¡Que Vuelvan los '90!

La creación de Miller y Darrow tuvo dos números maravillosos, dibujados con una calidad muy por encima de lo habitual en esa época.

The Big Guy and Rusty the Boy Robot

11/01/2019

| Por Alejandro Caracciolo

1 comentarios

big_guy_y_rusty_el_chico_robot_miller_darrow_1995Geof Darrow es un artista excepcional que destaca por su dibujo limpio, claro, y lleno de detalles, pero que no posee una producción muy extensa en el mercado de comics americano, en comparación con muchos otros artistas. Esto se explica en parte porque no suele trabajar para Marvel o DC (prefiere desarrollar obras de autoría propia) y en parte también porque ha tenido una producción importante como artista conceptual de cine, en animación, y hasta en comics europeos junto a artistas de la talla de Moebius (que en paz descanse), a quien cita como una de sus mayores inspiraciones. A pesar de todo eso (o quizás, debido a todo eso), todo lo que se ha podido ver de él, siempre fue de una calidad artística excepcional, realmente fuera de serie.

The Big Guy and Rusty the Boy Robot, que co-creara junto a Frank Miller, es una clara muestra de eso. Esta obra se publicó a través del sello Legend de la editorial Dark Horse, en 1995, y es la segunda colaboración entre ambos creadores, luego de la premiada Hard Boiled, de 1990 (¡otro muy buen comic de los ´90!).

A diferencia de la obra mencionada, The Big Guy and Rusty the Boy Robot apunta a ser mucho más accesible para el público mainstream, no tan violenta, con guiños a la cultura pop masiva tanto de EEUU como de Japón, país en el que se sitúa la mayor parte de la acción. En tan solo dos números, hay un monstruo con un aspecto entre dinosaurio y dragón, que al mejor estilo de Godzilla aterroriza a Japón, destruyendo edificios, atacando a los transeúntes (comiendo a algunos, y transformando a otros),y pulverizando a las fuerzas armadas del país, para luego ser enfrentado primero por el pequeño robot Rusty (muy reminiscente al clásico Tetsuwan Atom, conocido en occidente como “Astroboy”), sin muchos resultados, y luego por el más experimentado, profesional y mejor preparado, Big Guy, un robot enorme, aunque de ninguna manera tan grande como el terrible monstruo al que enfrenta, piloteado secretamente por un piloto a quien nunca se llega a ver.

4f7986139fc9c3f45411ea57c0ca36e9La historia es muy sencilla, lineal y fácil de seguir y digerir, sin grandes vueltas de tuerca ni exigencias intelectuales al lector, lo cual resulta en una lectura mucho más relajada que la ya mencionada Hard Boiled. Sin embargo, la verdadera estrella en esta obra es el dibujo. El arte de Darrow es simplemente una belleza, un verdadero festival para los ojos. Su dibujo limpio, sin líneas innecesarias ni sombreados excesivos, deja lugar para el agregado de detalles minuciosos en páginas elaboradísimas, que invitan al lector a detenerse, y quedarse a mirar cada detalle de las escenas presentadas, cosa que logra con mucha habilidad. Darrow echa mano de un recurso narrativo que en manos de otro artista puede ser tedioso, pero que en este caso se agradece, que es el de la splash page como vehículo para las situaciones más impactantes. Son páginas que no sólo impactan por la acción, si no por el nivel de detalle intrincadísimo y enloquecedor que pone este genio.

Hasta en las viñetas no tan grandes, los dibujos son increíbles. Si alguna vez creyeron que George Perez era genial dibujando edificios en ruinas y rocas estallando (¡lo es!), tienen que ver la página en la que el monstruo se libera por primera vez, sale del edificio violentamente y hace estallar el concreto. El detalle de cada piedrita rota, desprendida del edificio destruido, y la cabeza del monstruo asomando, es una locura. Véanlo con una lupa, y no lo van a poder creer. Y eso es sólo el comienzo, apenas en las primeras tres páginas. Lo que viene a partir de ahí en adelante, es una experiencia visual maravillosa, que solo un artista como Darrow puede brindar.

GUYRUSTY_002Al momento en que se publicó este comic, el mercado americano estaba superpoblado de clones de Jim Lee, Rob Liefeld y afines, así como de toda una camada de artistas con estilos influenciados fuertemente por el manga. Entre medio de toda esa movida estética tan cuestionable, se publicaron estos dos números maravillosos, dibujados con una calidad muy por encima de lo que era habitual en esa época.

Sí, The Big Guy and Rusty the Boy Robot, tuvo solo dos números, pero posteriormente fue adaptada a una versión animada, que se emitió entre 1999 y 2001, un total de 26 episodios repartidos en dos temporadas, la primera de 6 episodios, y la segunda de 20.

cf5b38b0066df6f768de7b381a15dff3Mucho más recientemente tuvo un breve “revival” en comics, en las páginas de la última versión de Dark Horse Presents, donde se presentó una historia totalmente nueva escrita y dibujada por Darrow, sin la colaboración de Miller.

De la totalidad de lo publicado de esta obra, hay varias ediciones recopilatorias, tanto en tapa blanda como tapa dura, e incluso una edición “King Size”, con los lápices de Darrow, y en mucho mayor tamaño, donde se pueden apreciar mucho mejor todos los detalles más minuciosos de sus dibujos.

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Un comentario

  • Una belleza que tengo de nombre, como muchas otras cosas, pero que ahora me voy a poner a tratar de conseguir. Tengo anotadas cosas como Rhinomen, creo que un policial con animales antropomórficos que vi en la Wizard, y ahora ni siquiera encuentro imágenes de que era eso.
    Cualquier cantidad de títulos de los que ahora no tengo ni referencia, pero de esto me acuerdo que si sabía que valía la pena.
    ¿Se acuerdan de Wild Palms, la serie? eso tuvo uno o un par de libritos de comics muy lindos que tuvieron muy buenas críticas, voy atrás de esas cosas ahora…
    ¡Gracias por la nota!

    Comentarios

    cambiaformas

    16/01/2019 - 14:43