Primera parte de esta charla (vía e-mail) con el dibujante argentino que no para de sumar premios y reconocimiento internacional.

Entrevista a Jok (parte 1)

21/09/2016

| Por Andrés Accorsi

2 comentarios

14124294_1134892386566211_8013751475903325798_oAndrés Accorsi: Para empezar tranqui, contanos algo acerca de tus comienzos en la profesión de historietista.

Jok: En este caso me gustaría contar algo más jugoso y fundante, remontándome a una etapa muy anterior a la profesionalización y formación, que tiene más que ver con lo vocacional. Resulta que a mis once años, mi amigo y yo éramos fanas enfermos de Meriggi. Leíamos con fruición todo lo que publicaba y era nuestro dibujante favorito por lejos. El asunto es que, sacadísimo, mi amigo llama a Columba y pide hablar con él. Curiosamente, la secretaria le termina pasando el teléfono personal de Meriggi. Pero nuestra fortuna no terminó ahí, sino que el propio y mismísimo Meriggi nos atendía por teléfono y hablábamos durante largo rato en conferencia telefónica mi amigo, Rubén y yo. Él nos atendía con una paciencia y una onda que hoy me asombra, pero que en la inocencia de mis 11 años se me antojaba natural.

funeral051-a2dd26695d0ff021951a7557e66020b0-1024-1024El tiempo fue pasando, mis consultas empezaron a afilarse un poco más y llegada mi adolescencia me citaba con Rubén en las oficinas de Columba para mostrarle mis presuntos avances (nuevamente, en mi ignorancia, todo me parecía de lo más natural, pero es muy loco rememorar su atención y entusiasmo desde mi actual perspectiva). Recuerdo perfectamente que previo al primer encuentro en las oficinas de Columba tuve un ataque de diarrea nerviosa infernal, asesina. En fin, ya terminando el secundario, Meriggi me consiguió (en extremo generoso) una entrevista con Antonio Presa, el jefe de arte de Columba. Yo no tenía la menor duda que conseguiría publicar ahí, ¡si estaba corriendo con el caballo del comisario!. El asunto es que la entrevista fué un «éxito», Don Presa me trató muy amablemente, miró y corrigió de su propio puño mis dibujos y… me mandó a estudiar (una verdadera decepción en su momento, pero yo estaba muy verde y mi dibujo de entonces era lisa y llanamente impublicable por decir lo menos). Fue así que terminé repasando el libro de dibujo de Loomis durante todo el verano y en Marzo me inscribí en el curso de Oswal de la escuela de Garaycochea. Bueno, ahí las cosas se pusieron serias y mi vida y mi cosmogonía, cambiaron para siempre.

dbchapter01coverEl círculo cierra unas décadas después (sí, décadas) en el festejo de 30 años de carrera de Rubén. En esa reunión Rubén me contó que nuestro contacto telefónico lo había impactado en su momento, haciéndolo reaccionar respecto del rebote que podía tener su laburo en los lectores, que hasta entonces no había tenido en cuenta su magnitud, el impacto que podía generar en los que estábamos del otro lado de la página. Y no me va a alcanzar la vida para agradecer sus empujones.

AA: Hablabas del consejo que te dio Antonio Presa… ¿Vos qué consejos le podés dar a los jóvenes artistas que quieren insertarse en la industria?

Jok: Si hay alguna experiencia que me gustaría volcar o simplemente comunicar a los más jóvenes, es la de buscar o saber encontrar un buen grupo de compañeros para recorrer el camino. Mi experiencia en el mundo de la historieta es absolutamente gregaria y combate a la idea del dibujante solitario y alienado. Eso y no esperar nada de nadie. Esperar es descorazonador y cultiva cierta vulnerabilidad de carácter que resulta perniciosa. Siempre he intentado, junto a los míos, el hacer y buscar oportunidades. Siempre hay una grieta en la que uno se puede acurrucar y empujar.

reflejoAA: ¿Te animás a revelar algunos trucos y secretos de tu oficio?

Jok: Trato de laburar realizando cadena de producción para todos los rubros que involucran la producción de las páginas. En general intento producir en lotes de a cinco páginas, bocetando todas, prestando especial atención a la composición, el plan tonal y la narración. La etapa de bocetos puede resultar agotadora, pero considero que lo que se resuelve ahí será el corazón del trabajo. Luego planto muy rápido y descuidando los detalles a propósito. Una vez que el plantado a lápiz se ajusta a la composición original deseada, comienzo a trabajar los detalles de ropa, anatomía, arrugas y luego avanzo con las locaciones y utilería en general. dejo para lo último la utilería documentada, que también es llevada a cabo en serie (por ejemplo, si un personaje utiliza un fusil determinado, miraré fotos del fusil y definiré los detalles de este fusil página a página, dedicando mi atención solamente a ese elemento en donde apareciere. Lo mismo aplica a vestimenta, trajes y personajes, me dedico uno a uno, basándome y confiando en el plantado de base ya realizado). Luego llega el momento de las tintas, en las que vuelvo a trabajar en serie, entintando de a un personaje por vez, luego pasando por la utilería y por último, por los fondos (siempre consultando la documentación del caso). La etapa del rotulado es más rápida y siempre asombra lo mucho que colaboran los globos con la composición general. Aparece la magia de la historieta. Al final se aplica el color, que siempre me gustó laburar de manera narrativa y tratando de evocar estados de ánimo.

merlinAA: Me queda claro que laburás un montón, pero ¿que hacés cuando NO estás trabajando en tus historietas?

Jok: Siempre disfruto de juntarme con amigos (que casi no saben nada sobre mi laburo), jugar el fulbito amateur de los lunes con colegas e ir al cine con mi mujer cuando puedo. Si no, otra opción que siempre está a mano es la de educar a mi hija en conceptos indispensables para la vida como Indiana Jones, La Guerra de las Galaxias, La Historia Sin Fin, Laberinto y demás. También le encontré la vuelta a retomar el hábito mas o menos contínuo de la lectura, que se me venía complicando. En general no necesito de ninguna excentricidad para pasarla bien, con una buena peli, libro o reunión yo ya estoy hecho.

AA: Hablando de lecturas, ¿qué te gustaría recomendar, sea o no historieta?

Jok: Estuve muy metido con la saga de «Canción de Hielo y Fuego» y desde luego que la recomiendo especialmente a los amantes del género y a los que gustan de la serie Juego de Tronos. Ahora mismo estoy leyendo «Expedición a los Indios Ranqueles», de Lucio Mansilla, que es una verdadera maravilla por donde la quieras ver. Tiene tantas facetas que se me hace difícil hacer foco para definir el libro y abarcarlo. Es una aventura de la vida real, mezclada con ensayo y no despojada de cierta poesía (más allá de su valor de documento histórico, que siendo la frondosa experiencia que es, queda bien atrás). Un libro destapador de marulos sin lugar a dudas. Además es de ágil lectura, por lo que lo recomiendo poniendo en juego mi buen nombre y honor.

(Muy pronto, la segunda parte)

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2 comentarios

  • ¡Muy bueno! Aguante Jok. Muy piola la entrevista, hace poco lo escuché en un programa de radio, y pensé que iba a tratar un poco sobre lo que habló ahí, acá, pero veo que se fue por otro lado, genial che. Coincido mucho con su método de trabajo, sigo un patrón bastante parecido de seriar las páginas. En fin, abrazo.

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  • Buenísimo! increible que con lo prolifico que es, le quede tiempo para tirarse un pedo 😛

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    Pablo Zambrano

    21/09/2016 - 16:42