Te invitamos a conocer a este ícono del comic mundial surgido hace 40 años del más áspero underground italiano.

RanXerox (parte 1)

17/05/2017

| Por Andrés Accorsi

3 comentarios

CORRIA EL AÑO 1977 Y EN ROMA NO ESTALLABA EL PUNK, SINO LAS BOMBAS DE LOS ATENTADOS DE LAS BRIGADAS ROJAS. LA CONVULSION SOCIAL Y POLITICA ESTABA ACTIVANDO UN MOVIMIENTO CONTRACULTURAL COMPLEJO Y OSADO, CON SEXO, DROGA Y ROCK’N ROLL EN SU ESTADO MAS SALVAJE, Y CON UN COMIC SUBITAMENTE COPADO POR UNA VANGUARDIA INCANDESCENTE Y GENIAL. NO ES MUCHO LO QUE NOS QUEDA HOY DE TODA ESA MOVIDA, PERO LO QUE HAY SIRVE PARA EXPLICAR LA TREPIDANTE HISTORIA DE

Ranxerox1

cannibaleREBEL YELL

La creación de RanXerox data de 1977, pero su primera aparición es en Junio de 1978, en la revista Cannibale. Cannibale había empezado a publicarse en Mayo del ’77, y había sido fundada por un grupete de cinco historietistas drogones y vanguardistas, liderado por Stefano Tamburini e integrado además por Andrea Pazienza, Mássimo Mattioli, Filippo Scózzari y Gaetano “Tanino” Liberatore. La revista tenía el formato comic-book americano, portada a color e interior en blanco y negro, como los comix underground de los ’60. Cannibale se centraba en una historieta urbana, cruda, agresiva, y Tamburini la definía como “un paseo por la increíble fauna metropolitana violenta, toxicómana, autonomista, creativa, lisérgica, berreta e ignota, a la que además pertenecen nuestros mejores amigos”.

El último en unirse al grupo Caníbal fue Liberatore, que llegó presentado por Pazienza, y que hasta entonces estaba totalmente aislado de la movida del comic, y se ganaba la vida como ilustrador para la discográfica RCA. “Todo pasaba en la calle –recuerda Liberatore- donde nos mezclábamos con miembros de grupúsculos de extrema izquierda como Autonomia Operaia, o Lotta Continua, estudiantes, obreros, artistas, intelectuales, delincuentes menores y freaks de todo tipo, que venían a contarnos sus vidas de mierda y a intercambiar la droga, que estaba en el corazón de la cultura urbana”.

f93097ddd84ee09b3ee73652978f15c2Cannibale no tenía redacción, ni estaba inscripta legalmente en ningún lado. Las reuniones se hacían en el depto de Mattioli, o en un restaurante cercano, llamado Pasqualino. Entre recitales de bandas de rock kilombero e incursiones al cine porno, la revista empezó a cobrar forma. Y les fue muy bien, ya que pronto sumaron un segundo título, Il Male, donde había historietas, pero todo giraba en torno a la sátira socio-política. Para dirigir Il Male se suma Vincenzo Sparagna, quien terminaría por convertirse en el “road manager” de este freakshow descontrolado. Pero a Tamburini le interesaba más meter rock (y comics sobre rock) y Sparagna tiraba más para el lado del compromiso político, la militancia por los derechos de las minorías y demás. O sea que la alquimia no terminó nunca de cuajar e Il Male dio cuantiosas pérdidas que obligaron a cerrar a Cannibale. Pero antes de desaparecer, la movida nos dejó cuatro historietas de RanXerox, la inolvidable creación de Tamburini.

300x300La primera es la más extensa. Acá conocemos la Roma de 1988, dividida en niveles e infestada de crímen, violencia y drogas duras, y a este androide construído con piezas de una fotocopiadora Xerox, afanada durante la revolución estudiantil de 1986. También conocemos al creador del androide (que muere antes de que sepamos su nombre) y a Lubna Limbo, la perversa nena de 12 años que tiene a RanXerox como mascota sexual, mientras que el robot ultraviolento está perdidamente enamorado de ella. La base está, diría el Bambino.

En el segundo episodio, RanXerox es embestido por un camión y queda sólo su cabeza, en poder de Lubna. En el tercero, el androide es reconstruido, justo a tiempo para rescatar a Lubna, que es secuestrada por unos degenerados que se disponen a sodomizarla. El cuarto se publica en Il Male y tiene título: The Modern Dance, y apenas dos páginas en las que pasa poco y terminan en un continuará que no continuaría nunca. Todos los guiones son de Tamburini, al igual que la tinta y las tramas, pero también hay lápices de Pazienza y de Liberatore. Acá RanXerox todavía no era una bola de músculos, sino un tipo normal, alto, con rasgos entre orientales y simiescos, ”una especie de mongol”, según Tamburini.

181243724-e1306e3b-8bfc-4fc9-b364-3dedf58bb7f7¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON BORREGAS HEROINOMANAS?

Cuando ya nadie daba un mango por la continuidad de RanXerox, ni de ninguno de los proyectos de nuestros amigos antropófagos, Vincenzo Sparagna reaparece con un ancho de espadas: la financiación para una nueva revista, que combinaría a los elencos de Cannibale e Il Male, y sumaría a otra célula abanderada de la historieta experimental: el Grupo Valvoline, que tenía entre sus filas a Lorenzo Mattotti, Jerry Kramsky, Giorgio Carpintieri, Igort, Marcello Jori, y –años más tarde- al mismísimo Charles Burns.

Así nacen la Primo Carnera Edizioni, y la revista Frigidaire, que sacudió al mundo editorial italiano en Noviembre de 1980. Frigidaire tenía artículos de política y de rock, cuentos de narradores de todo el mundo (hasta publicaron a Bioy Casares!), fotonovelas eróticas y sí, muchas historietas. Tamburini ahora tenía buena parte del control: era Jefe de Arte y además diseñaba la revista. Y también tenía muchas ideas, algunas fruto de los tres meses que pasó en Nueva York, entre el cierre de Cannibale y la puesta en marcha del proyecto Frigidaire. Su mejor idea fue relanzar a RanXerox en una etapa en la que él sólo escribiría los guiones y el dibujo estaría 100% a cargo del miembro más virtuoso de su banda: Tanino Liberatore.

852688cbb9837351485dc5e9953d6bdeYa en el n°1 de Frigidaire aparece el primer episodio de la saga que luego se conocerá como “RanXerox en Nueva York”. El androide adopta su look más conocido (el del coloso ñato y tapizado de músculos) y la Roma cyberpunk y tentacular de 1988 cobra su verdadera dimensión. Ahora la historieta se publica a todo color y ahí es donde Liberatore le prende fuego a las páginas de Frigidaire. La mugre, la podredumbre, la carne machucada y hasta el glamour de la comedia musical de Broadway cobran vida de la mano de la impresionante paleta del dibujante y ya nada lo podrá detener.

El guión es más interesante por la línea que baja que por lo que efectivamente sucede. 25 de las 42 páginas nos muestran a RanXerox embarcado en un trip frenético de violencia, sexo y drogas, hasta encontrar a Lubna, que había sido raptada (como en una de las historias de Cannibale). Y el viaje a Nueva York y la mítica escena de la comedia musical, ocupan apenas las nueve páginas finales. La acción no para un minuto y el humor negro de Tamburini da en el blanco (valga la contradicción), pero como relato de aventura, con introducción, nudo y desenlace, no va ni a la esquina.

ranxerox20012Pero el éxito es así, explosivo. Y para 1982 esta historieta ya es famosa en media Europa y durante los ’80 triunfará también en EEUU, Japón y hasta en la remota Argentina, donde la publica Ediciones de la Urraca. La Ranx-manía es especialmente furibunda en Francia (el país donde Liberatore se radica en 1982) y la revista L’Echo des Savanes pone mucha plata para acelerar una secuela, que comienza a publicarse en 1983 y se titula “Feliz Cumpleaños Lubna”.

Este es otro álbum raro: las primeras 29 páginas narran una historia que se ajusta a la consigna del título del mismo y atrás arranca otra historia inconexa, 14 páginas de machaca sanguinolienta y drogona en la que RanXerox casi no participa y el protagonismo recae en Lubna y sus no menos zarpadas amiguitas. El tramo central arranca con el androide y la lolita varados en Nueva York, haciendo vida de pobres. RanXerox maneja un taxi y apenas gana para comer y drogarse, pero una serie de casualidades, bizarreadas e imprevistos terminarán por permitirle comprar los pasajes para que él y Lubna puedan volver a Roma. Esta vez, Tamburini no se ríe de Broadway sino de Hollywood y hay tanto sexo, droga y autos que explotan en mil pedazos como en la primera aventura larga. Otro hit garantizado.

(Muy pronto, la segunda parte)

 

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3 comentarios

  • Es muy poderoso visualemente, yo sabía leído que usaba Pantone, maquillaje, cualquier cantidad de cosas para colorear. Hoy en día le harían un montón de problemas a un comic que se atreva a mostrar menores consumiendo droga, al menos en Francia.

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    ALF

    20/05/2017 - 14:06

  • ¡Excelente nota! Me encanta que Comiqueando nunca se limitó al comic USA mainstream; desde su etapa clásica en papel, nos brindó notas y novedades del comic USA independiente, europeo, manga, nacional, canadiense, latinoamericano…y seguro que se me escapa alguno más. ¡Gracias!

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    Athos

    17/05/2017 - 23:45

    • De nada. Ese es uno de nuestros compromisos inquebrantables con nuestros lectores: no acotar el universo del Noveno Arte, sino tratar de ampliarlo cada vez más.

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      Andrés Accorsi

      18/05/2017 - 01:10