Hablemos de Byrne

Y ahora sí, última entrega de esta mítica columna que nos acompañó durante muchísimos años.

Hablemos de Byrne: la obra dispersa (parte 4)

11/05/2021

| Por Fede Velasco

2 comentarios

RCO001_1469311463Todo concluye al fin, y esta columna no podía ser la excepción. Llegamos al tan esperado final, y por una última vez los que fuéramos alguna vez responsables de este espacio (Leandro Paolini, Francisco Lobo y yo), les traemos las últimas historias cortas del gran John Byrne que nos faltaba reseñar. Hasta siempre!

NEW TEEN TITANS ANNUAL 2 (1986)

Insisto, el mejor Byrne es el de los ´80. Y los mejores Titans son los de esa década. Esta unión de fuerzas hace que este ejemplar sea especial porque también está José Luis García López en tintas. La historia de Marv Wolfman entretiene pero apunta a un público juvenil, el dibujo de Byrne es muy bueno y te explota el nivel de detalle de los Titans en combate contra una especie de Dinobots. Las tintas de García López hacen que Byrne sea menos Byrne y que haya más detalle en los rostros y en la anatomía de los protagonistas (a veces hasta parecen dibujos de Eduardo Barreto).

Este es un ejemplar que me gustaría poseer porque no solo tiene a estos tres grandes artistas en una misma historia (por más simple que sea, los tres son ídolos personales), sino que como segunda historia incluye el origen de Brother Blood (Top 3 de los mejores antagonistas de los Titans y el favorito de Marv Wolfman). (L.P.)

RCO001_1478488431THE INCREDIBLE HULK ANNUAL 7 (1978)

En búsqueda del rigor periodístico e informativo, uno trata de ser objetivo y no muy apasionado. Pero si te toca revisar un anual de Hulk con Roger Stern, John Byrne, Bob Layton, los Champions y Doc Samson, acá no hay objetividad que aguante. Así que desde el comienzo esto arranca bien y parece un anual de los Champions con Warren y Bobby como protagonistas, hasta que Angel decide visitar la Base Gamma para pedir ayuda ante un peligro que lo supera.

Todo tiene una narrativa muy clásica de machaca superheroica sin dejar ningún legado fuerte o romper algún paradigma. Acción, picaresca, y escenarios variados sobran. Stern y Byrne te pasean por una pileta con chicas en bikini, de ahí a la Base Gamma y después por una base secreta en un satélite orbital. Con entretener alcanza y en este anual Byrne labura mucho en serio. Es increíble el nivel de detalle y pasión que tenía en los ´70 y ´80, tanto para anuales y especiales como para las series regulares donde hizo historia. Entretenimiento setentoso asegurado y gran dibujo. (L. P.)

 

RCO001_1469557386X-FACTOR ANUAL 4 (1989)

Aquí hay dos historias donde el maestro mete mano: la primera (más divertida) nos cuenta que Jean, ya empoderada como Phoenix, es arrastrada en un estado onda comatoso por el rayo tractor de Ghaur para algún plan desarrollado en la serie regular, pero gracias a la ayuda de Beast, que va agarrado a la pelirroja cual mono a la rama, logra liberarla de esa situación. Lamentablemente se escapan de la sartén para caer al fuego, o al agua en este caso, ya que al interrumpir la trayectoria del rayo, ambos mutantes terminan en medio del océano. En este escenario son atacados por Attuma con el fin de secuestrar a Jean para que le dé un hijo varón, incluso a la fuerza (deconstrucción de masculinidad a Marzo para Attuma). Antes de que eso suceda, la pelirroja es secuestrada a la distancia por Ghaur y así llegamos al fin de la historia. Un relato a las apuradas pero con lindos dibujos, divertidas escenas de peleas y Walter Simonson metiendo mano en los lápices de Byrne.

La otra historia, escrita por Ralph Macchio, nos muestra un duelo psíquico lleno de solemnidad y chapa ente Magneto y Doom, en donde cada uno irrumpe en las memorias sensibles del otro. Así vemos, por vez número mil el origen de ambos villanos, pero dibujados al palo por Byrne, así que se banca el refrito. Si antes habíamos dicho que el barba se luce cuando dibuja a Galactus, lo mismo podemos decir de su impronta cuando se ocupa del Dr Doom. Todo es a la altura del villano, hasta la aparición más ínfima en el fondo de una viñeta cuando era estudiante irradia soberbia, mala leche y grandilocuencia.

Para cerrar, lejos está este número de ser imprescindible, pero las historias divierten y los dibujos deleitan, lo que lo convierte en una visita más que amena si hay un mínimo de onda con algunos de sus protagonistas. (F.L.)

Omega-Red-300x442X-MEN nºs 4 y 5 y UNCANNY X-MEN nºs 281-285 (1991)

Con la partida de Chris Claremont en el nº3 de la serie bomba que rompía todo, Bob Harras (en un intento de darle un sentido de continuidad homogénea a la serie) llama a Byrne, otro referente mutante, para que trabaje en los diálogos de la trama que escribía y dibujaba Jim Lee. En estos números la historia se resume en un combate entre Omega Red y un grupo de X-Men, con Wolverine a la cabeza por el pasado en común con el villano soviético.

El dibujo es la quintaesencia del estilo noventoso, donde Jim Lee pone las piedras angulares de lo que será un estilo en si mismo. Acción al palo, cuerpos hegemónicos HIPER sexualizados, armas imposibles y un estilo de canchereo constante en cuanta figura aparece en las viñetas, sobre todo el insufrible de Gambit.

El msmo espirítu de época se respira en la colección de Uncanny X-Men, en la que otra formación de mutantes se enfrenta al pedorro villano Trevor Fitrzroy en su carrera por ocupar la dirección del HellFire´s Club. Para destacar, en el nº282 hace su primera aparición Bishop y así como en X-Men era Jim Lee quien se ocupaba del argumento y los lápices, en Uncanny es Whilce Portacio quien cumple el mismo rol (con un trazo más sucio y cabeza que el de Lee) y Byrne sólo les pega un golpe de horno con los diálogos.

a242bd064f57b6d829ae9858b4b1ba18._SX1280_QL80_TTD_El problema con el trabajo de Byrne, causa por la que terminó pegando un portazo, fue que los guiones le llegaban super tarde y en puchitos. Entonces recibía tres páginas de lápices y su respectiva historia, le ponía los diálogos y los devolvía, para luego recibir un par de páginas más donde la trama iba hacia lugares que no tenían sentido con lo que había escrito en la entrega anterior, por lo que debía rescribir infinitas veces el laburo ya hecho, en un mamarracho impresentable de coordinación editorial.

Esto fue un claro ejemplo de cómo los guiones y el laburo de ideas en profundidad fue dejado de lado por el carnaval de los dibujos de moda que tanto daño le hicieron al género durante los ´90. (F.L.)

 RCO001_1583408830SPECTACULAR SPIDER-MAN nº58 (1981)

Con guion de Roger Stern, eterno compañero de ruta de Byrne, en este numerito el maestro le hace de relevo al equipo de Jim Shooter y Jim Mooney, que estaba a cargo de la serie. La historia no pasa de un enfrentamiento con The Ringer, un villano muy medio pelo que venía de enfrentar a los Defenders, pero que es obligado a pelear por The Beetle, en un in crescendo hacia el enfrentamiento entre éste y Spidey en el siguiente número, donde ya dibuja de vuelta Mooney.

El dibujo de Byrne en este numerito es destrozado por las tintas de Vince Colletta, que no le hace ningún bien y tapa por completo el estilo del maestro que es apenas distinguible en algunos personajes. Una historia muy menor y que no vale la pena ni para los completistas más enfermos, sobre todo porque la historia está muy metida en la continuidad de ese momento del personaje y hay muchísimas páginas del numero dedicadas al desarrollo de sub-plots que vienen de antes, o continuaran después. (F.V.)

AMAZING SPIDER-MAN nº206 (1980)

También con guiones de Stern, y tintas de Gene Day, este numerito no es ninguna obra maestra y viene a cerrar un plot que se venía desarrollando desde hacía un tiempo en la revista del arácnido y tenía que ver con que J.J. Jameson estaba cada día más inestable mentalmente. Acá por fin nos enteramos que es todo parte de un plan del Dr. Jonas Harrow para perfeccionar su rayo variador del estado mental, con el que puede inducir diferentes emociones en las personas. Obviamente al final Spidey salva al día, Jameson lo putea y todos felices.

El dibujo de Byrne es correcto y no mucho más, se nota que le pone mucho esmero al Dr. Harrow y las escenas de acción pero todo el resto está sacado con fritas o con mucha mano de Day. Otra nota muy menor en la infinita carrera del maestro, que solo merece la pena en nuestro afán de repasar toda su obra. (F.V.)

RCO053_1583526059NIGHTMARE nº20

Y para cerrar no quería dejar afuera al que muchos consideran el primer trabajo profesional del ídolo. “The Castle”, así se llama la historia, son solo dos paginitas publicadas en Agosto de 1973 en una antología en blanco y negro de la editorial Skywald, escritas por Al Hewetson y con tintas de Duffy Vohland, quien más tarde sería asistente de editor en Marvel. Duffy le insistirá a Tony Isabella para que le dé algún laburo a Byrne… y ya conocemos el resto.

La historia no pasa de ser una anécdota atiborrada de texto, sobre unos tipos que tienen que demoler un castillo para darle paso a una autopista y les cuesta más trabajo del necesario porque funciona de prisión de algún tipo de criatura mística. Nada, una gilada, pero ya en esta pocas páginas se perfila el Byrne que todos conocemos, todavía muy crudo y rudimentario, pero está ahí. Sin lugar a dudas, tan sólo una curiosidad que vale la pena pispear por completismo y/o valor arqueológico. (F.V.)

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2 comentarios

  • «Todo concluye al fin
    nada puede escapar
    todo tiene un final
    todo termina
    tengo que comprender
    no es eterna la vida
    el llanto en la risa
    allí termina»

    Comentarios

    LeoRubio

    19/05/2021 - 13:59

  • Ese numero de spidey vs el loco que lanza anillos fue el primer comic de superheroes que llego a mis manos gracias a editorial tucuman. No supe q era de Byrne hasta muchos años despues, cuando tenia ya los superman de petfil y el hulk de pavon.

    Comentarios

    Alien3000

    14/05/2021 - 00:37