Desde Adentro

Trabajo como ilustrador y también hago historietas. Mi mes entero se divide entre estos dos mundos. En uno gano poco y en el otro menos.

Rodrigo López

23/11/2018

| Por Staff de Comiqueando

3 comentarios

tapa MacbethHace unas semanas atrás terminaba un dibujo de una adaptación de Macbeth y mi viejo se acercó a verlo. Le mostré un detalle que puse que se repite en las dos adaptaciones anteriores que he realizado de Shakespeare (Hamlet y Romeo & Julieta) y le comenté; “A veces pienso si alguien nota todos los detalles que hago en cada dibujo al ver los libros impresos”. A lo que el respondió con seguridad: “No, obviamente no”.

Brutal la sinceridad del viejo pero creo que, en el fondo, tiene razón. A veces fantaseo pensando que un joven o una chica lea en su casa un libro de esos y note los pequeños detalles de cada obra. No se trata de que cada página encierre una serie de “misterios por descubrir” es solo divagar sobre cómo conecta el lector con lo que uno hace. Yo he pasado horas (o muchos minutos) observando una sola página de punta a cabo. Seguramente porque también soy dibujante. O quizás no.

Trabajo como ilustrador y también hago historietas. Mi mes entero se divide entre estos dos mundos. En uno gano poco y en el otro menos. Siempre me consideré más ilustrador que historietista ya que lo que mas hacía en tiempos de colegio eran ilustraciones sueltas en cuadernos. Jamás hice historietas o algún tipo de narrativa secuencial hasta mas o menos los 30 años. herber-westEn el año 2000, cuando salí de la carrera me vi con una serie de herramientas que casi nadie quería ocupar; pintaba con acuarela, acrílico, pastel seco y graso, sanguina, carboncillo y tintas. Y al medio editorial solo le interesaba una forma de trabajar; la digital ¿Por qué? Porque se puede corregir infinitas veces. Después de muchos años de hacer cientos de páginas de textos escolares en el computador me pudrí. Y fue en ese tiempo que descubrí la obra de Carlos Nine. Me voló la peluca, me di cuenta que había mas de una forma de hacer historietas. Había algo más que esas páginas llenas de filtros, brillos y luces que reinaban en el mainstream norteamericano. Se podían pintar viñetas con técnicas pictóricas, volví a re-encantarme con la acuarela y las tintas. La obra de Nine me abrió el cerebro completamente y fue uno de los puntapiés para que quisiera probar con los comics.

Recuerdo en ese tiempo leí “Los Combates Cotidianos” de Manu Larcenet. Ahí Marco (el protagonista) admira a un fotógrafo que luego conoce y se termina decepcionando. Ve al ser humano detrás de la estrella. Yo estaba obsesionado con la obra de Nine y trataba de conseguir todo lo que pudiera de él en un país (Chile) donde no llegaba ni la Fierro. Un día fui y le mandé un mail a Carlos haciéndole un par de consultas muy breves y muy de fan. No recordé para nada que al final del mail iba en la firma mi sitio web. Ahí había entre otras cosas un superhéroe chileno con el cual había creado algo de merchandising con poleras y otros productos.

homenaje NineLa respuesta de Nine no tardó en llegar. Y fue lapidaria. En un par de oraciones y con la retórica que lo caracteriza me destrozó. Hoy me río cuando lo cuento pero en ese minuto me quedé congelado frente al computador. Me vi siendo Marco. Lo que a él le ocurría en el libro a mi me pasaba en la realidad. Me bloqueó la admiración por un buen par de años. Luego aprendí a diferenciar la obra del autor y volvió mi amor por todo lo que tocaba con su mágico plumín. Como todo en la vida, uno aprende de las palmadas en la espalda y de las cachetadas en la cara.

La obsesión y la pasión por la creación han llegado en los últimos años a tocar la tecla de la edición y junto a un grupo de amigos y colegas fundamos la pequeña editorial “Nosotros No” en la cual editamos la antología Ñachi y todo lo que se nos antoje. También invitamos a más artistas a colaborar y estamos tratando de evitar una práctica tan común en el medio como es solo invitar y no pagar. Nuestro pago es un monto mínimo y casi simbólico (si se quiere) pero vamos a pagar. Si la revista se vende porque hay alguien que pone de su dinero para conseguirla ¿por qué no debería llegar algo de eso a los autores? Lo contrario sería pensar que les hacemos un regalo publicándolos y eso me suena como ir al médico; el tipo te observa y te atiende casi como quien te está haciendo un favor, lo que obviamente, no es cierto.

Es difícil trabajar y vivir de esto, pero siempre se puede estar peor. Ahí están los músicos o estudiantes de teatro.

 

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3 comentarios

  • Qué cabeza extraña la de este dibujante. Escribe a un “maestro” para pedirle opinión sobre sus trabajos y cuando el maestro le dice efectivamente lo que opina, se decepciona… del maestro.
    Me imagino cuanto se debe aprender con este sistema!

    Comentarios

    rufo

    09/12/2018 - 18:34

  • “Es difícil trabajar y vivir de esto, pero siempre se puede estar peor. Ahí están los músicos o estudiantes de teatro.”

    Jijo

    Comentarios

    beto

    02/12/2018 - 21:45

  • Muy interesante, Rodrigo. Y realmente es muy bueno el trabajo que hacés.

    Comentarios

    Pushkin

    27/11/2018 - 22:49