Mundo Morrison

En 2015 Grant Morrison convirtió al tradicional Papá Noel en protagonista de aventuras de alto impacto.

Klaus

20/10/2021

| Por Javier Hildebrandt

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51RBp2KwZCLSabemos que la figura de Santa Claus (o Papá Noel, como más les guste) y la iconografía que rodea a la Navidad están profundamente instaladas en los EEUU –y, por irradiación, con más o menos matices, en toda América- con seguridad desde principios del Siglo XX. Es casi imposible encontrar una festividad navideña sin la presencia de la clásica imagen del gordito regalón junto con la parafernalia de árboles, adornos, guirnaldas, regalos y la fiebre consumista que se acelera en todos lados en las fechas cercanas al 24 de Diciembre. Por eso, resulta obvio, si pensamos en un comic protagonizado por Papá Noel (y que se titula, precisamente, Klaus) que se nos vengan a la mente estos escenarios. Pero si de antemano nos advierten que está escrito por Grant Morrison, en una serie por completo de su creación, la cosa cobra una dimensión diferente. Aunque no se trata ni por asomo de una de sus obras más arriesgadas o rupturistas, Klaus lleva en sus entrañas el temperamento suficiente para contestarle con claridad a la construcción colorida y marketinera que contamina la tradición navideña.

Las fuentes de las que se nutren Morrison y su co-equiper, el dibujante Dan Mora, provienen de los variados ancestros del personaje y de sus equivalentes en el folklore de diferentes países. Es conocido el origen, para su creación, de la figura real de San Nicolás, obispo de la ciudad de Mira, en Grecia, quien por el siglo IV se hizo famoso por repartir la herencia de sus padres entre la población más pobre de la región. Pero también encontramos, en la tradición oral y literaria, a Father Christmas, muy popular en la Inglaterra del Siglo XVI, con un espíritu mucho más festivo, portador de la paz, la alegría y la música. También el Sinterklass de la tradición neerlandesa (mucho más ligado a San Nicolás) y el Ded Moroz (Abuelo Hielo o Abuelo de las Nieves) de la mitología eslava, muy característico de esas latitudes. Algunas primeras menciones a Santa Claus aparecen en History of New York, de Washington Irving, y gran parte de la representación canónica proviene del poema anónimo “A visit from St. Nicholas”.

Klaus-and-the-Crisis-in-Xmasville-1-Adelanto-7En el aspecto gráfico, el antecedente más directo de la figura del viejo panzón de barba blanca la encontramos en una ilustración de Thomas Nast publicada en Harper’s weekly, en enero de 1863. Ya en el Siglo XX, el libro The life and adventures of Santa Claus, de Frank L. Baum, define el perfil del personaje apuntado hacia los más chicos, mientras que, a nivel gráfico, las formidables ilustraciones de Haddon Sundblom para las publicidades de Coca-Cola (que realizó desde 1931 hasta 1964) terminan por redondear la imagen de Papá Noel tal como hoy la conocemos.

Con todo este guiso, Morrison y Mora imaginan a un Klaus joven, con una impronta cercana a la de un guerrero vikingo, el físico y la presencia de un bárbaro salido de una historia de Robert E. Howard, y una pizca de superhéroe trágico. Así tenemos todo listo para que protagonice su primera historia.

 

Ya se acerca Nochebuena, ya se acerca Navidad…

“Once upon a time…” allá por el medioevo, en el norte de Europa, un comerciante de pieles llamado Klaus llega a las puertas del pueblo de Grimsvig, justo para las vísperas del Yule, la festividad que celebra el solsticio de invierno (y de donde provienen, dicho sea de paso, muchos elementos que aún hoy son comunes en nuestra celebración de la Navidad). Sin embargo, lejos del clima festivo, Klaus encuentra a los pobladores sumidos en la opresión y el silencio. El nuevo gobernador, el tirano Lord Magnus, ha abolido los festejos, confinado a todos los hombres a trabajar en las minas de carbón, y secuestrado todos los juguetes para dárselos a su hijo, el inconformista Jonas. La guardia real, que sospecha de cualquier forastero, expulsa a Klaus de Grimsvig. Con una mezcla de furia y estupor, se refugia en la compañía de una loba blanca con secretos poderes mágicos llamada Lilli, y por la noche, luego de la visita de los espíritus del bosque, se encuentra ante sí con una multitud de juguetes, de todo tipo y color. Conmovido ante el sufrimiento de los pobladores, Klaus se escabulle en la noche por los techos de Grimsvig y reparte los juguetes entre los niños, en un claro desafío a la autoridad de Magnus.

img_20151218_0006Así empieza a correrse la voz de que se trata del “espíritu del Yule”, y los chicos se lanzan a escribirle cartas con pedidos, mientras Magnus y sus guardias buscan por todos los medios averiguar su identidad y capturarlo. Y aquí es donde conocemos el verdadero pasado de Klaus: niño huérfano criado por un antiguo comandante de la guardia de Grimsvig, y amigo de la infancia de Dagmar, la actual esposa de Lord Magnus. Durante su juventud, Klaus sirvió como Capitán de la guardia, pero un joven Magnus elaboró un plan para envenenar al Rey (y padre de Dagmar) y culpar a Klaus del hecho. Es así como nuestro héroe fue falsamente acusado y expulsado para siempre de Grimsvig. De nuevo en el presente, Klaus arenga a los sufridos pobladores para rebelarse definitivamente del yugo de Magnus. Pero deberán enfrentarse, además, a algo mucho más oscuro: un pacto del tirano con el mismísimo Krampus, la oscura criatura que aterroriza a los niños durante las festividades.

Klaus_LifeTimesSantaClaus_HC_PRESS_18Publicada por Boom! entre 2015 y 2016 en una miniserie de siete números, en esta primera historia de Klaus, Morrison, además de construir su versión personalísima del protagonista, toma varios elementos constitutivos de la tradición navideña (el traje rojo, el saco con juguetes, el trineo, la clásica risotada “Ho ho ho”) y les da un giro novedoso, especulando con un posible origen y un significado diferente al que podríamos darle en la actualidad. También hay en Klaus un matiz de rebeldía, de desafío al statu quo, de líder que estimula al pueblo a rebelarse contra la tiranía. Por lo demás, el escocés se apoya en su solvencia como narrador para una aventura clásica, apuntada a un público amplio, con la noble finalidad de entretener sin pretensiones ni rasgos sobresalientes.

Otro punto a favor es el dibujo del costarricense Dan Mora, en una de sus primeras obras para el mercado norteamericano. Visto a la distancia, queda en evidencia que se trata de un trabajo primerizo, pero se destaca un diseño de personajes sólido, una labor en las expresiones y en los fondos muy elaborada (se podría imaginar un trabajo similar para un álbum europeo casi sin diferencias) y, sobre todo, una apuesta por el color que va a ir creciendo en riesgo e innovación en las historias subsiguientes. Pero para eso tendríamos que esperar hasta la próxima Navidad.

43b9694f7d4f4313ac74dafdda7074c4Santa Claus is coming to town

Al parecer, a Morrison le quedaron más historias por contar después de este “Santa Claus: Year one”. Es así como Klaus vuelve con una serie de one-shots publicados por Boom! a razón de uno por año, entre 2016 y 2019.

El primero es Klaus and the Witch of Winter, y por primera vez trae al personaje a nuestra actualidad. Aquí el protagonista regresa a la Tierra, luego de escapar de una guerra civil en la Luna, para investigar la desaparición de dos hermanitos. La pista lo lleva al Polo Norte, a su antiguo taller, donde encuentra a los niños cautivos de la Bruja del Invierno. Aquí Morrison hace un inteligente cruce con el clásico Pinocho de Carlo Collodi, y pone a Gepetto como un viejo empleado de Klaus, esclavizado ahora por la Bruja para crear un ejército de monstruosos soldados de madera. La siguiente historia, Klaus and the crisis in Xmasville, es, quizás, la más contestataria de todas. El pueblo que da título al comic toma al pie de la letra aquello de “todo el año es Navidad”, pero con objetivos siniestros: una población compuesta en exclusiva por versiones autómatas de Papá Noel se dedica a secuestrar niños para robarles su imaginación, bajo el comando de la corporación “Pola Cola”. Hasta allí va a llegar Klaus para terminar con esta locura, que incluye además una invasión alienígena y un enfrentamiento con una versión oscura y salvaje de sí mismo. En 2018 se publica Klaus and the crying snowman, una historia con muchísima acción y batallas estelares, en la que una figura siniestra conocida como Nightborn regresa a la Tierra para cobrarse venganza luego de un antiguo enfrentamiento con los dioses nórdicos. Klaus tratará de impedirlo con la ayuda de Mos Gerila (una suerte de Papá Noel comunista), la Cabra de Yule y un Muñeco de Nieve viviente, fugitivo de un trágico suceso que quiere dejar atrás.

51bCI6wg2rLY por último, The life and time of Joe Christmas es una rareza. En rigor, no se trata de un comic, si no de un calendario (que abarca del 1º al 24 de diciembre) que cuenta en ilustraciones a página completa, sin textos, distintos momentos de la vida de Joe Christmas, una suerte de sidekick de Klaus. Desde sus últimos años hasta su infancia, somos testigos de batallas de la dupla frente a distintos villanos, escenas en las que interactúan con personajes de la vida real, y su primer encuentro con Klaus. En todos los casos, los guiones siguen esta misma línea de aventura clásica, sin muchas sorpresas, pero lo que realmente explota es el trabajo de Mora, a quien vemos soltarse cada vez más, asumir nuevos riesgos en la puesta y el uso del color, y dejar la vida en varias splash-pages devastadoras.

Lejos de ser una obra fundamental en la trayectoria de Morrison, Klaus es un divertimento en donde el escocés se da el gusto de subvertir las convenciones clásicas del personaje y las tradiciones navideñas, echando mano de su oficio como narrador y acompañado de un dibujante que lleva todas sus ideas a un nivel gráfico altísimo. Un lindo regalo para todos sus lectores.

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