¡Ni Ahí!

En 1956 debutaba el primer superhéroe argentino de la Era Atómica. El increíble Mister Radar. Aprendan, giles, lo que es un superhéroe.

Mister Radar

09/06/2020

| Por Leonardo Rubio

9 comentarios

50208997_1446457838818939_4842049076134412288_oOtra vez nos encontramos en una nueva entrega de ¡Ni ahí! Sigo escribiéndoles en mi bunker loco ubicado en Caballito desde donde les traigo estas “gemas” de la historieta mundial. Hoy me pongo la pilcha de ”Los Rescatadores” y les ofrezco uno sobre un superhéroe argentino (guiño-guiño al último podcast de Comiqueando con Mauro Mantella). Me refiero a Mister Radar, un personaje Creado por Carlos Clemen que debutó en la revista de mismo nombre, en 1956. ¡Mister Radar tiene el honor (cri-cri) de ser el primer superhéroe argento en la era atómica! Si te dejé impactado con eso, esperá que hay mucho mas. Este héroe tenía la novedad de ser distinto a otros héroes creados en Argentina (como Misterix o el Vengador Alado) ya que tenía una familia, esposa e hijo y vivía en una casa.

mister-radar¿Por qué decimos Mister radar era un héroe de la era atómica? Muy simple… Adivinen qué le da sus poderes ¡Si, adivinaron! Se los da una explosión nuclear. Chupate esa, Doctor Manhattan. Resulta que al pobre científico Mark Donnovan lo dejan abandonado, por un terrible descuido militar en un submarino donde se realiza una prueba nuclear. Y nuevamente acertaron, mis amigos. Donnovan recibe la explosión nuclear que le otorgan sus poderes. Increíble la ironía de la vida ¿no? Parece que en esa época era común sufrir accidentes y que te otorguen poderes, si no miremos a los vecinos de Estados Unidos, específicamente en Marvel: los 4 Fantásticos, Hulk, Spider-Man, Rolo Puente, etc. A cualquier paisano le podía pasar.

Bueno, a Mark también. Después de la explosión Donnovan aparece en una playa cercana y ahí descubre sus poderes. Lo típico: volar, tirar rayos, hacer explotar cosas con solo tocarlas y algunas boludeces más. Después de descubrir sus nuevas habilidades, Mark vuelve a su casa. Me imagino que vivía a un par de cuadras, porque llega caminando y en pelotas. Espera que no estén su esposa e hijo e ingresa a la casa para ponerse algo de ropa. Y ahí reflexiona en su sillón, como Bruce Wayne en el origen de Batman. Se da cuenta que no puede estar con su familia porque los afectaría con la radiación. Claramente problemas modernos. Ya lejos de su casa y sentado en una cueva, se le ocurre una GRAN idea. Lo de la cueva no es joda, pasa eso. A continuación citaré sus palabras textuales porque no tienen desperdicio: “¡Ya sé! ¡La fundición de metales es mi salvación y la de los demás! ¡Cómo no lo pensé antes! ¡Un traje de metal es el que protegerá a todos de las irradiaciones atómicas de mi cuerpo!”. Mirá qué fácil lo resolvió el amigo. Y qué suerte que estaba cerca de una fundición.

10440931_871759896201355_3786271869714736412_nContinúo con el texto: “Sin titubear se arroja. Hubo un breve crepitar y de pronto… Desde el fondo de la boca de fundición comienza a surgir la generosa figura de quien desde esos momentos se llamara para todos: MISTER RADAR”. Tomen, guachos y guachas; así se hace un superhéroe. En simples pasos. ¿Para qué complicarla? Qué tanto rollo filosófico y la mar en coche. No me rompan con Moore o Morrison, que le dan vueltas al género superheroico. Acá tenés un origen sin vueltas. Más sincero. En un par de paginas, todo resuelto. Hoy te cuentan esto en siete partes, con suerte. Aprendan, giles de lechería. Qué linda época, ¿no? Todo origen de poder del superhéroe lo resolvían con radiación nuclear y obviamente nuestro creador Carlos Clemen no se la iba a perder.

Las locas aventuras de Mister Radar lo enfrentaban a monstruos, villanos interplanetarios y también a invasiones espaciales. Esto pasaba prácticamente en todos sus capítulos. Podía estar sentado en el porche de su casa y de pronto aterriza un OVNI y ya lo embarcaba en una aventura. Lo que nos pasa a nosotros todos los días. Si no, había que preguntarle a Fabio Zerpa, que siempre tenía razón.

planetaLo que no les dije es que me comí un tremendo embole leyendo estas historias. Ya saben si tienen problemas para dormir, les recomiendo que lean alguna aventura de Mister Radar. Funcionan como un excelente somnífero. Ahora con esto de la pandemia, uno anda medio desvelado y durmiendo a cualquier hora. Bueno tómense un té de tilo, se clavan un Mister Radar y santo remedio. Me lo van agradecer.

Antes de irme, un último dato: nuestro héroe atómico fue publicado hasta 1959. El resto es historia.

Ya sabés: si tenés problemas intergalácticos, andá a buscar a Mark Donnovan que seguro lo encontrás en el porche de su casa tomando un feca, dispuesto a ayudarte. Lógicamente como MISTER RADAR!!! Yo me despido desde mi Fortaleza de la Soledad, acompañado de muchos comics verdulerísimos que esperan ser leídos. Saludos, hasta el próximo ¡Ni ahí!

PD: Nunca entendí por qué se llama Mister Radar. Quizás me dormí leyendo y me perdí la explicación. O quizás nunca fue contado. Me parece lo más probable.

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9 comentarios

  • Que grande esos superhéroes argentinos que se llaman «Mark Donnovan» y supongo que viven en EE UU.
    Saludos.

    Comentarios

    Dario Zeta

    26/06/2020 - 22:35

  • Si a este personaje lo agarrada Oesterheld te lo deja pipí-cucú, ja

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    Runatic

    10/06/2020 - 20:48

    • Sin dudas!

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      LeoRubio

      12/06/2020 - 15:47

  • Muy buena nota

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    chuliverm

    09/06/2020 - 19:39

    • Gracias!!!

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      LeoRubio

      12/06/2020 - 15:47

  • Muy bueno man, gracias.

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    Bassi

    09/06/2020 - 17:32

    • Genial que gusto! Yo leo verduras y ustedes se entretienen jaaa

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      LeoRubio

      12/06/2020 - 15:48

  • muy buen informe!!

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    Superpiba

    09/06/2020 - 17:26

    • Me sacrifico por ustedes! jaaa

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      LeoRubio

      12/06/2020 - 15:48