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NOTAS

Antes del Incal (parte 1)

Ni bien terminó de escribir El Incal, Alejandro Jodorowsky se lanzó a trabajar en una ambiciosa y extensa precuela, junto al talentoso Zoran Janjetov.
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Lunes 23 de marzo, 2026

Volver al principio

La quinta esencia: Planeta Difool, publicado en Junio de 1988, fue el último álbum integrado en la historia principal del universo del Incal, pero ese cierre solo marcaría el comienzo de algo más grande. El guionista Alejandro Jodorowsky se propuso contar más aventuras de John Difool, para lo cual contó con la ayuda del dibujante Zoran Janjetov, un autor muy joven al que Moebius eligió para que fuera su sucesor en esta saga. ¡Bienvenidos al universo de Antes del Incal!

La precuela consta de seis álbumes que salieron entre 1988 y 1995. El primero se llamó Adiós al padre, el segundo Detective Privado de clase R, el tercero Croot, el cuarto Anarcopsicóticos, el quinto Ouisky, SPV y homeoputas, y el sexto El Callejón de los Suicidios.

La historia nos sitúa en los orígenes de John Difool, desde su juventud como delincuente hasta que consigue su título oficial de detective de clase R. La gran diferencia con El Incal es que la primera es una obra que trata de las ciencias ocultas, el simbolismo religioso, la espiritualidad, la psicomagia, el orientalismo y el tarot, mientras que en esta predominan la política, la mala leche, el cinismo y el humor negro. Además de diferenciarse por no tratar tanto los temas más profundos y filosóficos, acá se ve un mundo mucho más oscuro que el de la famosa saga, con muchas alusiones a la dictadura chilena.

El universo de la precuela es una ciudad que está dividida en diferentes niveles y por supuesto el protagonista está en el peor de todos: el 30042. Desde el primer instante descubrimos que hay policías robot pensantes y jorobados (creados a partir de reclusos) y una guerra declarada contra los mutantes digna de Judge Dredd. El presidente es la autoridad máxima de la ciudad y tiene constantes cambios de cuerpo, mientras lo más importante es su mente. Este tipo de ideas y conceptos están muy bien llevados a las páginas por Janjetov. Un dibujante que podría ser considerado uno de los más definitivos del Jodoverso, ya que además de Antes del Incal, dibujó también la serie Los Tecnopadres, un par de páginas para Las armas del Metabarón, y Ogregod (inédita hasta hoy en castellano y en inglés).

Los tecnopadres aparecen en esta saga y cumplen un rol importante. La visión de la iglesia según Jodorowsky es mostrar el rol oscuro de robar bebés, acumular poder y estar en todas las agendas de todos los villanos.

Los teleadictos: el Jodorowskismo será televisado

Diavaloo, el villano que presenta las noticias en la televisión, es uno de los grandes aciertos de Jodorowsky, no solo para construir una crítica a los medios de comunicación, sino también para relacionarlo con el presidente, los tecnopadres y los empresarios. El guionista chileno mezcla las ideas de un gurú televisivo que a la vez tiene una agenda secreta de poder, una habitación llena de clones de él mismo y fuerzas armadas en una nave espacial.

Janjetov retrata de maravillas todo el universo televisivo: desde el vamos se ven pantallas gigantescas donde se transmiten las noticias y un montón de aficionados disfrutándolas. Los diseños de los televidentes son bizarros y sienten una alegría absoluta por la televisión. El color es tan llamativo que por momentos no se puede creer la cantidad de registros que hay en una página.

El odio de Jodorowsky por la televisión es tan grande que el villano organiza una olimpiada pluridisciplinar de caca, culos, pedos y pis. El evento tiene tan poco sentido que se arma una revuelta entre los teleadictos y los deportistas que participan, ya que solo 4000 personas tienen acceso a la instalación. La policía interviene y, como siempre, sale todo mal.

El amor por el folletín

Los seis libros forman una aventura clásica de folletín digan de Silver Kane, mejor conocido como Francisco González Méndez. Jodorowsky maneja a muchos personajes y arma tramas interesantes, pero en el fondo lo que le interesa es la odisea del protagonista. El guionista (fanático de Silver Kane) tiene esa pasión por escribir y narrar una buena historia de acción para que todo el mundo se divierta. Janjetov también tiene su costado pulp. En las páginas del maestro hay diseños de naves y personajes que remiten a la imaginería de series clásicas como Star Trek y Thunderbirds.

Este autor serbio tenía desde sus incios todo un estilo muy influenciado por Moebius, que se puede ver en obras como Bernard Panasonic, o sus portadas para Yu Strip Magazin. Su estilo de línea clara marca un impacto gigantesco en la saga, ya que al principio está muy pendiente de los detalles, y con la constante evolución de su trazo, más adelante se lo nota más dinámico y más suelto.

Al igual que Moebius, Janjetov deja toda la vida, la energía y la magia en cada página de la saga. En el comienzo se lo ve más duro y tímido en sus puestas, pero esto cambia a medida que pasan los capítulos en cada álbum. En el primero, lo que sorprende son los detalles en cada viñeta y el uso del color para ambientar. Luego se nota una evolución y una madurez en la línea que sorprender muy rápido, ya que lo que le importa es narrar y que todo sea más dinámico.

(el lunes, la segunda parte)