Sin ser la obra más importante de Brian Azzarello, Loveless es un gran western con muchas ideas y subtextos para trascender el género.

20 años de Vertigo (parte 32)

24/03/2016

| Por Andrés Accorsi

1 comentarios

Loveless c6 pg0000loveless1-coverLoveless es una serie de Vertigo a la que le fue bastante mal y terminó cancelada luego de apenas 24 episodios, publicados entre 2005 Y 2008. Una pena, porque en todo momento se nota que Brian Azzarello estaba colocando los cimientos de algo grande, algo ambicioso, probablemente pensada (como American Vampire) para abarcar muchas décadas en la historia de los EEUU.

La acción arranca un par de años después del fin de la Guerra de Secesión. Felizmente, esa etapa histórica nutre a Azzarello de una buena variedad de conflictos, como para tejer una primera parte de la historia rica en tensiones, aunque por ahí con poca acción.
Este tramo se centra en Wes Cutter, un tipo duro y honesto que peleó en la guerra para el Sur, y tras la derrota, se decide a regresar al pueblito de Blackwater, donde se va a encontrar con las cosas muy cambiadas. Cutter va a tener que lidiar no sólo con haber perdido la guerra, sino con haber perdido a su mujer, haberse distanciado de su hermano y tener su tierra ocupada por el ejército vencedor, que no ve con buenos ojos su regreso a Blackwater. Igual, algo va a inventar para quedarse en el pueblo y empezar a saldar cuentas que le quedaron pendientes.

4308Otro tema que la serie aborda con valentía, y que tenía mucho peso en el EEUU de aquellos años, es la reciente libertad de los esclavos negros, que ahora buscan insertarse en una sociedad que (sobre todo en el Sur) no está muy conforme con el nuevo status quo. Uno de estos ex-esclavos, Atticus, está muy bien desarrollado por Azzarello y se convertirá en un personaje relevante en el contexto global de la saga.
Con los conflictos ya presentados, Azzarello empieza a mechar sagas largas con unitarios centrados en alguno de los personajes (son muchos, quizás demasiados), que son puro desarrollo. Es decir, hace crecer muchísimo a este elenco, tira ideas de una inmensa potencia a nivel argumental, pero –de nuevo- sin acción, sin impacto, con un ritmo más bien pachorro, algo que leído mes a mes, debe haber ahuyentado a más de un lector.
La segunda mitad de la serie levanta tremendamente el nivel. La clave está en que Azzarello decide dejar a un lado las sutilezas, sacar los secretos a la luz y que pase lo que tenga que pasar. Y la primera revelación grossa es que nos comimos un amague magistral: todos creíamos que el protagonista era Wes Cutter, pero la verdadera estrella de Loveless termina por ser Ruth, su esposa. Sin dudas, Loveless es la historia de Blackwater, el pueblito donde transcurre toda la acción. Pero dentro del numeroso elenco creado por Azzarello, claramente el rol más importante se lo lleva Ruth Cutter, a pesar de que su historia no se termine de resolver, porque la serie se cancela prematuramente. El último arco argumental está regado de muertes y atrocidades indecibles, de escenas pensadas para revolver las vísceras de los lectores por su crueldad, su violencia y su desesperanza.

480x480bb-85Y por supuesto, hay varios epílogos, ambientados muchos años después, en el Siglo XX. Pará: ¿quedaron puntas sin cerrar y los últimos tres episodios son unitarios ambientados varias décadas después del final del arco anterior? Sí, es un delirio. Pero las historias son interesantes. Y una de ellas (la tercera) es una de las historias más sórdidas y jodidas escritas por Azzarello en toda su carrera.
En materia de dibujos, hay un gancho irresistible, que es el maestro rosarino Marcelo Frusín, que ya había formado dupla con Azzarello en unos cuantos episodios de Hellblazer. Como todo comic ambientado en las agrestes planicies cuasi-rurales del EEUU del Siglo XIX, Loveless le brinda a Frusín la posibilidad de dibujar muchos espacios abiertos y pocos fondos. Por eso, en las exiguas escenas en las que la acción se traslada a las callecitas de Blackwater o al interior de algún edificio, el dibujante deja la vida en cada fondo. Siempre subrayo la cuota extra de virtuosismo que pela Frusín cada vez que tiene que dibujar animales, y acá me encontré con caballos y perros gloriosos. Cuando se va Frusín llega desde el banco de suplentes el italiano Werther Dell´Edera, un dibujante más tranqui, con mucha menos personalidad, una especie de Giuseppe Camuncoli con poca onda. Y felizmente, en todos esos episodios unitarios tenemos al prócer croata Danijel Zezelj, quien detona su devastador arsenal de recursos para elevar el claroscuro a una potencia brecciana y, si bien se zarpa un toque en la política de “no te dibujo un fondo”, pela unas páginas impresionantes, desbordantes de expresionismo y de emoción, con un gran manejo de la acción y unos caballos majestuosos, todo muy bien complementado por la paleta de Patricia Mulvihill.

HO5tK4SLoveless es una serie que le juega demasiadas fichas al clima, a la rosca política, sumados a un drama familiar, una historia de amor y las secuelas de las atrocidades cometidas por uno y otro bando durante la Guerra de Secesión. Claramente (y más allá del resultado) acá Azzarello salió a dar lo mejor, a innovar y a meterse con temas que la historieta (especialmente el mainstream yanki) rara vez aborda. Y si bien Loveless está lejos de ser la obra más importante en su notable trayectoria, es un gran western con muchas ideas y subtextos para trascender el género, muchos momentos shockeantes y varios personajes de los que –por lo menos yo- me quedé con ganas de leer mucho más. De última, se puede tener para babearse con los dibujos de Zezelj y Frusín. Como no le fue bien, Loveless está toda reeditada en sólo tres TPBs, lo cual mejora mucho las chances de completarla sin mayor esfuerzo y sin pagar fortunas. Animate.

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Un comentario

  • Brian Azarello me dejo super facinado con la novela grafica Joker, por supuesto que le doy una oprtunidad a esta obra

    Comentarios

    Marianito

    18/04/2016 - 21:20