Tarde y no muy seguro, la línea de magazines de Marvel se sube al carro de la movida underground y de la larga lista de clones de MAD.

Magazines de Marvel (parte 5)

11/11/2020

| Por Gonzalo Ruiz

0 comentarios

1250463-crazy_magazine_v1_058Una frase, o más bien concepto, que se va a repetir varias veces en algunas notas es la de subirse a un tópico que esté de moda y que genere cierto rédito rápido (además de la expresión cinematográfica “exploitation”, los ingleses lo llaman “gravy train”). Pero si bien los títulos de la nota de hoy podrían ser acusados de tal “crimen”, se los podría ver desde una óptica de homenaje y hasta de reconocimiento, una muestra de dónde venimos y hacia dónde vamos en el campo historietístico.

Por el lado del primer título, tenemos un homenaje a Mad Magazine, la mítica publicación humorística fundada en 1952 por Harvey Kurtzman y William Gaines, publicada por la EC Comics. Su sátira irreverente y ácida hizo escuela, al punto que, con pocas publicaciones en la calle, atrás de ella aparecieron varias revistas imitadoras del estilo, que obviamente no duraron demasiado en el mercado. El nivel de importancia de la Mad es inmenso, que incluso funcionó como semillero de artistas que después lograrían una consagración propia, es parte de la idiosincrasia norteamericana (Homer Simpson es suscriptor, como para que se den una idea).

250px-ComixBook01Y por el otro lado, no tenemos homenaje a una publicación en sí, sino a un movimiento, a una necesaria, si se quiere, respuesta a lo que ocurría en la historieta “mainstream”: el comix underground. Si bien la impresión y publicación autogestiva es un concepto histórico, el año cero lo marca 1967. Inicios del hippismo y otros movimientos contraculturales, algunos más radicalizados que otros, que estaban en contra tanto del “sueño americano” como de lo que ocurría en la guerra de Vietnam. En contraposición a una prensa más conservadora y careta, la aparición de diarios alternativos trajo como consecuencia, el comic alternativo, quienes incluso veían a la revista Mad como una influencia. Los popes totales, Robert Crumb, Gilbert Shelton, Clay S. Wilson, Trina Robbins, esquivaron las balas de la Comic Code Authority y se lanzaron ellos solos con historias que evadían esa zona de comfort que les significaban las historietas de superhéroes (que para ese entonces, estaban full apuntadas a los más chicos). Pero claro, estas revistas no podían venderse con facilidad en puestos de diarios, se necesitaban vías alternativas para distribuir este material, lo que dio origen a las primeras tiendas especializadas que hoy conocemos como “comiquerías”. Todo esto, es un visionado general a muy grosso modo y que necesita obviamente un análisis más grande, del cual me ocuparé (o no) en algún futuro lejano.

250px-Crazy_Magazine,_first_issueCRAZY MAGAZINE

Aparecida en Octubre de 1973, fue el primer magazine que tuvo una duración prolongada a lo largo de diez años y 96 entregas. Stan Lee fue uno de los fanáticos absolutos de la Mad que siempre se murió de ganas por tener su propia imitación: el primer intento fue durante la era Altas, una revista llamada Snafu que duró sólo tres números entre el 1955 y 1956, un fugaz producto con el que el viejito Lee estuvo orgulloso por mucho tiempo. En el mismo 1973 apareció un magazine llamado Crazy! (en los años ´50, hubo otra revista llamada Crazy, publicada por la Charlton) que a lo largo de tres ediciones, reprinteó viejas cosas de la Not Brand Echh (otro tributo a Mad por parte del bullpen de mediados de los ´60), hasta que el fracaso los hizo volver a la idea de un magazine periódico y con material en blanco y negro.

Para ese momento, no solo Mad seguía en la cresta de la ola, sino que también picaba fuerte la National Lampoon, otra revista satírica creada por egresados de Harvard. Así es como el primer número llega a las incipientes comiquerías con una provocadora tapa de Frank Freas, donde un personajito con un detonador está a punto de destruir los logos de la Mad, Lampoon, Sick y Cracked (otras imitaciones duraderas).

611106-crazy_82Hablar de la cantidad de artistas que aparecieron acá sería interminable y el tiempo (y los caracteres) apremian, así que nombraré a los editores: La primera decena de revistas tuvieron como coordinador al maestro Marv Wolfman, quien le termina cediendo el puesto a un primerizo Steve Gerber, que participaba de la revista desde el segundo número. Gerber se queda sólo cuatro números más, ya que le estaba por explotar en la cara el éxito de Howard the Duck, lo que le demandaba mayor laburo. A continuación toman la posta Paul Laikin, que se quedaría hasta 1980 a cargo de la revista, donde sufre un descenso en caída y humor. Para tratar de salvar las papas del fuego llega Larry Hama, que se queda hasta el final en 1983, con el número 94. Si podemos destacar a grosos absolutos como el mismo Lee, Will Eisner, luminarias de la Mad original como Harvey Kurtzman y Basil Wolverton, el escritor Harlan Ellison y la mítica Lee Marrs, parte clave de la contracultura del comix, que participó con fotonovelas.

 

 

2a34d8_a548ccda97e249b5b8776344910d3647-mv2COMIX BOOK

Por el contrario, este homenaje al underground duró tres cinco números, entre Octubre de 1974 y 1975, y tuvo como ideólogo a alguien que venía del palo y que era completamente ajeno al universo superheróico: Denis Kitchen. Para quien no lo conozca, Kitchen es uno de los pilares fundamentales de la autopublicación norteamericana al ser la mente maestra de Kitchen Sink Press, fundada en 1970. Originalmente funcionó como un medio para bancar a sus colegas de Milwaukee, Winsconsin y llegó a publicar a Will Eisner y Charles Burns, entre otras gloriosas luminarias del noveno arte.

Con semejante currículum, Stan Lee convoca a Denis para coordinar un magazine que refleje la movida underground. Si bien se presentó un line-up de alto nivel, la revista falló por una cuestión meramente conceptual: para el ´74, el underground representado (o al menos, aquel que buscaba representar) ya estaba en franca decadencia, e incluso mucho de los viejos popes ya habían abandonado la autopublicación. Queda en estas tres revistas, un homenaje (a destiempo) a un estilo de arte completamente distinto y rupturista, en contraposición a la historieta más convencional, conservadora y sobre todo, de superhéroes, que tanto Marvel como DC Comics cultivaban. De paso, Kitchen marca fuerte una dirección independiente al devolver todos los originales a los artistas participantes, y de paso dejarles los derechos para futuras republicaciones (Barefootz, de Howard Cruse, tuvo su reedición propia en los ´90). Al año siguiente de la cancelación, Kitchen Sink publica dos números más, para darle fin al título. Y por último, en 2013, Dark Horse recopila algunas de las historias en un libro de tapa dura.

5162801Los artistas que dejaron su huella fueron, además de Cruse y Kitchen: Tim Boxell, Vince Davis, Kim Deitch, Evert Geradts, Don Glassford, Justin Green, Peter Loft, John Pound, Ted Richards, Trina Robbins, Bill Sanders, Scott Shaw, Steve Stiles, Skip Williamson, Basil Wolverton, Joel Beck, Leslie Cabarga, Willy Murphy, Mike Ploog, Sharon Rudahl, Bruce Walthers, Bob Armstrong. Mike Baron, Richard Letzer, Dave Schreiner, Ed Goodman, Will Fowler, Mick Tosches aportaron textos complementarios a la revista, más graciosos que históricos. Los míticos S. Clay Wilson y Art Spiegelman, militantes del comix underground (junto con la mencionada Marrs ,que también fue parte de la Comix Book) aportaron su gracia a la revista. Si bien Wilson ya era toda una “celebridad” dentro del contexto contracultural, Spiegelman estaba dando no sus primeros pasos, pero si creciendo dentro del ambiente, y al poco tiempo comenzaría la epopeya de la autogestionada Raw. Pero esa es una historia para otro día.

 

 

El mes que viene, sigue la exploitation, esta vez con base en las artes marciales.

Compartir:

Etiquetas: , ,

Dejanos tus comentarios: