Segunda parte de la recorrida por los escasos éxitos y los numerosos fracasos del maestro Steve Ditko en su paso por DC.

Ditko en DC (parte 2)

28/12/2020

| Por Fede Velasco y Andrés Accorsi

5 comentarios

81KDXdi8qKL._AC_SY445_TITANES DE LA GRIETA

A pocos meses de la aparición del Creeper, también en la revista Showcase (n° 75, para ser precisos) ven la luz Hawk & Dove, con guiones de Steve Skeates. Hank y Don Hall, son dos hermanos que reciben poderes de una voz que les habla y se dedican a combatir el crimen, a pesar de su visión diametralmente diferente de la vida. Hank es conservador, impulsivo y reaccionario, mientras que Don es progre, más analítico y pacifista. Pegadito a su primera aparición obtienen su propio íitulo que dura seis números entre el ‘68 y el ‘69. De estos, Steve Ditko plotea el primero y dibuja sólo hasta el segundo debido a sus diferencias con el guionista. Al igual que le pasara con Stan Lee en Marvel, su filosofía objetivista generaba serias diferencias con Skeates, que consideraba que Don era tratado como un pelotudo y no como un pacifista pro-activo. Mientras que por su parte, Ditko creía que el guionista había transformado a Hank en un cabeza que resolvía todo a las piñas. Por estas diferencias es que Ditko abandona el titulo y al poco tiempo la editorial. Pero de todas maneras, Skeates también lo dejaría, después del 4, en manos de Gil Kane.

61OHkgJCzGLTras el cierre de su revista, Hawk & Dove pasan a formar parte semi- estable de los Titanes, hasta la muerte de Don en Crisis. Después vendría la serie de Barbara y Karl Kesel que arrancaba con un miniserie que dibujara Rob Liefeld (lo mejor que hizo en su vida) en la que presentaban a Dawn Grainger, la nueva Dove. De ahí en más, los personajes fueron manoseados sin piedad, muertos, resucitados, cambiados por otros y hasta (en el caso de Hawk) pasado al bando de los villanos. Finalmente, en 2011 Hank y Dawn protagonizaron una breve serie que formó parte de los New 52, y una vez cancelada siguieron apareciendo en varias colecciones . ¿Y aquella versión de la miniserie de Mike Baron? Hay cosas que es mejor no recordar.

AL FREEZER

Después de casi una década en la cresta de la ola, Ditko pasa cinco años prácticamente bajo tierra. Entre 1970 y 1975, mientras Marvel le republica salvajemente miles y miles de páginas por año (por supuesto, sin pagarle), el prócer sigue mansito en la editorial Charlton, famosa por darle a los autores muchísima libertad y bajísimos precios por sus historietas. Algún día haremos la nota de Ditko en Charlton, y va a tener unas 400 páginas, porque el volumen de producción del maestro para esta editorial es realmente impactante.

e74189848e7a97b13933bec96831ae12-800Lejos de la percepción del fandom superheroico que lo había endiosado a mediados de los ‘60, Ditko dibujaba cualquier fruta en la calma y el cuasi-anonimato que le proporcionaba el trabajo en Charlton. Ocasionalmente dibujaba superhéroes, claro, pero la mayoría de sus trabajos de esta época tienen que ver con el terror, ya sea por el lado de los fantasmas o de los monstruos bizarros. Y cada tanto, despuntaba el vicio con breves historietas llenas de bajada de línea escabrosa, para ignotas editoriales o proyectos independientes gestados por amigos suyos.

VOLVER

Varios factores confluyen para que Ditko vuelva a los primeros planos en 1975. Por un lado, la aparición de la efímera Atlas/ Seaboard, la editorial que rápidamente nuclea a varios de los autores que se habían ido en no muy buenos términos de Marvel. Ahí, Archie Goodwin y Ditko hacen buena letra con un comic llamado Destructor, pero el ambicioso emprendimiento fracasa tras apenas un puñado de números. Goodwin trabajaba también en DC y recomendó a los coordinadores que le dieran una nueva oportunidad al co-creador de Spider-Man. Así empieza, a mediados de 1975, la segunda etapa de Ditko en DC.

Stalker-DC-Comics-Ditko-h4El primer proyecto en el que mete mano el maestro es Stalker, un título enrolado en el género de espada y brujería, parte de una línea de series con las que DC intentaba colgarse de las tetas de Conan, que era uno de los grandes best-sellers de Marvel. El único personaje de esta línea que prosperó fue Warlord (de Mike Grell) y Stalker duró apenas cuatro números, escritos por Paul Levitz y entintados por otro prócer, Wally Wood.

En Octubre del ’75, DC le da una nueva chance a Creeper, que protagoniza el n°7 de la revista 1st Issue Special. Ditko pone toda la carne al asador para este guión del por entonces exitoso Michael Fleischer, pero no pasa nada. Otro fracaso con el sello de Ditko llega en Enero del ‘76, cuando a algún trasnochado coordinador se le ocurre darle su propia serie regular a Man-Bat, el a veces aliado y a veces enemigo de Batman que crearan Frank Robbins y Neal Adams. La quijotada dura apenas dos números, de los cuales el primero tiene un guión flojito de Gerry Conway y dibujos no muy inspirados de Ditko.

steve-ditko-shade-the-changing-man-5DE META CON AMOR

A mediados de 1977, Ditko vuelve a la carga con un nuevo n°1 en DC, esta vez con una creación suya 100% nueva: Shade the Changing Man. Acompañado por Michael Fleischer en los diálogos (al igual que Kirby, Ditko siempre tuvo enormes problemas a la hora de escribir diálogos coherentes), el maestro plantea la ambiciosa saga de Rac Shade, un fugitivo de otra dimensión que llega a la Tierra en un intento de limpiar su nombre, acusado de crímenes que no cometió. Para eso se vale de su Chaleco-M (que robó en Meta antes de cruzar a nuestra dimensión), que le otorga principalmente el poder de proyectar una imagen distorsionada de sí mismo, que mete miedo entre los criminales.

Y no le fue tan mal. Llegaron a publicarse ocho números y Ditko escribió y dibujó íntegramente el n°9, que coincide con la famosa Implosión de DC de 1978, cuando la editorial cancela de un día para el otro un tercio de sus publicaciones. Ese n°9 de Shade incluía como historia complementaria la presentación de The Odd Man!, un nuevo personaje de Ditko. Ambas historietas terminaron por editarse en forma casera y clandestina en el n°2 de Cancelled Comics Cavalcade.

Un último dato importante acerca de Shade: en ningún momento la serie parece ambientada en el Universo DC, ni establece ninguna relación con los personajes ya existentes. Para Ditko, Shade era una serie 100% personal, no un comic de DC. La primera vez que Rac interactúa con los otros personajes de la editorial es en Crisis on Infinite Earths (1985), donde cumple un rol mínimo. Más tarde será John Ostrander el que se dedique a integrarlo realmente al DCU, al incluirlo en la mejor época del Suicide Squad. Después vendrá la versión de Peter Milligan que -para qué te voy a mentir- no tiene un catzo que ver con lo que creó Ditko.

(el lunes, la tercera parte)

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5 comentarios

  • La verdad, nunca entendi Hawk and Dove. Me parece fumadisimo y sin mucha posibilidad. No sé, no me gusto nunca ni le di muchas oportunidades que digamos.

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    chuliverm

    28/12/2020 - 21:25

    • El problema es de entrada el concepto de Ditko. La idea de la paloma como un pusilanime. De ahi en la mayoría de los casos, y según la ideología de quien escribe, un miembro de la pareja es un cliche.
      Si vas al caso, la idea de mezclar una pareja con concepciones ideológicas contrapuestas en una aventura se hizo con mucho mejores resultados por Oneill y Adams con Green Lantern/Green Arrow, por lo que utilizar a Hawk & Dove para lo mismo te va a dar una sensación Manaos

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      Sucubo

      29/12/2020 - 10:55

  • Tanto Ditko como Kirby en solitario demuestran que Stan Lee no era el ladrón que muchos comiqueros plantean. Por lo menos no tanto. Que se apropió del crédito puede ser, pero que no hizo nada ya es estirar la cosa
    Ambos dibujantes se les nota la falta de un guionista. Kirby tiene buenas ideas pero muchas veces la concreción deja mucho que desear. El cuarto mundo tiene personajes y diseños clásicos pero todavia me levanto por las noches traumado por leer las historias de jimmy Olsen el amigo de Superman. Ditko, en solitario y dejado a su aire, hace aparecer al Miller de Holy Terror como un zurdo pelilargo estudiante de sociales.
    Stan no es Bob Kane. Se parece mas a Robbie Robertson, el guitarrista de The Band, que registró a su nombre los temas que compuso con sus compañeros. O sea un garca pero quizás no tan garca parafraseando a Guido

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    Sucubo

    28/12/2020 - 13:03

    • Esto. Esencialmente, siento que el Spider-Man de Lee/Ditko y los Fantastic Four de Lee/Kirby tienen mas en comun entre si que, digamos, los FF con los New Gods o ese Spider-Man primigenio con las predicaciones reaccionarias de Mr. A, por ejemplo. Hay un sello de autor, tanto para las cosas buenas como para las malas (por ejemplo, el infausto tratamiento de los personajes femeninos o los parlamentos a veces demasiado rimbonbantes).

      Incluso con el Daredevil de Wally Wood, donde Wood clamaba que el hacia todo y donde en verdad se nota que Stan no pone empeño alguno, hy mas afinidad con el resto de ese universo Marvel temprano que con las cosas que hizo Wood en solitario (por lo general meras fantasias de poder y sexo argumentalmente ramplonas).

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      J. Bencomo

      29/12/2020 - 21:37

    • Si vamos a hablar de fantasias ramplonas de poder, el tio stan tiene lo suyo. Las feminozas del primer numero de Savage Tales son increíbles. Y lo peor es que se guardó los derechos, como si fuera algo que iba a pasar a la inmortalidad

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      Sucubo

      30/12/2020 - 13:19