Maldito Mainstream

La genialidad de esta serie radica en la inteligencia de Peter David para contarnos tramas nuevas, interesantes y divertidas.

X-Factor

08/08/2013

| Por Maximiliano Britos

2 comentarios

X-Factor_Vol_3_1Recuerdo cuando estaba leyendo House of M y veía los anticipos de un nuevo título de X-Factor, escrito por Peter David. El Volumen 3. “¿Rendirá?”, fue lo primero que pensé, teniendo en mente la anterior encarnación del título, también del mismo escritor (al que en ese momento, confieso, conocía poco).

X-Factor Volumen 3 nació como parte de la línea Decimation. Una serie que iniciaba tras el célebre “No more mutants” de Scarlet Witch. Previo a leerlo, lo primero que me pregunté fue si de verdad quería leer a Madrox (Multiple Man), como protagonista. Un personaje aburrido. Aburridísimo. Y así fue que primero me preocupé en leer la miniserie Madrox (con dibujos del argentino Pablo Raimondi, también escrita por Peter David), mini de la que recibí muy buenas críticas. Me encontré con una onda noir muy copada, que me dejó con muchas ganas de más. Me convenciste, David. Madrox escrito por vos rinde. Es un personaje interesante de explotar si tenés las ideas adecuadas y vos, al parecer, las tenés. Así fue como empecé a leer X-Factor desde el número 1 religiosamente mes a mes, hasta la actualidad.

Mi primera impresión del título fue fantástica. Sostengo al día de hoy que, en su momento, era el mejor título publicado por Marvel. Un comic que no se tiraba a la boludez pochoclera de meterte a Wolverine en todos lados para vender. Madrox, Monet, Siryn, Strong Guy, Rictor, Wolfsbane… personajes del universo mutante por los que no daba dos pesos, terminaron por ser increíblemente carismáticos y divertidos de leer. Y como plus, Layla Miller. Ese personaje surgido de las páginas de House of M, con poderes bastante interesantes pero desconocidos… un montón de tela para cortar. Al día de hoy sostengo que Madrox y Layla son personajes con muchísimo potencial para ser escritos durante añares.

X-Factor comic art 1Pero basta de tanto prólogo. La cuestión es simple: Madrox abre una agencia de detectives. Rictor no sabe qué hacer con su vida tras perder sus poderes en el M-Day, incluso empieza el comic tratando de suicidarse. Layla Miller aparece de la nada misma a “instalarse” con el grupo, con el argumento de que ella debe estar ahí, que es necesario… bajo su frase característica “I know stuff” (“sé cosas”). No son días fáciles para los mutantes.

Lo más interesante de X-Factor son los personajes y sus relaciones entre sí. Momentos en los que Madrox y Rictor se sientan en un bar a tomar una cerveza y hablar sobre mujeres y sus atributos, epifanías religiosas de Wolfsbane y su tacto y empatía con Layla… Guido siempre ahí para romper el hielo con un comentario gracioso o nerd, Theresa y Monet tirándose de los pelos cada rato, Layla siempre dando en el clavo con su habilidad para saber cómo se van a dar las cosas (pero nunca diciéndotelas)… y Madrox con su tragedia de no poder tomar decisiones debido a sus mil facetas… Recuerdo momentos en los que el protagonista debatía con cinco clones suyos, a fin de llegar a una solución con algún conflicto que se le presentara. Impagable.

La acción está y cada número parece más corto de lo normal. El primer enemigo de X-Factor es Singularity Investigations, un grupo que nos presenta a un villano nuevo: Damian Tryp que, al parecer, tiene una relación importante con Madrox (que él desconoce), un conocimiento extraño sobre el futuro…y sus planes pueden verse frustrados por la intervención de Layla Miller, el factor caos del grupo.

151943-196260-layla-miller_superLos personajes van y vienen. Incluso Quicksilver, con quien Marvel no tenía idea qué hacer tras el final de House of M (a pesar del esfuerzo terrible de David Hine por darle un sentido en la miniserie Son of M).  Tenemos viajes en el tiempo, números con historias autoconclusivas (que básicamente son una rareza en la actualidad), momentos impactantes a más no poder, embarazos, novelitas, kilombo, piñas y muchísimo humor sarcástico y nerd, una especialidad del autor.

No me interesa mucho contar detalles sobre la trama. Pienso que es ese tipo de comic que hay que leerlo con el ritmo personal de cada uno y disfrutarlo. Acá intento vendértelo, lisa y llanamente. El mes a mes se me ha hecho muchas veces una tragedia, por la desesperación de querer seguir leyendo tras terminar el numerito mensual. Este es el tipo de series que se bancan la relectura, en lugar de dejarlas juntando polvo. El Volumen 3 constó, en un principio, de 50 números… pero jamás anunciaron el 51. Los lectores temían que la serie se cancelara, pero al tiempo salió el número 200. Entre el Volumen 1 y el 2, sumaron 149 números en total… y esa manía de Marvel de romper las bolas con las renumeraciones… Bueno, se entendió.

SighQué mejor momento para engancharse (si todavía no lo hicieron) ahora, que la serie llega a su final con el número 262. X-Factor Volumen 3 n°1 al n°50 y de ahí del n°200 al n°262. Tienen un rato largo para divertirse y romper un poco la rutina de los superhéroes, con un título más humano y mundano, donde salvar al mundo y golpear al malo de turno es algo completamente secundario, porque su genialidad radica en la inteligencia de Peter David para contarnos tramas nuevas, interesantes y divertidas… con un grupo de personajes a los que logró volver atractivos y profundos. Casi un comic de autor en medio del maldito mainstream.

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2 comentarios

  • La mejor serie mutante de los últimos años. Un toque de Claremont a la hora de jugar con los personajes, y mucho David. Con esta serie, para mí, David se recibió de groso. Demostró cuan grande la tiene, como dice un conocido. El personaje de Layla Miller es lo mejor que le pasó al universo mutante desde que terminaron los ’90. Esta serie no tiene desperdicio, pasa por todo, e incluye hermosas tramas a largo plazo, que le dan mucho más valor al autor.
    El punto débil son los dibujantes. Un desfile de rarezas, un funes mori trás otro. Algunos son rescatables, como Ryan Sook, el inicial, pero encima que ninguno destaca, ninguno permanece mucho tiempo, al menos para tirar un toque de identidad.

    Muy buena nota! ningún fanático de los muties debería pasar de alto esta serie.

    Comentarios

    Damian

    08/08/2013 - 16:14

  • Madrox y Layla a morir. Muy linda serie y la nota acompaña!

    Comentarios

    fmlobito

    08/08/2013 - 14:22