Al Más Grande lo dejaron afuera de la explotación de su más sublime creación, que seguro ahora sí va a romper todo (es una ironía, aclaro).

Liefeld se quedó sin Youngblood

04/08/2019

| Por Andrés Accorsi

3 comentarios

NOV17087327 años después de crear a Youngblood, Rob Liefeld se despide de estos personajes.

A fines de los ´90, cuando se fue de Image y puso en marcha el sello Awesome, Liefeld se llevó a estos personajes a su nueva empresa. Pero rápidamente se quedó sin plata para editar y ahí se asoció con Scott Rosenberg, quien fuera dueño de Malibu Comics allá por 1992, cuando apareció el sello Image dentro de esa (hoy olvidada) editorial. Después necesitó más plata, consiguió otro socio (John Hyde) y cuando el clima entre los tres se puso espeso, Awesome desapareció casi sin dejar rastros, en el año 2000.

Ese divorcio tripartito hizo que Liefeld, Hyde y Rosemberg se dividieran los derechos para cine, tele y merchandising de las creaciones del ídolo, mientras que este conservaba los derechos para seguir publicando historietas de los personajes cuando y donde se le cantara. En esa repartija, Rosemberg se quedó con Youngblood, pero eso no impidió que Liefeld siguiera publicando comics de esos personajes, entre ellos el revival más reciente, en 2017-18, con Chad Bowers y Jim Towe al frente del guión y el dibujo, respectivamente.

A pesar de no tener los derechos, Liefeld siguió atendiendo a productores que -dice él- lo llamaban para negociar posibles películas de Youngblood. A Rosemberg la idea no lo debed haber seducido demasiado, porque ninguna de estas negociaciones se concretó jamás. Por su cuenta y sin consultar con Rob, Rosemberg se asoció con otro inversionista, que habilitaba recursos para producir juguetes y comics de Youngblood, un viejo buitre conocido como Andrew Rev, el tipo que en 1990 se compró la quebrada editorial Comico para robarle a Bill Willingham los derechos sobre su serie Elementals.

La onda entre Rev y Liefeld fue pésima desde el Día Uno y el creador de los personajes hizo públicos varios episodios de ninguneo y destrato por parte del nuevo socio de Rosemberg. A partir de estas fricciones, Liefeld decidió ponerle fin en 2018 a la serie de Youngblood que estaba publicando Image (duró 11 números, un montón para ser Youngblood) y ahora sí, informa formalmente que ese título no va a seguir saliendo en la editorial de la que fue fundador en 1992, y que acá se termina definitivamente su vinculación con esos personajes.

El incombustible Rob sigue teniendo el control absoluto sobre muchas de sus famosísimas creaciones (¿?) y seguro va a volver a sorprendernos con nuevos comics, o nuevas roscas para que alguno de sus personajes salte a la pantalla grande. Mientras tanto, habrá que estar atentos a qué pasa con Youngblood, a ver si salen nuevos comics de esta serie en alguna editorial que no sea Image y sin ninguna injerencia de Rob. Capaz que hasta se puede leer…

 

 

 

 

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3 comentarios

  • Y yo hasta me compré el primer número de su Captain America ni sé para qué. No me duró una quincena en casa, pero lo tuve. Si fuera al psicólogo, eso es algo de lo que habría que hablar.

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    defender

    07/08/2019 - 12:46

  • Pude ver por ahí unas ilustraciones del grupo en un estilo para nada Liefeld, que la verdad me gustaron bastante. No sé si es de una serie actual o de qué cosa, tampoco me voy a poner a investigar acerca de este grupo, pero no lucían mal.
    El rechazo que me produce el, es más que nada por los diez mil dientes apretados, los bolsillitos, las ametralladoras y esos pies que desaparecen del cuadro, no tengo nada contra Youngblood en si.
    Carajo, ¿cómo podría tener algo contra un grupo del que ni recuerdo nada? Habré leído un número a los 13 años y lo tiré a la mierda, mirá si en una de esas hay algo que valga la pena…
    Na, no lo creo, pero algo se puede hacer. Seguro.

    Comentarios

    defender

    07/08/2019 - 12:45

  • Ah, ahora me queda más claro. Yo había escuchado por arriba que lo de los productores era una especie de mensaje, al estilo de «o me dan el control, o se pierde esta oportunidad», pero se ve que la cosa está mucho más difícil que eso para el pobre Rob.
    Que no se haga drama, si lo hizo una vez, lo puede hacer dos. Nada le impide crear otro grupo casi igualito a este, con mínimas diferencias y repetir el milagro.
    Con un nombre al estilo de The Rage Team o Action Warriors, es sencillo. Que le cambie el color a los uniformes, algunos retoques por aquí y por allá, y listo, sale a la cancha de nuevo.
    ¡Tu puedes Rob, enséñales!

    Comentarios

    dandel

    04/08/2019 - 18:11