El Indec difundirá este jueves el dato de inflación de abril, en un contexto en el que distintas consultoras privadas anticipan una desaceleración respecto de marzo, aunque con niveles todavía elevados. La cifra definirá el próximo aumento en las jubilaciones y el transporte público del AMBA.
De acuerdo con estimaciones privadas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del cuarto mes del año se ubicaría en torno al 2,5%, por debajo del 3,4% registrado en marzo. Con ese dato, el acumulado del primer trimestre de 2026 había alcanzado el 9,4%.
En marzo, el rubro que mostró la mayor suba fue Educación, con un incremento del 12,1%, impulsado por factores estacionales vinculados al inicio del ciclo lectivo. El aumento superó ampliamente el promedio general.
Detrás se ubicó Transporte, con una variación del 4,1%, motorizada por los incrementos en combustibles, transporte público y pasajes aéreos. Desde el comienzo del conflicto en Medio Oriente, los combustibles acumularon un alza cercana al 23%.
Las proyecciones privadas
Diversas consultoras coincidieron en señalar una moderación en el ritmo inflacionario, lo que marcaría el fin de una seguidilla de 10 meses consecutivos de aceleración. El último retroceso mensual se había observado en mayo de 2025, cuando el IPC fue de 1,5%.
La consultora EcoGo estimó una inflación del 2,5% para abril, lo que implicaría una desaceleración de 0,9 puntos porcentuales respecto al mes previo.
Dentro de los factores que presionaron sobre el índice, el informe destacó el comportamiento de los productos estacionales, con subas en frutas e indumentaria, que mostraron aumentos del 4,9% y 4%, respectivamente.
Por su parte, LCG indicó que los alimentos aumentaron 1,3% durante la última semana de abril y que el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,7%.
Desde Libertad y Progreso calcularon una inflación de 2,4% y atribuyeron la desaceleración a la disipación del efecto de la devaluación previa y al impacto transitorio que tuvo la suba de combustibles asociada a la guerra en Medio Oriente. En tanto, Orlando Ferreres estimó una inflación mensual del 2,6% y una variación interanual del 30,7%.
Según distintas consultoras, además de la menor presión de los alimentos, otro factor que ayudó a contener el índice fue el acuerdo de las petroleras para evitar nuevos aumentos en los combustibles.
La firma Analytica registró una suba semanal del 0,9% en alimentos y bebidas durante la última semana de abril, con un promedio mensual del 1,3%. Para el nivel general, proyectó un aumento del 2,8%.
A su vez, el Banco Central, a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), estimó una inflación de 2,6% para abril y anticipó una desaceleración gradual en los próximos meses: 2,3% en mayo, 2,1% en junio y 2% en julio.
Para el conjunto de 2026, el REM proyectó una inflación acumulada del 30,5%, con expectativas de que el índice mensual perforaría el 2% recién a partir de agosto.
El antecedente porteño
Como anticipo del dato nacional, esta semana se conoció la inflación de la Ciudad de Buenos Aires que fue del 2,5% en abril, por debajo del 3% registrado en marzo, según informó el organismo estadístico porteño.
Con este resultado, la inflación acumulada en la capital durante los primeros cuatro meses del año alcanzó el 11,6%, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,4%.
Las principales presiones sobre el índice provinieron de Transporte, Vivienda y Alimentos, rubros que junto con Restaurantes y Salud explicaron más del 70% del incremento mensual general.
