Terminamos el repaso por las miniseries y especiales que conformaron la movida de Before Watchmen... pero obviamente hay más.

Watchmen (parte 5)

15/11/2019

| Por Matías Depettris

3 comentarios

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71gZ4I4XeULEn contraposición con los logros obtenidos por Len Wein en la miniserie de Ozymandias, Before Watchmen: Dollar Bill es un comic que sobra, pero por suerte es solo un número. Wein podrá ser un groso pero cuando el material para trabajar es pobre, el resultado final es difícil que sobresalga de la media. Éste es un comic que no debería haber existido, irrelevante y completamente innecesario, no nos deja nada y es una completa pérdida de tiempo de principio a fin, y el pobre dibujo de Steve Rude no ayuda a que uno pueda sumarle algún punto.

Cuenta la leyenda que a J. Michael Straczynski, fan declarado del Watchmen de Moore, siempre opinó que al personaje que constituyó la evolución accidental de Dr. Jonathan «Jon» Osterman siempre le faltó una vuelta de tuerca. Ni bien tuvo oportunidad de poner sus garras encima del mismo, buscó la manera de enmendar esa omisión involuntaria por parte del guionista original. Así entregó una mini-serie absolutamente reveladora y, sin duda alguna, la más polémica dentro de todo el proyecto, al menos en lo que se refiere a “meterse con la obra original”. Porque, además de ser casi el único personaje con “poderes” en todo el relato, no nos olvidemos que una de las tantas facultades excepcionales que tiene el Dr. Manhattan es la de viajar en el tiempo de forma lineal, algo que en Watchmen tiene pocas repercusiones para la trama central pero que de todos modos forma parte fundamental del desarrollo de la psiquis y la ideología del personaje. Y es ahí, en ese punto, donde Straczynski decide ahondar, profundizar e inclusive expandir.

010_001Haciendo uso de teorías de la mecánica cuántica y apoyado en experimentos como el Gato de Schrödinger (el cual utiliza también de forma metafórica), el escritor nos presenta un abanico de posibilidades cuando nos revela que la historia que leímos décadas atrás es una de las tantas posibilidades que podrían haber ocurrido, y Jon no hizo más que elegir quedarse con esa por motivos que serán revelados a lo largo de la miniserie. Before Watchmen: Dr. Manhattan es de las pocas obras de este proyecto que no se limita a contarnos eventos acontecidos antes del comienzo de la saga original sino que, por el contrario, va y viene todo el tiempo hacia el pasado y el futuro, en busca de aquellas respuestas que el protagonista no pudo encontrar en su momento.

Adam Hughes está a cargo del apartado visual de esta miniserie y encontró la manera de poder homenajear la obra original sin traicionar su característico estilo narrativo. Puestas en página frescas pero conservadoras, una narrativa clara y efectiva y, como es común en este dibujante, una enorme dedicación tanto en el tratamiento de fondos como en el manejo de los gestos y la anatomía de los personajes. Es una bendición que una historia tan polémica pero absolutamente reveladora haya caído en manos de un profesional de primera línea como este experimentado ilustrador.

138e8a0bc2a76de5bd1ea72079e909bde8f4b407_hqSi con el Comedian Brian Azzarello nos sorprendió con un comic que se corre unos grados de los cánones habituales a los que el guionista nos tiene acostumbrados, con Before Watchmen: Rorschach decide no arriesgar demasiado y entregarnos una historia de mafias, crímenes, narcóticos y la putrefacción imperante de las zonas más carenciadas de New York bajo la ácida y pesimista mirada de un perfecto Walter Kovacs, pero que nuevamente, como sucede con algunas otras mini-series de este proyecto, no aporta absolutamente nada ni al desarrollo del personaje ni al universo del que proviene. No hay sorpresas ni revelaciones, no hay conexiones fuertes y de hecho es quizás el comic más independiente de todo el proyecto pero por lo irrelevante de su trama en función de los hechos narrados en la obra original. Sin embargo, no deja de ser una aventura entretenida que comienza narrada en primera persona a través del famoso diario de Rorschach, en una clara alusión al inicio de la aventura original, y tiene como contrapartida el dibujo de un impactante Lee Bermejo que no decae ni una sola viñeta.

Bermejo y este tipo de historias claramente se llevan muy bien, y desde el lado editorial la elección de este tándem creativo en su totalidad ha sido más que acertada. En conjunción con los guiones de Azzarello, Bermejo recrea a la perfección el tono que primó durante la obra original, dictado por los personajes violentos, inmorales y patéticos que pueblan esta New York en franca decadencia, y la falta de conexiones fuertes y relevantes con la obra de Moore y Gibbons no son excusa suficiente para privarse de leer estos cuatro numeritos.

moloch-and-some-goonsMe reservé para el final Before Watchmen: Moloch porque es la carta oculta debajo de la manga, la sorpresa de la temporada. A J.M. Straczynski y nuestro coterráneo Eduardo Risso le bastaron sólo dos míseros numeritos para patear el tablero y dejarnos con el culo para arriba. Una vez más, el guionista se propone entregar mucho más de lo que el proyecto pedía y nos presenta al mismo personaje que conocimos en Watchmen (ese villano abyecto, patético y lamentable, una excusa de ser que cumple su función de poner en evidencia lo ridículo de la existencia de ciertos perfiles de enemigos dentro del género) y lo transforma en un engranaje más de la resolución de la obra original, cambiando su postura de némesis wannabe de los Minutemen a mártir insoslayable del plan de Ozymandias.

Y como sólo los grandes equipos creativos pueden lograr, con coherencia, pulso firme y mucho conocimiento del medio, los lectores nos acercaremos a este comic con resquemor, dubitativos, pero sobre todo deseosos de leer una historia en la que, una vez más, esta criatura desdeñable reciba su merecido castigo… y terminaremos sintiendo lástima por él, pena, y hasta algunos es probable que les termine pareciendo un personaje enternecedor. Gran parte de este poderoso cambio de paradigma se pudo efectivizar gracias a la enorme labor de un Risso en su salsa, con unos diseños de personajes absolutamente fascinantes y un manejo de luces y sombras magistral, idóneo para este tipo de historias lúgubres y sórdidas pero con corazón y alma.

Dos autores y artistas que en estos dos comics demuestran que entendieron absolutamente todo el potencial que podía tener un proyecto de estas características, y le sacaron todo el jugo posible. De pie, aplausos.

(Muy pronto, la sexta parte)

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3 comentarios

  • Muy bueno, Katchas

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    Papepipopum

    28/11/2019 - 16:25

    • Ah, ya no es más de Katchas. Muy bueno, Depettris

      Comentarios

      Papepipopum

      28/11/2019 - 16:26

    • La próxima entrega está a cargo de Kachas.

      Comentarios

      Andrés Accorsi

      28/11/2019 - 20:25