En 2017, DC se mete una vez más con Watchmen, pero esta vez lo hace de la mano de un guionista que tiene un amor incondicional por el medio.

Doomsday Clock (parte 1)

15/04/2020

| Por Matías Depettris

3 comentarios

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618STiMku8L._SX323_BO1,204,203,200_Ser lector de la línea superheróica de DC Comics no siempre es grato. A lo largo de los años, editores con una visión muy acotada han tomado pésimas decisiones que han afectado no sólo la continuidad de la editorial sino también la chapa de muchos personajes, por no mencionar algunos que han sido maltratados una y otra vez. La movida que encaró Dan DiDio en el 2016 con Rebirth tuvo como objetivo ordenar y reacomodar algunas fichas dentro de una continuidad que estaba completamente dinamitada, producto de reinicios poco pensados y mal ejecutados. Doomsday Clock es una maxi-serie de 12 números escrita por Geoff Johns, dibujada por Gary Frank y coloreada por Brad Anderson que tuvo varios objetivos. El más polémico de ellos es la incorporación de personajes y tramas de otra clásica maxi-serie de los ‘80, Watchmen, a la continuidad de DC.

Una vez más, DC Comics se mete con la vaca sagrada de Alan Moore, como ya lo hiciera años atrás con las mini-series de Before Watchmen que hemos reseñado en este sitio meses atrás, pero esta vez lo hace de la mano de un guionista que tiene un amor incondicional por el medio, la editorial y los personajes de la misma. Otro de los objetivos de Doomsday Clock es intentar encontrarle una explicación a cuestiones meta-guionísticas que fueron afectando la continuidad con el paso de los años. Superman y Batman son personajes que fueron creados a finales de la década del 30, y supuestamente están “activos” dentro de la continuidad de la editorial desde esa época, algo que tira por la borda cualquier posibilidad de verosimilitud a la existencia de los mismos en los tiempos actuales. La cruzada de Johns entonces es una misión imposible desde el comienzo, pero el cariño que le tiene a estos personajes sumado a su capacidad como escritor, van a entregarnos una aventura épica que se terminaría transformando en una de las mejores sagas de la editorial de los últimos años, ante el asombro de cientos de miles de lectores.

Doomsday-Clock-1-de-12-2017-página-13-666x1024Estamos en el universo donde sucedieron los hechos narrados por Alan Moore en Watchmen, años después de la conclusión de la saga original. Los detalles dentro del diario de Rorschach que exponen el plan del megalómano Ozymandias finalmente salieron a la luz, y devolvieron el caos y la incertidumbre al planeta entero. Un Adrian Veidt fugitivo que se niega a reconocer su error sigue enfocado en intentar restaurar el orden y devolver la paz al mundo, y para eso reúne una serie de personajes que serán fundamentales para dar con el paradero del Doctor Manhattan, a quien ve como la última posibilidad para salvar a la humanidad. Uno de estos nuevos personajes que entra en escena es Reggie Long, el hijo del Doctor Malcolm Long, el psiquiatra que atendió a Walter Kovacs, el cual la flashea con ser el nuevo Rorschach. En la aventura se suman Marionette y Mime (una pareja de delincuentes que están relacionados con Manhattan) y por último, pero no por eso menos importante, nuestro asesino de masas favorito va de aquí para allá acompañado por un clon del Bubastis original pero en versión cachorro, un personaje que aunque parezca mentira, en una maxi-serie como ésta que desborda de épica y drama, logra clavar algunos momentos muy tiernos y cada tanto nos saca una sonrisa.

Doomsday-Clock-03Mientras tanto, en lo que podríamos considerar la línea del tiempo actual del DCU, toma color, forma y mucha repercusión pública la “Teoría de los Superhombres”, una suposición conspiranoide que dicta que existe un motivo por el cual el 97% de los meta-humanos tiene origen en EEUU. La razón de esto es porque todos ellos son manufacturados secretamente por el gobierno de este país, y luego encubren los orígenes de los mismos con fraudulentos accidentes orquestados para que parezca que el azar tuvo participación en los mismos. Algunos héroes y villanos terminan por reconocer públicamente esta teoría, lo cual lleva a varios países a tomar cartas en el asunto y reagrupar sus héroes bajo un sentimiento de nacionalismo, con duros mensajes de advertencia al gran país del norte, en algunos casos en forma de amenazas directas. Black Adam se suma al conflicto, asume el control de Kahndaq y ofrece asilo a cualquier meta-humano que sea perseguido en su país o en cualquier otro. Poco a poco se van acomodando las fichas para que varios países comiencen a entrar en lo que es una clara analogía de lo que fue la carrera armamentística nuclear de la época de la Guerra Fría, pero en versión meta-humana, y es ahí donde el título de la maxi-serie comienza a tener un poco de sentido.

Doomsday-Clock-2-Comediante-1Para los que no están enterados, el Doomsday Clock, conocido en nuestras tierras como el Reloj del Apocalipsis, es un reloj simbólico que existe desde 1947, y que desde su concepción aparece en la portada de la Bulletin of the Atomic Scientists. Originalmente estuvo pensado como una analogía de lo cerca o lejos que está la humanidad de ser completamente destruida por el armamento nuclear, planteando que la medianoche era la destrucción absoluta de todo ser viviente. Esta publicación bimestral, fundada por miembros del Manhattan Project tras los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki, tuvo como objetivo primario durante décadas generar conciencia acerca del uso inadecuado de la energía nuclear, pero desde hace unos años incluye también cambios climáticos y todo nuevo desarrollo en las ciencias y nanotecnología que pudiera infligir algún daño irreparable, y desde esa perspectiva tiene sentido que se lo incluya de forma sutil dentro de esta maxi-serie.

616Dentro de los méritos que le puedo reconocer a Johns como escritor de Doomsday Clock está el hecho de que la maxi-serie jamás dejó de interesarme, ni cuando la leí por primera vez ni cuando realicé la relectura para escribir esta entrada. Lamentablemente la fallida y accidentada periodicidad inicial le hizo mucho daño a la historia, y no son pocos los que suponen que el final de la maxi-serie tuvo que ser modificado producto de los cambios editoriales que se fueron acumulando dentro de DC mientras la misma se publicaba. Cuando se relanzó toda la línea superheroica de DC bajo la consigna de Rebirth a mediados del 2016, Johns tenía un papel relevante en la misma, y de hecho esta maxi-serie contó con algunas pistas iniciales en el comic que dio el puntapié inicial a esa movida, y algunas de ellas se llegaron a desarrollar en The Button, el crossover entre Batman y Flash. Supuestamente. El primer número de Doomsday Clock salió a la venta en noviembre del 2017, y si hubiera tenido una regularidad mensual a fines del 2018 podríamos haber leído la excitante conclusión, algo que claramente no sucedió porque el número 12 salió publicado en diciembre del año pasado. En el medio de estos dos años de publicación, por detrás de la maxi-serie y por adentro de la editorial sucedieron un montón de cosas, entre ellas las publicaciones completas de otras macro-sagas de menos números que también incluían a gran parte del panteón superheroico de DC, la incorporación de Brian Michael Bendis como guionista estrella de la editorial y el crecimiento de Tom King como exitoso escritor con control sobre la serie central de Batman y una injerencia notable en el presente del DCU.

(Muy pronto, la segunda parte)

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3 comentarios

  • Al final, las tres sagas llegaron a un punto en comun? Ya que segun un podcast eran dificiles de converger

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    chuliverm

    18/04/2020 - 16:31

    • No, finalmente hubo muchos tropiezos y no se pudo armar un cierre compacto de todas las sagas que venían avanzando hacia el 18 de Diciembre. Los que no le tenían mucha fe a la coordinación interna de DC dieron en el blanco.

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      Andrés Accorsi

      18/04/2020 - 19:04

  • Muy buena nota Chaco.
    La verdad que no envidio que tengas que reeler esta obra para ser analizada.
    Admito que tiene sus numeros destacables (10, 12) y que pegan mas por nostalgia que otra cosa. Y obviamente que Gary Frank esta en un nivel superlativo.
    Aun con todo eso, es un producto que podria haberse evitado y sin la necesidad tacita de seguir choteando con Watchmen.

    Aparte para secuela tenemos la miniserie de TV (?)

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    Legion80

    15/04/2020 - 14:33