Zona de polémicas

En Argentina se edita menos historieta de la que el mercado podría absorber. ¿Qué tan fácil se soluciona ese déficit?

La aventura de editar

12/06/2014

| Por Andrés Accorsi

6 comentarios
Shankar: editorial chica + autores grandes = éxito inmenso

Shankar: editorial chica + autores grandes = éxito inmenso

En general, coincido con los que alzan sus voces para señalar que en Argentina se edita poca historieta, o que –en realidad- se edita menos historieta de la que el mercado podría absorber, sobre todo en momentos como este, en el que existen tantas trabas y complicaciones para traer a precios razonables el material importado. Ahora, ¿qué tan fácil se soluciona ese déficit? La respuesta es bastante compleja y –acorde al nombre de esta columna- polémica.

Para empezar, en Argentina hay pocos editores full-time a los que les interesa publicar historietas. La mayoría de nuestros editores son gente que trabaja de otra cosa y que edita en los ratos libres, los domingos, robándole un rato a la familia e interrumpiendo para ver el partido de Boca. Son editoriales-kiosquito, que no tienen empleados, en las que muchas veces el editor también oficia como cadete, como diseñador de las publicaciones y hasta como vendedor cuando les toca poner un stand en algún evento. No hay mucho para reprocharles: podrían usar ese tiempo y ese dinero (ganado en otra actividad) en algo menos sacrificado y menos riesgoso que editar historietas y en general, si se volcaron a esta tarea es más por una cuestión de pasión que de ambición.

A estos editores “part-time” cuesta pedirles que hagan más de lo que están haciendo. Veamos: Si lanzaran más títulos por año, las ventas subirían y recuperarían los costos más rápido. Si gastaran guita en publicitar los lanzamientos, también, alcanzaríamos cifras más acordes a la calidad del material que editan. Si hicieran tiradas más grandes, no tendríamos el problema de los títulos exitosos que se agotan rápido y tardan meses (o  a veces años) en reeditarse.

Regreso a Arkham pintaba para tanque... hasta que se agotó.

Regreso a Arkham pintaba para tanque…
hasta que se agotó.

Pero veamos qué les estamos pidiendo. Lanzar más títulos significa gastar más plata en imprentas y en derechos de autor. Más títulos es más riesgo, porque nadie te garantiza que TODOS tus títulos van a vender igual de bien. Por ahí venís bárbaro, con una seguidilla de lanzamientos muy taquilleros y, de pronto, UN libro que vende mal, o por debajo de lo esperado, te hace un agujero financiero del que podés tardar AÑOS en recuperarte. Publicitar los lanzamientos también significa elevar considerablemente la inversión. Si trasladás ese “gasto” al precio de tapa, los libros pueden encarecerse al punto de que menos gente los quiera comprar. Y publicitar agresivamente un libro que sale con una tirada pequeña es jugarse a agotarlo en poquísimo tiempo y a tener que reeditarlo, con todo lo que eso implica. ¿Subir las tiradas? Eso insume más plata para la imprenta, más plata para los derechos de autor y pagar un depósito, porque es obvio que por más amplia y efectiva que sea tu distribución no te “sacás de encima” 3000 o 5000 libros de un saque. En algún lado que no sea tu casa, los tenés que almacenar hasta que los distribuidores o los libreros te los encarguen. O sea que no es tan disparatado que estas editoriales-kiosquito saquen pocos títulos por año, con perfil bajo y con tiradas chicas.

Liga del Mal, un hitazo surgido en Facebook.

Liga del Mal, un hitazo surgido en Facebook.

Ahora bien, ¿le conviene a un autor trabajar con este tipo de editoriales? De entrada, pareciera que no. Cero publicidad significa que a veces ni tus fans más hardcore se enteran que salió tu libro. Tiradas bajas equivalen a poco dinero por derechos de autor y al castigo sumamente injusto que significa tardar meses o años para reeditar los títulos que (en buena medida gracias a las virtudes del autor) se agotan en poco tiempo. Entonces, ¿por qué autores consagrados y taquilleros aceptan publicar en este tipo de editoriales? Porque nuestras editoriales (grandes y chicas, part-time y full-time) tienen una ventaja comparativa enorme respecto de las de otros países: desde hace 20 años, en Argentina se produce mucha más historieta de la que se edita. Muchísima más. Toneladas de historietas que nuestros autores (desde los más grossos hasta los más ignotos) producen para editoriales extranjeras y -en la última década- para los blogs y para antologías períodicas, principalmente la revista Fierro.

Ahí hay una masa de obra que los autores YA COBRARON, muchas veces en euros, que ya está amortizada. Entonces, reeditar ese material en libro, a través de una editorial chica que paga poco NO es mal negocio para los autores. Su trabajo consiste en desempolvar material hecho hace años, ya cobrado una o varias veces, y participar en alguna actividad con público para promocionar el lanzamiento del libro. Aunque la guita no sea mucha, compensa ampliamente el esfuerzo.

Perramus cosechó prestigio en Europa y vendió bárbaro en Argentina.

Perramus cosechó prestigio en Europa
y vendió bárbaro en Argentina.

Y fijate hasta qué punto esto favorece al editor. No sólo conseguís que autores grossos te entreguen sus obras por poca plata. Encima PODES ELEGIR, entre decenas o cientos de trabajos que el lector argentino no vio (o no recuerda, porque se editaron hace mil años), y que pasaron filtros de calidad altísimos. Los autores argentinos que publican en Francia, por ejemplo, no publican por ser amigos del editor, o por poner unos pesitos para la imprenta. Son elegidos entre excelentes artistas de TODO el mundo por editores super-profesionales y MUY exigentes, que no te dejan pasar una. O sea que ahí hay una garantía de calidad muy importante. Y por si faltara algo, cuando apostás por material que ya se publicó en el exterior, la timba es mínima porque YA SABÉS CUÁNTO VENDIÓ. Ya sabés si la obra fue un hitazo, si vendió poco pero la crítica la ovacionó, si la putearon más que a la última edición de Animate… todo. Jugás al poker con las cartas arriba de la mesa, con riesgos muy bajos. Que igual existen, porque no siempre los mercados reaccionan igual ante un mismo producto. Historietas que fracasaron en Europa pueden ser éxitos en Argentina, y viceversa, claro.

Así, más o menos, está planteado el juego. Hay muchísimas puntas más para explorar, por supuesto. La edición de historieta extranjera, sin ir más lejos, ameritaría otro artículo igual o más extenso que este. O podríamos ahondar en las recopilaciones de las historietas que se serializan en los blogs, la Fierro, la Genios, la Billiken, etc., que también tienen sus propios mecanismos. O en cómo (y por qué) se editan historietas que aparecen directo en libro, de la nada, sin serializarse antes en ningún lado. O meternos más a fondo con las editoriales full-time, que son casi un mundo aparte. Pero con esto, me parece que ya tenemos elementos como para abrir el debate, que obviamente continuará…

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6 comentarios

  • El tema de la distribución es complejo; se necesitan, como ya lo dijeron acá, distribuidoras más copadas con el comic, y en general, distribuidoras mejores, con personal más metido, más informado, más motivado, etc. Yo creo que muchas de las grandes pretenden vender libros como se vende fruta o verdura: esperando que el lector te lo venga a comprar. Pero el mercado editorial está super ultra archi saturado, hay libros de todo tipo. Entonces tenés que tener gente que le venda a la librería y a la comiquería de manera activa, sabiendo y explicando de qué va cada comic, cuál es su target, etc. etc. Engancharlo para que lo compre sin saber que se arriesga.

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  • La pregunta que queda pendiente es porqué editoriales «grandes» no aprovechan el circuito de librerías (al que ya tienen acceso) para diversificarse editando historieta. Por ejemplo, a mí me encantaría conseguir obras de Pratt bien editadas (no en formato miniatura). ¿Hay acaso algún prejuicio de las editoriales (recuerdo el podcast de prejuicios contra el comic)? ¿O simple desconocimiento?

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    jcarlosv

    17/06/2014 - 11:16

    • Yo creo que las editoriales grandes ven la historieta como un riesgo con poco para ganar. Más allá de que esto sea o no así en la realidad. Sería interesante ver alguna editorial de peso a jugarse por editar historieta nacional. Pero por otro lado no quiero que le tiren el camión encima a los pequeños editores que vienen remontando el mercado a pura pasión.

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      AREKASADARO

      17/06/2014 - 18:26

    • Supongo que, por seguir una lógica comercial, las editoriales grandes prefieran invertir el mínimo para obtener el máximo en un plazo corto de tiempo. Y no sé si las historietas se adecúan a esa lógica.
      Aparte de no saber si hay tantos compradores para un Corto Maltés como para un Stephen King o Dan Brown. Por tanto a menos que quieran crear un fondo editorial con algún sello dedicado a historietas, no creo que vean muy rentable la publicación de éste material.

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      Tornado

      18/06/2014 - 12:31

  • Ahí está uno de los puntos importantes, cuando editas un libro donde lo vendes. La distribucion en librerías es muy compleja para una editorial pequeña. Sobrevivir en el mar de libros mensuales que llegan a la cadena comercial es una aventura. La mayor parte de las ventas están concentradas en las cadenas y acceder a ellas es complejo y muchas veces imposible. En gral. las editoriales chicas no tienen distribución propia ,por ese panorama de editores semiprofesionales que describis Andres, y para sus distribuidores no es rentable completar todas las sucursales de las cadenas. Por lo que la venta en esos puntos, salvo que seas un exito tipo Liniers, es errática.En las comiquerías pasa otro problema que es el capital que estan dispuestos o pueden invertir en material nacional y hace que muchas veces o no lo piden hasta que no se lo pidan. O lo venden y no lo reponen hasta que no vuelvan a preguntarle por el libro. Así es muy difícil tener contuinidad de venta, que un libro permanezca y competir sobre todo con material editado acá con otra posibilidad de publicidad como las cosas del mainstreim. Con respecto a la publicidad, es un costo muy difícil de asumir en tiradas chicas( de menos de 1000 ej.) sin que se dispare el precio del libro e implicaría una inversión en impresión que si no tenes aceitada una distribución a la par, no recuperas la plata jamás.

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    diegojrp

    13/06/2014 - 11:17

  • Muy buen análisis. Agrego un dato muy importante: a la hora de agrandar las tiradas, las distribuidoras son un cuello de botella muy importante. Las distribuidoras NO llegan a todo el territorio nacional, es muy dificil conseguir una distribuidora que salga de CABA, AMBA y dos o tres capitales de provincia importantes (y, a veces, ni eso). Así que van distribuyendo pocas cantidades por vez y, muchas veces, ni se preocupan por reponer títulos en las librerías donde se agotaron. Se centran mucho en los dos títulos bestsellers del mes (o de la semana) y lo demás se mueve vegetativamente.
    Vivo en San Nicolás y acá casi ninguna distribuidora cubre nuestras librerías, a 250 kilómetros de Capital y en el camino entre Buenos Aires y Rosario. Es increíble, pero los libreros locales trabajan con pedidos directos a las editoriales. ¡A veces parece que los distribuidores hicieran todo lo posible por NO vender!
    Entonces: como el libro es un artículo de venta lenta, si tus distribuidores trabajan con pequeñas cantidades, la tirada queda en depósito por meses, con lo cual es mejor hacer tiradas chicas, agotarlas y reimprimir.
    Sin solucionar este punto, es al ñudo agrandar las tiradas, y eso queda fuera de la voluntad de los editores (porque ponernos a distribuir también… bueeeeno…).

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