El mundo de la televisión sumó una nueva y sorpresiva ruptura sentimental. En las últimas horas, una histórica conductora confirmó su separación tras 20 años de amor ininterrumpido.
La famosa figura abandonó la casa familiar de Vicente López, concretó su mudanza a un departamento en Palermo y afronta su nueva vida de soltera. Se trata de Marcela Baños, la eterna conductora de Pasión de Sábado, quien decidió hablar a corazón abierto sobre este duro momento personal.
Durante una entrevista exclusiva con la revista Pronto, la estrella tropical detalló su estado de ánimo frente a la decisión de finalizar su lazo con Pablo Visiconde. “Fue difícil, sí, sí, muy difícil. Ahora estoy bien, pero los primeros meses fueron duros. Al duelo tenés que atravesarlo. Lo amé un montón y fue difícil separarnos”, confesó. Para frenar cualquier tipo de especulación mediática, la presentadora descartó conflictos graves en la pareja. “No hubo una infidelidad ni nada raro. No pasó nada, simplemente se desgastó el vínculo”, aclaró.
El desgaste del vínculo y la técnica del contacto cero
Sobre los motivos exactos de la distancia, la locutora expuso la falta de conexión diaria. "¿Viste cuando entrás en una época en la que no coincidís y no te encontrás y es todo no, no y no? Hay un momento en el que empiezan las voces interiores y aunque nosotros la recontra remamos, no pudimos salvarlo”, lamentó.
Aunque intentaron salvar la relación en el pasado con ayuda profesional, esta vez optaron por caminos separados de forma definitiva. “Hicimos en un momento en su primera época, porque también a los tres años de estar juntos tuvimos un chisporroteo, pero en esta época no porque sentíamos que ya estaba, que se nos había ido de las manos y no lo pudimos remontar. Fue mutuo; los dos lo sentimos. La vida es una sola y entonces hay que vivirla. Me hubiera encantado que fuese él para siempre, no te voy a mentir, pero no lo fue. Entonces tampoco me quedo aferrada a esa idea”, reflexionó con total sinceridad.
Finalmente, la estrella reveló su estricta técnica para sanar las heridas y evitar recaídas. “Hicimos contacto cero. Es difícil pero es más sano porque si no, una relación tan larga no la cortás más".
