La inauguraron en 1947 y se convirtió en la pizzería preferida de Carlitos Balá: la joya porteña con la mejor pizza de molde de Chacarita

El Imperio de la pizza es la pizzería más icónica del barrio porteño de la Chacarita. Recordamos su historia.

14 de mayo, 2026 | 16.15

Ser porteño y no haber probado alguna vez la pizza del Imperio debería ser motivo de cambio de domicilio. Así como si nunca te compraste una muzza grande antes de tomar el tren en la estación Federico Lacroze. El Imperio de la Pizza es la pizzería más importante del barrio de la Chacarita y una de las más emblemáticas de la calle Corrientes.

Fundada en 1947, se convirtió en la pizzería preferida de nadie menos que Carlitos Balá, quien supo tener una estatua en su homenaje en la misma. No es magia su popularidad, sino décadas de tradición y una pizza de molde que compite por ser una de las más ricas de la Avenida Corrientes.

El Imperio de la Pizza es una de las pizzerías más emblemáticas de la Ciudad de Buenos Aires.

El Imperio de la Pizza, un emblema de la muzza grande de Calle Corrientes

Cualquiera podría pensar que las mejores muzzas se encuentran a unas cuadras del Obelisco, sin embargo, en el barrio de la Chacarita, también sobre la Calle Corrientes, El Imperio de la Pizza planta bandera con una de las opciones más respetadas y valoradas del circuito pizzero de la Ciudad de Buenos Aires.

La pizzería fue fundada por José Caramés, un español que proyectaba con tener un hotel cuya planta baja fuera un restaurante. Finalmente, su sueño quedó chico y dio vida a uno de los puntos centrales de la gastronomía porteña.

Parte de la identidad del Imperio está construída sobre uno de sus mejores comensales: Carlitos Balá. "Sobre sus estaños se acodaron para hincarle el diente a sus generosas porciones vendedores ambulantes que iban y venían de provincia a Capital. Uno de ellos llegaría a ser mítico de la radio y televisión: Carlos Salim Balaá, más conocido como Carlitos Balá, homenajeado con una emblemática estatua en la entrada de El Imperio, a cuyas puertas llegaba al bajar del colectivo 39", relatan.

En lo que respecta a la pizza, la favorita de Carlitos Balá era la "doble", mientras que la más pedida por la gente es la fugazzeta, con mucho queso y cebolla. De esta manera, con un horario que va desde las 6 am hasta la medianoche, el Imperio se convirtió en una de las paradas obligatorias para los amantes de la pizza.

Lejos del centro, por lo que el desafío de llenar su salón es aún mayor, esta pizzería aún así lo logra. Y es que todos los que alguna vez probaron su pizza, no pueden imaginar no volver a visitar el Imperio y pedir otra grande.