Tercera y última entrega de la entrevista al gran dibujante e ilustrador argentino, con 25 años de trabajo para las grandes editoriales de EEUU.

Entrevista a Ariel Olivetti (parte 3)

17/10/2018

| Por Mirco Sartore

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X-O 14 Preview_v3.inddM.S: ¿Lee literatura Ariel Olivetti?

A.O: Leía muchísimo en su momento. Ahora hace rato que no leo, en parte por culpa de Netflix (risas). Cuando me tiro en la cama, que era mi momento de lectura, ahora me pongo a ver una serie. Lo que pasa es que en mi rubro de trabajo, suele sucederle a muchos dibujantes, estamos concentrados y compenetrados en un mundo interno durante muchas horas del día y la lectura o la natación también tienden a eso. Entonces, cuando uno termina de dibujar, lo que quiere es conectarse al menos un poco con el exterior. Netflix no me conectaba mucho con el exterior, pero cuando tenía compañera lo compartía con ella y ahora sí, me permite estar más conectado con el exterior.

M.S: ¿Cómo es un día de trabajo de Ariel Olivetti?

A.O: Me levanto muy temprano, tipo siete o seis de la mañana si tengo que despachar a mi niño al colegio. Arranco temprano para trabajar, paro para almorzar, me tomo una siesta si es posible y termino de trabajar tipo seis de la tarde. Termino bastante cansado. A la mañana trato de hacer todo lo que sea más cerebral, que tenga que ver con la concentración y a la tarde tomo las partes técnicas de mi trabajo, como lo son entintar y colorear, cosas que tienen que ver más con el acabado.

aHR0cDovL3d3dy5uZXdzYXJhbWEuY29tL2ltYWdlcy9pLzAwMC8yMDIvNDQyL29yaWdpbmFsL0JydXRhbF9OYXR1cmVfQ0ZfMDVfNi5qcGc=M.S: ¿Que tiene que tener un buen dibujante de cómics?

A.O: Primero y principal, saber contar una historia, saber narrar. Después, si el dibujante de cómic pretende ser dibujante de superhéroes- lo cual es una fracción dentro del mundo gigante del cómic- necesita sí o sí saber de anatomía: es fundamental tener el estudio de la anatomía perfectamente aprehendido. Si uno no se dedica a los superhéroes no es necesaria esa meticulosidad de la anatomía. Sin embargo, saber narrar sigue siendo lo fundamental.

M.S: Hace unos días charlaba con Javier Olivares y me decía que su dibujo no era descriptivo sino evocativo. ¿Cómo es el dibujo de Ariel Olivetti? ¿Cómo lo describiría?

 A.O: No lo sé describir. La verdad, espero que lo describan los lectores míos. Te lo repito: mi estilo me sucede, no es algo que haya buscado. Como me sucede, no puedo encriptarlo en algo que yo busqué porque no fue así como sucedió. Yo no podría dibujar de otra forma.

M.S: ¿Que recomendaciones le daría a alguien que empieza en su rubro de trabajo?

A.O: Primero y principal, que disfrute con lo que hace porque dibujar es hermoso. Hay muchos que empiezan mortificándose ya de entrada: no hay que sufrir el dibujo, hay que disfrutarlo. Y en esa pasión del disfrute, encontrar la autocrítica y la autoexigencia. Una vez que uno tiene autocrítica, nace la planificación de todo un camino de aprendizaje. Si uno no tiene autocrítica, no va a poder aprehender nunca. Si uno dibuja de una determinada forma y a los diez años encuentra sus dibujos y piensa que dibuja genial es porque algo falla. Hay que tener autocrítica. Todos tenemos nuestro techo y hay que tratar de conocerlo, pero esto solo puede pasar si uno se auto-exigió.

M.S: ¿Después de La muerte de los Inhumanos se viene otra cosa en Marvel?

A.O: No tengo contrato de exclusividad con nadie por ahora. Terminaré con los Inhumanos, tengo prometido algo en DC, otra cosa en Valiant y después, seguramente, vendrá otra cosa con Marvel.

06M.S: ¿Cómo ve el estado de la historieta argentina?

A.O: El estado de los historietistas argentinos es genial. La historieta argentina está en peligro, como siempre. La industria está complicada, si bien abrieron un montón de editoriales pequeñas que sacan productos hermosos, son todas a pulmón y trabajan por amor al arte. Hay mucho amor en la Argentina por hacer historieta y se nota. Está todo el caldo preparado para que, en el momento en que las cosas comiencen a andar bien en Argentina, en algún momento de nuestra historia, explotemos. Pero no sé si es algo que vaya a ver yo o mis hijos.

M.S: ¿Y que nos hace falta para llegar al nivel de los mercados de Estados Unidos, Francia y Japón?

A.O: Ser Estados Unidos, Francia o Japón (risas)

GLSpaceGhostInterior-e1490787678218M.S: ¿Qué guionistas lo encandilaron durante la infancia y la adolescencia?

A.O: Yo no era seguidor de guionistas. Siempre accedí a la historieta más por el dibujo que por la historia. Era fanático de la gráfica y, a veces, me topaba con unas historietas bien dibujadas encima tenían una buena historia como me pasó con Nippur de Lagash y los guiones de Robin Wood.

M.S: ¿Lee manga?

A.O: Algunas cosas he leído. Como todo el mundo, leí Akira. Sé que me estoy quedando afuera de un montón de cosas que deben estar buenísimas. Es algo que sé que me quedé afuera y lo encuentro ahora como impenetrable, como que me dejaron afuera y no puedo acceder.

M.S: Entre los guionistas con los que trabajó: Mark Millar, Mark Waid, Peter David, Matt Fraction, ¿con cuál se queda?

A.O: Con Luciano Saracino (risas). Y lo digo en serio. Lo digo no porque Luciano sea mi amigo, si no porque al tener un inglés pésimo, poder hablar en mi idioma me facilitó mucho las cosas. Con Luciano me sentaba y tenía grandes charlas y debates sobre como hacer lo que teníamos que hacer, como explotar más la vena gráfica que tengo yo. Es muy distinto el caso con guionistas de Estados Unidos, por que por ahí me viene un guión y este podría ser dibujado por Jim Lee, yo mismo o cualquier otro dibujante.

51qhHZqgQTLCon Luciano Saracino me di el lujo de decirle a él que iba por tal lado y que por ese lado explotaba todo mi talento y él se amoldó a lo que a mí me gusta dibujar. Encima, con una calidad de guión impresionante. Nunca me sentí tan a gusto como con Luciano Saracino a la hora de dibujar un guión escrito.

Algo similar me pasó con Joe Kelly, pudiendo hablar muy poco con él, pero con El Fantasma del Espacio él captó enseguida por dónde iba lo mío e hizo su guión para mí. Pero con Luciano fue un nivel todavía mayor, porque yo he tenido grandes charlas con él, sobre los personajes y la historia que estábamos diseñando.

M.S: Para usted, Saracino se codea con los grandes.

 A.O: Y todavía no alcanzó su techo. Yo creo que en el tema de la historieta, recién empieza. Es uno de los guionistas más prolíficos que conocí en mi vida y tiene cuarenta años, nada más. Todavía no alcanzó ni la media de lo que va a alcanzar.

M.S: ¿Veremos alguna vez a un Olivetti guionista?

A.O: No, gracias a Dios algún día he tenido la osadía de escribir media página para ver como sería eso y fue un desastre. Así que, por suerte se van a salvar de un Olivetti guionista. Sí se me ocurren muchas ideas desde lo gráfico y muchas de ellas para iniciar historias, pero que necesitan sí o sí un guionista para que le de forma.

M.S: Me supo decir Eduardo Risso que, como todas las demás profesiones, la de dibujante no es un camino de rosas.

 A.O: Es así. Si bien nunca dejo de tener presente que estoy en el trabajo que elegí, que soy una persona dichosa y afortunadísima de hacer lo que me gusta y que es lo mío, siempre hay rispideces, hay cosas que no salen, hay trabajos hechos a contrapelo, etc. Pero nunca me olvido que estoy haciendo lo que me gusta, nunca pierdo eso de vista.

 

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