa que escapa, ella queda inocente y despierta bastante tiempo después, con todo el edificio ya asediado por los malditos seres que sólo buscan comer tu carne. Un cagadón con todas las letras. Pero todo héroe tiene una motivación. Y la de ella es llegar hasta su hijo para poder evacuarlo de la ciudad. Que lógicamente se encuentra a mucha distancia. Por ende, Helen deberá cruzar toda Nueva York (o gran parte de ella) para rescatar a su pequeño. ¡Eso es una madre, carajo! La picardia es que tendrá que atravesar a todos los zombies que andan dando vueltas por ahí y la verdad es que son bastantes, che. En su periplo de retorno a casa se cruzará tanto con amigos como enemigos y zzzzombiesss.

Seguro vos te estarás preguntado por qué incluimos esta historieta en un ¡Ni ahí!. Simple: es una historia que no aporta nada nuevo y es bastante predecible. No hay sorpresas. Los malos son malos y los buenos son buenos. No existe la escala de grises. Realmente, con todas las películas del género que existe, sumado a historietas como el ya clásico The Walking Dead, Factor Z termina por ser un comic más, bien del montón. Si lo leés tampoco la pasás mal, es un entretenimiento ligero pero nada más. A favor tenemos un dibujo bastante bueno y una protagonista de armas tomar que por lo menos hace algo llevadera la lectura.

Yo me despido diciéndoles que no hay que preocuparse por el virus loco loco del Coronavirus. Es una simple gripe contra la cual ya me estoy atrincherando en casa con barbijos y alcohol en gel (¿vieron lo jodido que está conseguir estas cosas hoy por hoy?). Y muchas armas de fuego. Muchas.

Hasta la próxima entrega de ¡Ni Ahí! Esperemos que no la tenga que escribir dentro de un bunker.

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2 comentarios

  • Suspendieron las clases, que pelotudez, paranoia al pedo

    Comentarios

    Nahuel2017

    15/03/2020 - 20:08

  • La típica historieta tan absolutamente insustancial de la que uno hasta podría prescindir de leer su desenlace sin sufrir por ello.
    Parece que en Australia —y también Alemania; ahí cayó el mito del gran país supeorganizado por enésima vez— agotaron el papel higiénico en muchos supermercados a cuenta del coronavirus, e igual los editores de Bonelli podrían aprovechar la demanda y enviarles remesas de invendidos para su distribución como sustituto para la higiene personal. Pues Bonelli es hoy un sucedáneo de las buenas historietas argentinas y brasileñas que podrían leerse en España de existir verdaderos consumidores de historietas en las filas de los editores y redactores de empresas como Palili, EZZ, Nomas editorial y Panceta-DeAgostini. Y su exportación posee un carácter sobrenatural cuando no totalmente forzado.

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