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Animate al Doble Desafío!!!

La Historieta Latinoamericana Copó Valparaiso

Por Andrés Accorsi

| 2008-11-23 19:06:00

3 comentarios

Uh, ¿por dónde empezar? Lo primero que se me ocurre es “gracias”, pero se supone que así terminan este tipo de crónicas...

Y bueno, empecemos por lo obvio: Entre el 20 y el 24 de Octubre se llevó a cabo el Tercer Festival de la Historieta, con actividades en las ciudades chilenas de Valparaíso (20 al 23/10) y Santiago (24/10). La temática del Festival fue el patrimonio de la historieta en América Latina y, con esa consigna, se sumaron a los autores, editores, comerciantes, periodistas especializados y fans de Chile, unos cuantos invitados de otros países de la región.

En representación de Paraguay, estuvieron el guionista Robin Wood y el dibujante y especialista Roberto Goiriz.

Por Uruguay, llegaron el guionista y editor Rodolfo Santullo y Marcelo Sánchez, organizador del festival Montevideo Comics.

Por Bolivia, estuvo Joaquín Cuevas, dibujante y organizador del festival Viñetas con Altura.

Por Colombia, el especialista Bernardo Rincón, titular de la cátedra de Historieta en la Universidad Nacional de Colombia.

Y por Argentina, el dibujante Eduardo Risso y los especialistas Fernando García (director de la revista virtual Sonaste Maneco) y el autor de esta reseña.

La organización corrió por cuenta de la especialista Claudia Contreras y su marido, el especialista y dibujante Cristian Díaz (conocido también como TEC).

La mayoría de las actividades tuvieron sede en la alucinante ciudad de Valparaíso, donde viven unos porteños que no toman mate ni leen el Clarín apretados en el subte. En un museo se presentó una muestra de revistas chilenas de historietas de todos los tiempos, y en un centro cultural (el ex-Café Vienés) se montó otra muestra de publicaciones, correspondientes a Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay y Uruguay, más un sector dedicado a la obra del legendario Robin Wood. La muestra de revistas argentinas fue curada por Fernando García y el autor de esta reseña y se armó con el criterio de exhibir las 50 publicaciones más importantes del período 1908-2008.

También en el Café Vienés, los invitados protagonizamos varios coloquios abiertos al público, al que asistieron autores, fans y comerciantes locales, charlas informales que a veces derivaron en debates y otras en clínicas y revisión de portafolios de los asistentes.

En Valparaíso también nos tocó ofrecer charlas en colegios y visitar estudios de diversas radios como invitados de distintos programas.

En Santiago, las actividades del viernes 24 consistieron en dos charlas en un centro cultural majestuoso, seguidas de preguntas del público asistente, integrado por estudiantes, historietistas, editores y otros profesionales del comic chileno.

Y todo eso –que es un montón- no empieza siquiera a reflejar la enorme chapa y la enorme onda de este festival. Ni su valor cultural, ni su potencial impacto en la industria chilena del comic, ni su aporte a todos los que salimos enriquecidos por la experiencia.

Charla en la Biblioteca Nacional de Valparaíso, a cargo de Marco Torres (Chile), Marcelo Sánchez (Uruguay), Andrés Accorsi (Argentina), Roberto Goiriz y Robin Wood (Paraguay) y Renzo Soto (Chile).

El Festival fue mucho más allá de las actividades, de sus resultados y de su convocatoria. Para empezar, porque la mayoría de los invitados llegamos a Valparaíso dos días antes de que empezara y nos fuimos casi dos días después de que terminara. O sea, cuatro días sin actividades con público, en las que compartimos TODO entre nosotros y los organizadores. Si bien no todos nos conocíamos de antes, la onda que se creó fue ALUCINANTE y la cantidad de anécdotas inolvidables y desopilantes excedió los cálculos más optimistas. El trato que se nos brindó fue EXCELENTE y todo el tiempo se cuidó hasta el más mínimo detalle para que la pasáramos genial, desde los paseos de compras para los que viajaron con sus esposas, hasta la disco con música ochentosa para el boludo argentino que extrañaba a Requiem.

Ayudó el clima, ayudó la ubicación del hotel, ayudó el humor, ayudó el talento... hasta el hecho de que el domingo 26 hubiese elecciones municipales en todo Chile jugó a nuestro favor (aunque es laaargo explicar por qué). Valparaíso se convirtió, durante unos días, en un lugar mágico y fascinante donde todo estaba ahí para que nosotros la pasáramos genial. Hablamos MUCHISIMO de historieta, pero también de política, de comida (tema inevitable en una ciudad donde se come tanto y tan bien), de viajes, de eventos... de todo, bah. Conocimos a un montón de gente del mundillo trasandino, y pudimos conversar tanto con un historietista que se hizo famoso actuando en un programa cómico de TV (Rodrigo “el Ratoncito” Salinas), como con autores talentosos que son injustamente ignorados dentro y fuera de Chile, y por supuesto con jóvenes que buscan entrar en el mundo del profesionalismo, fans ya entrados en años nostálgicos de otras épocas (sí, también hay nostálgicos de la época de Pinochet), comerciantes improvisados y cortoplacistas cuyos locales daban pena (acá no hay de esos, no?), genios de increíble humildad y mediocres de increíble soberbia.

Chile es un país... raro, donde se produce mucha historieta pero casi nada de lo que se produce repercute ni dentro ni fuera del país. Eso le da a todo el ámbito una sensación de estar... no sé si a la deriva, pero sin una dirección clara en cuanto a qué hacer para convertir toooodos esos proyectos aislados en algo así como una industria que abastezca a algo así como un mercado. La cantidad de publicaciones es enorme, y la de eventos, ni hablar... directamente faraónica, como si estuviéramos hablando de España o Italia.

Casi todos esos emprendimientos reciben guita del Estado, pero nadie supervisa si son rentables, si salen bien, si logran las metas que se proponen a la hora de ir a pedir los fondos... Entonces se hace mucho, pero nadie se calienta demasiado a la hora de difundir, de vender el producto, de garantizar una continuidad. Pocos entienden –además- que si al otro le va bien, a la larga le va a ir bien a todos, y se hace cuesta arriba consensuar proyectos y hacer causa común incluso dentro de un ámbito pequeño, donde casi todos se conocen y donde la distancia entre los dos principales polos generadores de propuestas (Valparaíso y Santiago) es de apenas 120 kilómetros.

Y dentro de ese panorama, muy activo pero poco alentador, aparecieron Claudia Contreras y Cristian Díaz con una propuesta arriesgada, muy enfocada a lo cultural, muy abierta a todas las expresiones del comic chileno, muy generosa a la hora de permitir y fomentar por todos los medios posibles la interacción entre los autores locales y los Monstruos Sagrados de los países cercanos, como Robin o Risso. Sin duda, el mundillo chileno necesita más gente como Claudia y Cristian. Y sin duda, un espacio de reflexión y de intercambio de ideas tan intenso como este festival, va a dejar su huella en los actores del mundillo que se acercaron a participar.

En nosotros, la huella son algunos kilos de más (¿les dije que se come BARBARO?), nuevos amigos, nuevas anécdotas y otra experiencia fascinante vinculada con la historieta como fenómeno cultural, con la fraternidad entre los colegas latinoamericanos y con el optimismo que compartimos los que observamos de cerca cómo evoluciona el comic en nuestra región.

Por todo eso, por la chorrillana, por la H de Hormazábal, por las noches del Máscara, por el Sandro chileno, por Zuliana, por las hortalizas, por los quiltros, por el hijo del Charles Bronson chileno, por la Liga Contra el Alcoholismo, por el karaoke, por los mariscos en lo de Pancho, por todo, esta nota desemboca en aquel inmenso “gracias” con el que amagó con empezar.

Valparaíso es un sentimiento. Y la vanguardia es así. (Andrés Accorsi)

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Hola, Primero un saludo cordial para Andrés, a quien conocí en el Festival de Valparaíso. Segundo, en la foto de la charla, de izquierda a derecha: No es Marko Torres, sino que soy yo, Marco Rauch, editor y guionista, fundador de Mythica Ediciones. Un abrazo. http://mythica.cl Comentarios

manquenahuel

10/12/2008 - 0:32

Genial el ¡¡¡¡¡PELUQUERO!!!!! que estaba enfrente del stand de FreakShow, lookeando a los floggers que se acercaban. En Europa no se consigue... Comentarios

Leandro_1138

24/11/2008 - 17:25

O sea... fue parecido a Animate... Dios mío... Comentarios

Leandro_1138

23/11/2008 - 21:22