A milímetros del final, seguimos evaluando luces y sombras del inclasificable Dave Sim.

SIMplemente Cerebus (parte 14)

31/08/2020

| Por Diego Accorsi

4 comentarios

dave_sim_and_cerebusSIM CITY

– Dave Sim es un rebelde nato, mantiene una pésima relación con los padres a quienes considera unos ateos liberales feministas. Ha llegado a abandonar a la madre enferma en el hospital por una discusión con el padre. Miren qué chapita está, cómo acomoda todo a su visión, que él cree que el Mandamiento ‘honrarás a tu madre y a tu padre’ no se le aplica a él, porque sus padre son ateos. No es así. No se le aplica a ellos por ser ateos, pero vos si seguís los mandamientos, tenés que cumplirlos, Dave. Dejá de tergiversar todo a tu conveniencia, chabón.

-Si Cerebus se hubiese mantenido en los rieles de la aventura, la crítica, la reflexión y el arte como venía hasta… digamos, Going Home para ser buenos, sería una obra mucho más coherente, mucho más entretenida y menos influenciada por los delirios de un Sim que a su propia locura le sumó el mambo religioso. Tal vez a Cerebus le sobren unas… doscientas, trescientas páginas (de 6.000, no está tan mal).

bonfire-redux-Sim basó todo su triunfo inicial en las distribuidoras chicas, pero en cuanto tuvo éxito y editó el primer ‘phone book’, lo vendió primero por correo, ganando más de 150.000 dólares. Poco después, empezó a asistir a las convenciones y a los negocios donde firmaba ejemplares… en limusina (¡durante su gira de autógrafos de 1992 gastó 25.000 dólares de limusinas!), y gastó en suites de hoteles caros donde daba fiestas a todo trapo para dejar bien en claro que estaba triunfando (y que no sabe manejar la guita).

-El anti-feminismo de Sim llevado a extremos explica que las teorías feministas son iguales a las marxistas, en donde nada se explica por la razón y la lógica, sino por los sentimientos y los deseos. Así conforma un eje del mal ‘feminista-gay-izquierdista’ que está pudriendo nuestra sociedad a través del matrimonio, los derechos de las divorciadas, y otros asuntos de géneros, en donde la visión feminista logró imponerse con una ‘igualdad de resultados’ en vez de ‘igualdad de oportunidades’. Según él, el marido debería tener derecho a fajar a la mujer, ya que estas son ‘seres inferiores’.

-Cuanto más se metía en el tema, más artistas lo esquivaban, más lo criticaban y más público perdía. A pesar de haber sido la figurita de miles de convenciones de los ’80 y principio de los ’90, ahora casi no sale de su Kitchener y el final de Cerebus, en lugar de ser una fiesta, fue casi ignorado por sus pares y el mercado. Sim aclaró que el número 300 vendió el doble de lo que venía vendiendo, pero eso no es más de 15.000 ejemplares, ya que las ventas venían en bajada desde mediados de la serie.

cc2d20622a1fa5a09c81a97f4579d984-Su carácter necio y rebelde lo llevó a enfrentarse contra todos y todo, sin importarle nada más que sus propias ideas (llegó a decir que su religión es más importante que hacer Cerebus) y tuvo choques públicos con Terry Moore y Jeff Smith a quien llegó a retar a un round de boxeo. Además, su archienemigo fue Gary Groth, el editor del Comics Journal, una revista conocida por informar y criticar cómics, apoyando principalmente a lo que no es del mainstream. Si bien en un principio el Journal bancó a Cerebus, cuando aparecieron las críticas, Sim no las toleró y empezó su campaña contra Groth, quien a su vez intentó destruir la reputación del canadiense hablando pestes de él en el medio y relegando a su revista a un hecho histórico en decadencia. En Latter Days, el reportaje al ‘Garth Ennis’ de Estarcion lo lleva a cabo un falso Groth, parodiado despiadadamente por Sim en la ‘Reads Journal’. Odio y más odio.

-Mucha gente dejó de comprar la revista porque a) la historia ya no avanzaba para donde alguna vez prometió que lo iba a hacer y b) porque Sim no paraba de abrir la boca y ahuyentarlos gritando “Estoy loco y el que no está de acuerdo conmigo es mi enemigo”, no sólo en los textos y correo, sino a través de Cerebus, perjudicando la trama. Mi pregunta es: el Dave Sim veinteañero drogón y ateo… ¿qué pensaba hacer en los últimos números en los que ahora Cerebus se la pasa analizando y explicando la Biblia? No hay respuesta. Lean Cerebus al menos hasta el final de Going Home. De verdad, ¡háganme caso o los condenaré al infierno por ateos gays feministas de izquierda! Perdón, leí mucho Sim.

(el lunes que viene, ¿la última entrega?)

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4 comentarios

  • Pienso en un tebeo como Bakuman, donde el lector sabe que el final feliz es inevitable. Que se puede dilatar unos cuantos tomos recopilatorios, quizá más de trescientas páginas, pero que el final será LO QUE QUIERE LA CHOLA. Como señaló Pablo Zambrano en los posteos de 365 comics por año, los personajes femeninos no tienen mucho peso o profundidad. La china del guionista vive con un lampazo trapeando el estudio. Y bueno, volviendo a Bakuman, en esto de la dictadura del exitismo por parte de la compañía, del editor, etcétera, que impide de raíz las decisiones argumentales francamente impopulares. Impopulares, sí, pero que son divertidas de contarle a alguien…

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    • Es interesante la contraposición con Bakuman, porque si hay alguien más anti-Bakuman, es Dave Sim. En vez de transigir, modelarse en función al gusto del público y caer en el fan service, el tipo se dedicó a expulsar lectores sosteniendo sus descabelladas conclusiones, volviendo su obra antipopular e impenetrable. Sería interesante un personaje como él en una ficción como Bakuman, pero claramente no tendría lugar.

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      NN

      04/09/2020 - 21:56

    • Quizá lo tendrían como a Barrabás, el pérfido enano galerudo, a los caches, agrediéndolo por sus ruines manejos. El conjunto sería un decadente conventillo… lleno de ridículos mamporros. Supongo que sería una posible historieta… se me ocurre la adaptación para Netflix con Facundo Arana en el papel de Don Nicola y Nicolás Cabré como Barrabás.

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      sabadisho

      04/09/2020 - 23:11

  • Un gran poder requiere una gran responsabilidad, pero acaso la libertad de obrar como el upite y fumarse las consecuencias sea ese poder. «Si tus ideas están grabadas en piedra, es probable que tu cerebro sea un fósil», dice un aforismo del gran Michael Lipsey. Supongo que no incurrir en contradicciones es una gran cualidad, pero los seres humanos damos con frecuencia muestras de autorrecurrencia en el derrape en continuado. Este infortunio del irse de boca no es patrimonio de Dave Sim. Aquí en internet mucha gente lo hace, y no tiene caso demandarles la creación de no digamos diez páginas, sino de una viñeta de historieta.
    Supongo que cuando un autor genera una obra por la que terminás afectado, atado por el afecto, porque logró que le dispenses tu atención, que es lo más valioso que podés ofrendar en el tiempo, el tiempo que es lo más imposible de recuperar que existe… claro que querría uno que ese autor se preservase, que no se olvide del aroma de la supervivencia, ni del sentido común (que no es tan común)… pero para bien o para mal, su obra quedará con sus defectos y virtudes (que algunas habrá de tener).
    Es imposible quedar bien con todo el mundo, pero también lo es quedar mal con todo el mundo… y a la gente de un bando y del otro les costará desconocer el esmero descomunal que puso este tipo en esta historieta. Quizá se opaque por sus ideas, por el veneno en sus palabras, pero si de esto tomamos lo bueno, hay mucho bueno que tomar.

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