Un trágico accidente sacudió el Rally Sudamericano en Córdoba, cuando un vehículo de competición perdió el control en el tramo Giulio Cesare, ubicado en Mina Clavero. El auto despistó en una curva, dio varios tumbos y terminó fuera del camino, impactando contra una zona donde se encontraba el público.
Este siniestro dejó como saldo la muerte de un espectador de 25 años, oriundo de Córdoba capital, quien sufrió lesiones graves y falleció luego en un hospital regional. Además, otras dos personas resultaron heridas: una mujer con fractura de tobillo y otra con lesiones menores. Por suerte, los pilotos involucrados no sufrieron daños.
Ante la gravedad del incidente, los protocolos de emergencia se activaron de inmediato, con la intervención de los servicios médicos y policiales presentes en el evento. Como consecuencia directa, las autoridades deportivas decidieron suspender de forma definitiva la competencia mientras se investiga lo ocurrido.
En un comunicado oficial, la organización expresó su “más profundo pesar” por la tragedia y aseguró que están brindando asistencia a los familiares de la víctima. Este episodio pone nuevamente en el centro del debate las condiciones de seguridad en este tipo de pruebas, donde la cercanía del público a los tramos representa un riesgo constante.
La fatalidad en Mina Clavero reaviva la discusión sobre la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad y revisar la ubicación del público en las carreras de rally para evitar futuros accidentes que puedan costar vidas.
