Nunca es tarde para descubrir (o revisitar) la obra maestra del genial Dave McKean, surgida a principios de los ´90.

Cages (parte 1)

13/06/2018

| Por Andrea Vega

2 comentarios

1469161754_556505_1469167122_sumario_normalEl arte de Dave McKean es inmediatamente reconocible para cualquier lector de historietas. Probablemente sea más famoso por sus colaboraciones con Grant Morrison y Neil Gaiman, incluyendo las distintivas portadas de Sandman. Ha ilustrado libros infantiles y diseñado portadas de álbumes, e incluso ha llevado su estilo a la pantalla con su película Mirror Mask.

Pero fue a comienzos de los ´90 que McKean se convirtió en el artista y guionista de su obra cumbre, una novela gráfica acerca de artistas, dioses y el proceso creativo llamada Cages. Resulta sorprendente que haya estado fuera de imprenta durante tanto tiempo, especialmente considerando la cantidad de premios que cosechó en su momento. Los escasos ejemplares que se encontraban en tiendas online en general alcanzaban precios inaccesibles, por lo cual eran prácticamente objetos para coleccionistas y forzaban a cualquiera que quisiera acercarse a esta obra a recurrir a los abominables scans. Afortunadamente, hoy está disponible de nuevo y a un precio accesible.

 

Cages 2Esta es una de esas obras que te vuelan la cabeza cuando finalmente tenés las oportunidad de leerla completa en una edición recopilatoria. Si tuviera que encarar la tarea de convertir a un escéptico a la idea de que la historieta también es literatura, Cages sin duda sería un buen punto para comenzar. No hay superhéroes, ni trajes de colores, ni personajes chatos, ni villanos cuya existencia se centra en la dominación mundial; veinte años atrás, eso era suficiente para hacer que se destacara, pero hemos recorrido un largo camino desde entonces. McKean desafía a los lectores de una manera no demasiado frecuente en el arte secuencial, con más reminiscencias de la obra de García Márquez que la de Kirby o Miller, y su increíble capacidad artística se deja ver mucho más en este trabajo. Incluso después de varias lecturas, es imposible decir que se comprende absolutamente todo; de hecho, ésa es una tarea que probablemente tomará muchísimo tiempo. Sin embargo, eso no significa que sea inaccesible. Hay una historia y un puñado de personajes lo suficientemente buenos como para persuadir al lector a continuar hasta el final, y un nivel de complejidad suficiente para hacer que regrese por más. Cages es una obra pensada para ser revisitada a lo largo de varias lecturas.

Cages 7ORÍGENES E INFLUENCIAS

A pesar del éxito comercial de obras como Black Orchid y Arkham Asylum, McKean se sentía frustrado a nivel creativo. Entonces decidió intentar hacer algo en solitario, para ver qué pasaría. A medida que trabajaba en proyectos de otros autores, iba recopilando ideas para una colección de historias cortas. Pero había un detalle: todos los personajes parecían conocerse entre sí y parecían vivir en la misma ciudad, incluso en el mismo edificio, y todos vivían en una atmósfera inquietante, de modo que las historias terminaron convergiendo en una sola obra extensa.

También por aquel entonces comenzaba a surgir una nueva ola de independencia entre los ilustradores y guionistas que habían comenzado a trabajar en la década del ´80; McKean era uno de los artistas que cuestionaban el tener que ceder los derechos, el control y gran parte de las ganancias de sus creaciones a las grandes compañías como DC o Marvel. Por otra parte, quería hacer algo más experimental (quizás demasiado para cualquiera de las grandes editoriales), y expandir su trabajo más allá del número habitual de páginas, lo suficiente para poder prestar más atención a cómo sus personajes se movían, hablaban y pensaban.

c908cf52e70283f9c127360bcd52d030Así fue como nació el primer proyecto en el cual, además del arte, McKean tomaba las riendas del guión. Según el propio autor, la idea era hacer un comic más conversacional, algo que retratara la vida interior de sus personajes. A grandes rasgos, el tema central es la naturaleza de la fe; no desde un sentido religioso, si no más bien tratando de explorar las razones por las cuales el ser humano cree en algo (o no), y los motivos que nos impulsan a levantarnos cada mañana y seguir peleándola. Otra de las ideas que se filtró en el guión es el impacto que causaba por entonces la sentencia de muerte emitida por fundamentalistas islámicos contra el escritor Salman Rushdie (por considerar a su novela Los Versos Satánicos como una blasfemia contra el Islam), lo que forzó al autor a recluirse bajo la protección del gobierno y la policía británicos. McKean también quería presentar su propia definición de la fantasía, no aquella habitada por duendes y hobbits, sino el mundo de ensueño en el que se sumergen las personas a diario.

 

cages-3Al tratarse de un proyecto independiente, al cual le dedicaba el tiempo que le dejaban otros más redituables, a McKean le tomaría alrededor de seis años completar la historia. De hecho, él mismo admitiría más tarde que esa fue la única vez que salió a festejar luego de concluir un proyecto. Los primeros números fueron publicados en 1991 por el sello independiente Tundra; y cuando éste se hundió como consecuencia de numerosas deudas y malas decisiones editoriales (cuando Cages iba por el número 7), Kitchen Sink tomó la posta y los números restantes aparecieron bajo ese sello luego de una pausa considerable, hasta completar la serialización en 1996. Antes de la reedición de Dark Horse se publicaron dos recopilatorios, uno por Kitchen Sink (1998) y el segundo por NBM Publishing (2002).

(Muy pronto, la segunda parte)

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2 comentarios

  • Dave sigue siendo muy profundo y talentoso lastima que sus obras como la de muchos/as talentos no se editen aquí…..

    Comentarios

    yolomate

    15/06/2018 - 23:15

    • ¿Te gustó Black Dog?

      Comentarios

      Bicho Garcia

      25/06/2018 - 06:46