Maldito Mainstream

Joe Henderson y Lee Garbett nos invitan a explorar un futuro en el que la gravedad dejó de existir.

Skyward

11/06/2018

| Por Matías Depettris

4 comentarios

Skyward-04_cvrEste mes la invitación es a apostar, ustedes y yo. Vamos a ponerle unas fichas a otro comic de Image que tiene apenas tres números publicados, escrito y dibujado por artistas de muy poco renombre en el medio (sobre todo desde el lado del guionista), pero con una temática que, bien explotada, podría ser el nuevo Y: The Last Man de esta editorial. ¿Me estoy yendo un poco al carajo? Puede ser, pero pido que me den una oportunidad para argumentar mi postura.

Dentro de la ciencia-ficción hay un elemento que a mí particularmente me gusta ver explotado en cualquier medio, y es aquel que explora las posibilidades de un futuro distópico, es decir: un potencial tiempo lejano en el cual uno o varios factores torcieron de forma brusca el camino que veníamos recorriendo como sociedad, y modificaron de forma notoria el contexto en el que se van a desarrollar las historias, arrastrando generalmente cambios enormes en el entorno socio-político.

La última vez que reseñé una serie regular con estas características fue en Septiembre del año pasado, cuando les acerqué un texto sobre East of West, la genial obra de Jonathan Hickman y Nick Dragotta que también sale regularmente bajo el sello de Image. Hoy le toca el turno a Skyward, una serie que se permite jugar con la completa nulidad de una ley que prácticamente define todo lo que entendemos por física en nuestro mundo: la gravedad.

Skyward-2-Art-600x923Veinte años atrás en la línea de tiempo actual en la que se desarrolla el comic (que no parece tecnológicamente muy alejada de nuestro presente), ocurre un evento mundial que cambia completamente la existencia en la Tierra: la gravedad deja de existir. Nathan Fowler, un físico que estaba investigando el campo gravitacional del planeta, pierde a su esposa en dicho incidente y tiene que hacerse cargo de su pequeña hija de sólo unos meses, Willa, la cual va a protagonizar la serie. De vuelta al “presente”, Willa tiene que lidiar con el trauma con el que carga su padre desde el incidente, el cual no le permitió abandonar el departamento en el que viven durante 20 años, mientras intenta hacerse un camino trabajando para una empresa de mensajería. Los deseos de Willa de conocer el mundo más allá de las alturas de la ciudad de Chicago en la que vive serán el disparador que movilice las fichas para ponerse en contacto con Roger Barrow, un ex-compañero de trabajo de su padre y actual millonario que supo lucrar con la falta de gravedad gracias a que tanto él como Nathan sabían que este evento ocurriría, pero a diferencia de su depresivo co-equiper, utilizó las investigaciones de ambos para sacar provecho económico de la situación.

Hasta aquí, en líneas generales, lo que nos plantean los primeros números de esta serie, la cual, como mencioné al comienzo, tiene un potencial enorme. ¿Qué significa vivir en un mundo sin gravedad? Si la gravedad está directamente relacionada con la masa de los cuerpos, y la existencia de la misma crea una fuerza de atracción en cada objeto hacia el centro de la Tierra, ¿la completa nulidad de esta fuerza de atracción crea una reacción exactamente opuesta? Esa es apenas la punta de lanza de la cantidad de preguntas que surgen alrededor de una trama de estas características, las cuales uno espera el guionista sepa contestar con coherencia y algo de creatividad.

JunkComo la gravedad es una constante con la cual vivimos desde nuestra existencia misma, concebir un mundo sin la misma es una tarea titánica, si me lo preguntan a mí. Los objetos, por ejemplo, dejan de tener “peso”, y siendo así, el tamaño deja de importar para poder moverlos de un lado a otro. Cualquier tipo de actividad física que el ser humano realizaba bajo los efectos de la gravedad quedan completamente modificados en ausencia de la misma, y eso incluye la totalidad de los deportes, e inclusive cualquier tipo de ejercicio en un gimnasio. Pero el problema no se limita solamente a ese pequeño punto: nuestra fisonomía inevitablemente va a cambiar cuando dejamos de estar sentenciados a apoyar los pies sobre la “tierra” permanentemente. Caminar, correr, incluso nadar, pasarán a ser actividades opcionales. Si para algunos la obesidad era un problema genético hereditario sumado a un desorden alimenticio, ahora se abre un nuevo parámetro para la misma: la completa ausencia de esfuerzo físico para realizar cualquier tarea mundana. Toda persona u animal puede ahora flotar por la tierra y utilizar pequeños impulsos para dirigirse de un lado a otro, corriendo, eso sí, el riesgo de terminar sobrevolando la atmósfera sin posibilidad de retornar a la Tierra. En el mundo que conocemos, la altura tiene sus riesgos, los cuales están directamente relacionados con la gravedad. En el contexto que nos plantea Skyward el riesgo consiste en lanzarse a explorar el mundo sin un salvaguardas que nos permita lograr un mínimo impulso hacia la Tierra.

skyward-1-new-worldJoe Henderson (guionista y productor de los shows televisivos White Collar y Almost Human, y showrunner de la serie televisiva Lucifer, adaptación del comic homónimo de Vertigo) y Lee Garbett (a quien conocemos de series como Midnighter, Batgirl, y Loki: Agent of Asgard) se arman de coraje y asumen el desafío de desarrollar una historia en un contexto tan extraordinario como complejo, en el cual prácticamente cada elemento que inserten estará en tela de juicio por parte del lector, ni hablar si el mismo tiene conocimientos básicos sobre la problemática que presenta la “gravedad zero”.

En estos pocos números, Henderson y Garbett comienzan a armar este monumental tetris distópico elaborando algunas pocas escenas que establecen ciertos parámetros de este nuevo mundo y sobre todo dejan bien claro los riesgos del mismo. Por ejemplo, en un intento de asalto en unos de sus viajes, Willa nos enseña la nueva utilidad que tienen las armas de fuego: funcionan como peligrosos propulsores. Al no existir resistencia al efecto de disparo que provoca un arma, quién la utiliza comienza a moverse a gran velocidad en la dirección opuesta a la que disparó, y la única forma de detener ese viaje es encontrando la manera, nuevamente, de generar una fuerza opuesta al sentido que tomó el cuerpo, de lo contrario el viaje podría no tener fin.

PrintHay una splash-page un poco confusa (al menos para quien escribe estas líneas) que intenta mostrar de forma torpe la problemática de este nuevo mundo: una vista exterior de la Tierra muestra al planeta rodeado por un anillo de “objetos” varios, entre los que se cuentan vehículos creados por el hombre de tierra, mar y aire, animales varios, humanos y millones de pequeños objetos. Mi pregunta es, ¿porqué se detuvieron ahí? ¿La fuerza que los impulsó hacia el exterior tiene un límite, y su intensidad disminuye a medida que nos vamos alejando de la Tierra, y prácticamente se detiene en los límites de la atmósfera? Y dicho esto, ¿la atmósfera misma no está condicionada por la existencia de la gravedad? ¿La ausencia de la gravedad sigue permitiendo que haya oxígeno en la Tierra?

Fuera de estos planteos, en Skyward sigue existiendo la diferencia de clases, y la misma está marcada por el uso de unos calzados especiales que anulan la falta de gravedad. Por lo que se puede apreciar por ciertos comentarios y algunos carteles publicitarios, la fuerza que entra en juego aquí es la del magnetismo, y siendo así es probable que cierto sector de la sociedad se las haya ingeniado para “forrar” de láminas metálicas los suelos y calles de la ciudad, y disponer entonces de calzados y vehículos que utilizan el magnetismo para quedar levemente adheridos al mismo, algo que definitivamente encarecería muchísimo los costos. También se mencionan ciertas vestimentas muy sueltas, como vestidos o polleras, que utilizan fibras magnéticas para mantenerse en el lugar y desafiar las leyes de la gravedad zero. Estos detalles simpáticos son los que uno espera de un escritor fresco y creativo, pero también es de creer que a corto y mediano plazo los autores irán ofreciendo respuestas a los planteos de fondo que conllevan la re-construcción de una sociedad que tiene que convivir con una situación única en la historia, y que arroja sobre la mesa infinidad de preguntas, muchas de las cuales serían complicadas de contestar incluso para el físico más versado.

s3El arte de Lee Garbett, de todos modos, hace que el viaje sea sumamente placentero. Con un diseño de personajes que oscila entre la Fiona Staples de Saga y el Tony Moore de los primeros números de The Walking Dead, y una puesta en página bastante tradicional, la narrativa fluye de forma correcta, sin sorpresas ni saltos abruptos. Sin llegar a ser en extremo puntilloso, el trabajo de Garbett no está exento de bocha de detalles en primer plano y en el fondo que permiten una rápida comprensión de un montón de decisiones que fueron tomando junto con el escritor para desplegar este nuevo mundo, que sumado a la agradable paleta de colores utilizada por Antonio Fabela terminan cerrando una serie entretenida y liviana que tiene kilómetros de tela por delante para cortar. Esperemos que logren estar a la altura de las expectativas que generan estos pocos primeros números.

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4 comentarios

  • Interesantísima la premisa. Ahora, fundamental para la idea de la historia un dibujante que maneje mínimamente muy bien la plasticidad de las figuras.

    Comentarios
    • Sin duda alguna. Por lo pronto Lee Garbett da muestras de estar al tanto de peinados, y contexturas físicas disímiles dependiendo de las imposiciones que los personajes hayan tenido a la gravedad (o la falta de ella en este caso).

      ¡Gracias por comentar, MAESTRO! Sin vos, esta sección no sería nada.

      Abrazo enorme.

      Comentarios

      Logan_San

      16/06/2018 - 15:45

  • La idea de un mundo sin gravedad es una locura, aterra de solo pensarlo.

    Comentarios

    pepon

    13/06/2018 - 00:52

    • Exactamente. Y espero que los autores, en el futuro, exploren todas las aristas de algo tan aterrador.

      ¡Gracias por comentar!

      Comentarios

      Logan_San

      16/06/2018 - 15:42