¡Que Vuelvan los '90!

Kurt Busiek recupera al héroe clásico, lo desmitifica y demuestra que hay mucho para más decir sobre el género.

Astro City

05/10/2019

| Por Alejandro Caracciolo

3 comentarios

DIG004541_2._SX1280_QL80_TTD_Es perfectamente sabido que está en la naturaleza del ser humano el ser un animal de costumbres. Nos acostumbramos a ciertas tendencias, ideas, comportamientos, situaciones, posturas, opiniones, modelos, y formas de hacer las cosas, y eventualmente nos acomodamos a todo eso. Ese acomodamiento es un proceso largo, que puede en ciertos casos, llevar toda una vida, y por eso es que de a momentos resulta tan difícil salir de los moldes. Nos acostumbramos a leer a la Justice League, a los Fantastic Four, a Superman, a Batman, a X-Men, Spiderman y otros pocos títulos más que con los años se han convertido en las franquicias más visibles, difundidas, y masivamente aceptadas como “principales”, y las seguimos con devoción. De modo que cuando durante una determinada época las franquicias principales no ofrecen buenas ideas, y empiezan a producir basura, al ser las que más nos importan, resulta fácil sacar conclusiones apresuradas, y decir “tal época del comic fue mala”.

Sin embargo, sucede que en la década del ´90, muchas de las mejores obras publicadas, lo fueron en títulos de menores ventas, de personajes de menos peso, e incluso en el ámbito independiente. Algunas de las franquicias principales tuvieron su recuperación a mediados de la década, y hasta inspiraron grandes obras, tanto dentro de la propia editorial que las publicaba, como en otras más chicas.

a4Tal es el caso de Justice League, que tras la publicación de Kingdom Come, y el cierre de todas las series que se venían publicando desde la partida de Keith Giffen, fue relanzada como “JLA” de la mano de Grant Morrison y Howard Porter. Pero no es sobre la JLA esta nota. Ya se habló en este sitio sobre esa mítica etapa del supergrupo más famoso de los comics, en otras oportunidades. Simplemente la cité a modo de ejemplo para ilustrar una idea. La década del ´90 fue una época de fluctuación creativa, con muchas ideas, buenas y malas, pero en la que las ideas malas parecían plagar a los títulos principales.

En el medio de todo este ambiente enloquecido de fluctuaciones creativas, en el que la Justice League, Batman, Avengers, Fantastic Four, Superman, Spiderman, etc, parecían no dar pie con bola, aparece Kurt Busiek, autor de la hermosa mini-serie Marvels, la gran ganadora de los Premios Eisner de 1994. Bajo el sello Image, el guionista crea todo un universo de personajes ambientado principalmente en la ciudad de que da título a su nuevo proyecto de 1995: Astro City, junto al dibujante Brent Anderson y a su co-equiper de Marvels, el imponente Alex Ross, ahora a cargo de las portadas y del diseño de varios personajes.

RCO003El primer arco de Astro City, “Life in the Big City”, es más bien una colección de seis números autoconclusivos, que retoman la tonalidad y en algunos aspectos, la temática ya explorada en Marvels pero más profundizada, en la que los héroes se presentan de un modo más humanizado, como seres más vulnerables, no sólo desde el punto de vista físico, sino en muchos otros aspectos. El primer número, centrado en Samaritan (el “Superman” de Busiek) es a la vez homenaje y exageración de “la idea” de Superman. Pero exageración en el buen sentido, desde el punto de vista de tomar la idea de “neverding battle” (la lucha interminable), y llevarla un poco al extremo. Es una exageración realizada en función de explorar a fondo una de las características básicas de un personaje tan icónico como Superman mediante un stand-in como Samaritan, a modo de ilustrar la bondad, nobleza, y sacrificio inherente, aunque no tan obvio en ocasiones, detrás de la idea de Superman. Muchas veces, sobre todo la parte de “sacrificio”, se pierde de vista, porque la gente, incluso los lectores antiguos, se enfocan en lo poderoso que es Superman (por eso mismo siguen siendo tan comunes las discusiones de “¿Quién es más fuerte/rápido/inteligente/etc, Zutano o Mengano?”), cuando realmente no es eso lo más importante del personaje.

RCO040Como el ejemplo de Samaritan y la exploración que hace Busiek de varias ideas clásicas del género de superhéroes a través de sus personajes, se ven muchos a lo largo de su obra, sobre todo en el primer arco mencionado. Busiek recurre también a otro herramienta ya utilizada de forma muy efectiva en Marvels, que es la del ojo del testigo, en la que la historia es narrada por algún ciudadano (o incluso algún delincuente común) quien narra desde su punto de vista como percibe a este mundo poblado por héroes poderosos, lo que les hacen sentir, y como se ven éstos personajes ante sus ojos, especialmente cuando les toca verlos bien de cerca.

Busiek rompe muchos moldes en esta serie, se sale por completo de lo acostumbrado por las cosas que venían leyendo los fans durante la década del ´90, sobre todo los fans que leían los títulos principales, y se anima a desmitificar a los superhéroes, a humanizarlos de varias formas, sin caer en la mediocridad de decir “para humanizarlos hay que quitarles poderes”. No se trata eso. Volviendo al ejemplo de Samaritan, precisamente la idea es que sus mismos poderes, lo hacen vulnerable. Es el hecho de ser tan poderoso, lo que lo aparta del resto de la humanidad, lo que le impide estar a la par del resto, relacionarse en pie de igualdad completamente. Solo puede simular ser como el resto, y necesita de esa simulación para no volverse loco, para tener un sensación de que en algún punto “puede encajar”. Poderoso o no, como toda persona, también es un ser social, y la necesidad de contacto con los demás, siempre existe y tiene un peso importante.

RCO004Es en este redescubrimiento de la vulnerabilidad del poderoso, que Busiek reivindica al superhéroe, demostrando que hay mucho más para decir sobre el género, más allá de lo que nos podría hacer creer la fachada de esteroides, dientes apretados, armas gigantes y bolsillos infinitos del “nuevo ideal heroico” de Liefeld y Lee, que marcaron la tendencia de la época. Busiek recupera al héroe clásico, lo desmitifica y lo reivindica en pocas páginas. Brillante, es poco.

Astro City continúa más allá de su primer arco, a lo largo de varios volúmenes y mini-series, y se puede encontrar recopilada a lo largo de más de 15 TPBs, y en varias ediciones. Hoy en día se sigue publicando, con lo que lleva ya casi veinticinco años de presencia en el mercado.

Compartir:

Etiquetas: ,

Dejanos tus comentarios:

3 comentarios

  • ¿Se puede arrancar Astro City desde cualquier arco o es necesario seguir al menos algún orden? Leí solo los primeros números y en su momento me encantó, pero después no sabía cómo seguirla. Tremendo dilema comiquero.

    Comentarios
    • Me parece que se disfruta más si empezás por el Vol.1.

      Comentarios

      Andrés Accorsi

      09/10/2019 - 00:35

  • Una serie espectacular que la leí recien hace un año. Aunque el volumen 3 no me convenció tanto tiene ideas y planteos muy buenos. Me gusto tanto que me arrepentí de no haberla leido en su momento

    Comentarios

    chuliverm

    07/10/2019 - 22:04