El restaurante de cocina criolla peruana con platos tradicionales que queda en CABA y es un éxito

La gastronomía peruana continúa consolidándose como una de las más valoradas en Buenos Aires, con propuestas que combinan historia, identidad y una fuerte impronta contemporánea

04 de abril, 2026 | 12.16

La gastronomía peruana ganó un lugar destacado en Buenos Aires gracias a propuestas que combinan tradición y modernidad. Dentro de este escenario, la cocina criolla peruana se posiciona como una de las más valoradas por su diversidad de sabores, técnicas y productos que reflejan la identidad cultural del país andino.

Un referente de la cocina criolla peruana en Retiro

En el barrio de Retiro, Tanta se consolidó como uno de los espacios más representativos de la cocina criolla peruana en la ciudad. El restaurante fue creado por el reconocido chef Gastón Acurio, figura clave en la expansión internacional de la gastronomía de su país.

La propuesta combina recetas tradicionales con una mirada contemporánea, adaptando sabores y presentaciones al público local sin perder la esencia original. La carta invita a recorrer distintos clásicos peruanos, desde preparaciones frescas hasta platos más elaborados, con opciones pensadas para compartir.

El espacio también forma parte de la experiencia. Predominan los materiales cálidos como la madera, con una ambientación que incluye una barra central dedicada a la coctelería y un jardín interior que evoca paisajes peruanos, visible durante todo el día.

Más allá de los sabores, el espacio ofrece una ambientación pensada para completar la experiencia

Qué platos probar de la gastronomía peruana

La oferta gastronómica comienza con una variedad de piqueos, ideales para introducirse en los sabores de la cocina criolla peruana. Entre las opciones se destacan croquetas de choclo con queso y salsa de rocoto, gyozas de pollo con influencia asiática y wantanes de langostinos, que reflejan la fusión característica de esta tradición culinaria.

Los platos principales incluyen clásicos como el cebiche de pesca del día, preparado con ají limo, y tiraditos que combinan distintas cremas y condimentos. También se suman causas en versiones de atún, pollo o langostinos, una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía peruana.

Dentro de las preparaciones criollas, sobresalen los tallarines saltados al wok y el anticucho de corazón con guarniciones tradicionales. Para quienes buscan una experiencia más completa, el Piqueo Criollo reúne varias especialidades en un solo plato, ofreciendo un recorrido por distintos sabores típicos.

La carta también incorpora creaciones propias del restaurante, como el Aeropuerto de Quinoa, que fusiona arroz y quinoa con pollo y vegetales, o el risotto de chupe de langostinos. Estas propuestas muestran cómo la cocina criolla peruana puede reinterpretarse sin perder su identidad.

El restaurante combina recetas tradicionales con una mirada moderna, manteniendo la esencia de la cocina peruana.

Coctelería con pisco y bebidas tradicionales

La barra del restaurante acompaña la propuesta gastronómica con una selección de bebidas que destacan ingredientes peruanos. El pisco es el protagonista en cócteles clásicos como el Chilcano o versiones más innovadoras que combinan frutas y sabores frescos.

Además, se ofrecen batidos frutales que aportan una alternativa sin alcohol, manteniendo el espíritu de la gastronomía peruana. Estas opciones complementan los platos y refuerzan la experiencia integral del lugar.

Un espacio para descubrir la cocina criolla peruana en Buenos Aires

La presencia de restaurantes como Tanta confirma el crecimiento de la cocina criolla peruana dentro de la escena gastronómica porteña. La combinación de recetas tradicionales, ambiente cuidado y propuestas contemporáneas permite acercar esta cultura culinaria a nuevos públicos.

Con una carta amplia y una identidad bien definida, este espacio se posiciona como una referencia para quienes buscan explorar la gastronomía peruana en la ciudad. La experiencia no solo se centra en la comida, sino también en la posibilidad de conocer una tradición rica en historia, sabores y técnicas que continúan evolucionando.