Completamos el repaso por la etapa capitaneada por el guionista Tom Sniegoski a mediados de los ´90, en la editorial Harris.

50 años de Vampirella (parte 6)

04/03/2020

| Por Alejandro Caracciolo

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A13qR2ORo2LSeguimos repasando la etapa de Tom Sniegoski, y estamos en “The Mystery Walk”, el arco argumental que se extiende entre los números nºs 14 al 19 de la revista Vengeance of Vampirella, siempre en la editorial Harris.

Básicamente, “The Mystery Walk” nos cuenta que Vampirella es la hija de Lilith, la primera esposa de Adam (Adán, en su versión castellana), la anterior a Eva. Lilith había sido castigada y condenada por Dios, y ahora buscaba redimirse tras haber causado la existencia de los demonios y los vampiros en la Tierra, de modo que la existencia de Vampirella, su última hija, tenía como propósito eliminar a todos los monstruos para expiar los pecados de Lilith. Todo esto genera una guerra entre distintos bandos en el Jardín del Edén, que terminan en un battle royale demencial, y no en el buen sentido. ¡Qué bodrio, por favor! Encima… no digo “mal dibujado”, pero sí de una forma muy amateur. Se notaba que los dibujantes le ponían ganas, pero les faltaba oficio, y el color asqueroso empeoraba todo, como siempre. Además de denso, muy denso de leer.

Hay un nº0 titulado “Mystery Walk: Zero” que viene a continuación del 19, que presenta una historia sobre los personajes de la saga, y el epílogo y verdadero final de todo este embole está finalmente en el nº20.

s-l1600Por esta época (fines de 1995) empieza a salir también el segundo título de Vampirella, de periodicidad bimenstral, titulado “Vampirella Strikes”, que llega a tener sólo 7 números, más un anual, publicado después del último número, en Diciembre de 1996. El primer número salió con varias portadas fotográficas distintas, en esta ocasión modeladas por Sascha Knopff, a quien también se pudo ver en convenciones, trading cards, un especial de bad girls de Wizard Magazine, y alguna que otra Playboy.

Sólo los primeros dos números de Vampirella Strikes fueron escritos por Tom Sniegoski, acompañado esta vez, por el dibujante más inadecuado que haya tenido Vampirella en toda su historia: Ed McGuinness. Realmente no sé qué pasaba por la cabeza de los directivos de Harris cuando asignaron a este sujeto para dibujar un comic de Vampirella. El gran inconveniente del estilo de McGuinness, es que por más que le toque dibujar un culo en primer plano, no consigue retratar esa imagen de forma atractiva, y los monstruos que dibuja parecen simpáticos en lugar de amenazantes. Los demás números tuvieron equipos creativos diferentes. Rudy Nebres, un dibujante filipino, heredado de la última etapa de Warren, se encargó de la parte gráfica de los nºs 4, 5, y 7. Mientras que Louis Small Jr. (a quien ya conocimos en “The Dracula War”) dibujó el nº6, y el anual. En mi opinión personal, lo mejor de Vampirella Strikes, fue el anual, escrito por Jamie Delano y dibujado por Louis Small Jr.

983622-nyx_01Volvamos a Vengeance of Vampirella, para el inicio del siguiente y último arco del título que va desde el nº22 (primera aparición de Mistress Nyx, una nueva villana) al25, con un prólogo aparecido en un mini-comic que venía con la revista Wizard nº55 de Febrero de 1996.

Casi todo este arco fue dibujado, nuevamente, por el artista más i-na-de-cua-do que haya garabateado a la que se supone que es la (o una de las) heroína más sexies de los comics: Ed McGuinness. Es OBVIO que Vampirella se vea horrible dibujada por él. Peor aún: la portada del nº23, es una locura hermosa pintada por Glenn Fabry (el de las portadas de Preacher), y hubiera sido genial que él, o alguien con un estilo similar, dibujara los interiores… pero imaginen mi decepción cuando abrí ese número.

El nº25 cierra la serie en medio de un battle royale con todos los héroes y villanos que quedaban vivos tras los episodios anteriores de este arco, y llega a la última página con un cliffhanger muy jodido, que deja al lector con una sensación de total desconcierto ya que se sabía que era el último número, y el arco quedaba sin resolver. Por supuesto, todo fue parte de la dudosa estrategia editorial de Harris para continuar la historia en una posterior miniserie de tres números. Un lindo detalle de este número, fue la nueva portada wraparound por Joe Quesada y Jimmy Palmiotti, (quienes ya habían contribuido con otra portada de estas característica para el nº1), que funciona como una especie de “bookend” para el volumen. Algo que se sintió muy adecuado y de buen criterio. Una lástima que ese buen criterio no haya primado a lo largo de toda la serie, a la hora de elegir dibujantes.

RCO007_1581313514Además, precisamente el nº 25 de Vengeance of Vampirella fue en el que vi por primera vez los dibujos de quien fue la gran revelación de la serie, una dibujante que años después se convertiría en una de las mujeres más buscadas en el mundo del comic estadounidense: Amanda Conner. Decir que su arte brilló como el de nadie más en toda la serie,es quedarse muy corto. El impacto de Amanda Conner fue tremendo, y flechó instantáneamente a todos los lectores, incluido el que escribe este informe. ¡Y fue un solo número!

La era de Tom Sniegoski se cierra con la mini-serie de tres números “Vampirella: Death and Destruction”, totalmente dibujada por Amanda Conner (excepto las portadas, que corrieron a cargo de Billy Tucci, Adam Hughes, y Joe Jusko, respectivamente), que continúa inmediatamente después del nº25 de Vengeance…, y narra la muerte de Vampirella a manos de Mistress Nyx. Esto, por supuesto, en sintonía con la tendencia de lo que pasaba con varios de los superhéroes en esa época. Esto demuestra que Sniegoski, o los directivos de Harris, o todos ellos, vivían pendientes de lo que hacían DC y Marvel con sus superhéroes, en lugar de centrarse en el personaje que tenían, y por eso no lograban darle una dirección clara, lo que los llevó a crear una serie con una estética y temática muy confusas. Realmente no quedaba claro si buscaban hacer un comic de superhéroes con elementos de terror, o un comic de terror con una estética light, pero era muy evidente que todos los elementos estaban muy mal combinados, y soóo conseguía ser un rejunte de ideas mal implementadas, y pobremente desarrolladas. Esta miniserie tiene una especie de epílogo en el especial titulado “Vampirella: Sad Wings of Destiny”, con una portada que se volvió icónica, pintada por el excelente Joe Jusko.

Hasta acá, lo peor de Vampi. Después de esto, TODO lo que viene, es mucho mejor. Sigan leyendo, porque se vienen Warren Ellis, Grant Morrison, Mark Millar… Si, no es joda! El paso de Vampirella por Harris Publications va más allá de la década del n´90 y abarca incluso la casi totalidad de la primera década del nuevo milenio. En la próxima entrega, les sigo contando.

(Muy pronto, la séptima parte)

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