A fines de los ´80, Carol Lay lanzó una antología con historietas que le dieron un giro imprevisto al clásico género romántico.

Good Girls

04/08/2022

| Por Gonzalo Ruiz

4 comentarios

51S1wvl4noL._SX316_BO1,204,203,200_“No sé por qué encuentro el trabajo de Carol Lay tan maravilloso y fascinante, pero hay algo que realmente me hace cosquillas. Puede que sea la peculiar sensibilidad de las historias, o el hecho de que su estilo recuerda tanto a los comics románticos tradicionales en algunos aspectos, que su rareza parece aún más atractiva en este contexto. Hay algo que encuentro muy encantador». Semejante elogio para la antología del día de hoy lo expresó Alan Moore en una entrevista para la Amazing Heroes. No es el único fan prestigioso. El último número incluye cartas de Scott McCloud y Peter Bagge, y Jaime Hernandez también habló públicamente de forma positiva sobre Good Girls, la revista de Carol Lay que consta de seis números publicados por Fantagraphics y Rip Off Press.

Lay, californiana nacida en 1952, estudiante de artes fanática de las series televisivas de ciencia ficción, Zap Comix y Frank Zappa, tuvo su primer paso en la industria comiquera como letrista para Hanna-Barbera, DC y Marvel y como dibujante de storyboards para videoclips y publicidades, mientras que aprendía por su cuenta a entintar y colorear. En 1990 pegó el gran salto al trabajar para el diario LA Weekly, donde estuvo por años. Pero ese no fue su debut como historietista. De la mano de Fantagraphics, como ya es costumbre en esta saga de notas, en 1987 se publica el primer número de Good Girls.

RCO002_1591028201Good Girls nº1 ya presentaba a las dos chicas que veríamos protagonizar la serie: Ms. Lonelyhearts y Irene Van de Kamp. La primera es una periodista de un medio alternativo cuya tarea es responder cartas “del corazón” que terminaban por generar  aventuras completamente bizarras. La segunda es una chica que queda huérfana en África, para terminar bajo el ala de una tribu que la sumerge en sus ritos al punto de deformarle la cara. Cuando regresa a Estados Unidos, se entera que heredó una fortuna billonaria.

Se nota al poco tiempo que Lay no pegó ningún tipo de onda con el personaje de Ms. Lonelyhearts, porque solo tiene dos historias “largas” que ocupan la mitad del número uno y dos. En el tercer número no aparece, el cuarto presenta una historia corta bastante desconexa… y luego desaparece por completo. Tampoco es que las historias que protagoniza sean interesantes: en la primera se topa con un pseudo-superhéroe que busca una pareja. El segundo número es ella recordando a su ex-novio que se fugó con otra mujer en pleno viaje de trabajo.

Por otro lado, a Irene Van de Kamp le puso toda la onda. Un culebrón que comienza como una parodia del origen de Tarzán, para después acaparar toda la pompa adolescente desesperada de la historietas románticas de los años ´50 y ´60, con una chica de 18 años totalmente naif que tiene un “problema” que la aleja de su hombre, un abogado ciego llamado Kurt. Ese problema es, claro, su deformidad que no encaja con la visión occidental más pacata. De ahí el delirio escala número a número.

RCO001_1591028296El manejo de la ironía de Lay en toda esta historia (en todas, para ser honesto) es maravilloso. Porque cuando Kurt se entera que Irene es billonaria, se olvida de sus prejuicios para volver a reconquistarla. Acá es donde las cosas empiezan a irse a la mierda. Irene es secuestrada por una persona misteriosa, el señor Setruse, que la conduce a una isla llena de mujeres deformes, dignas de un freak-show circense. Setruse, a todo esto, tiene dos cabezas, cada una con su propia personalidad. En el medio, se complica la trama de Kurt y su intento por reconquistar a Irene, mientras se termina de involucrar su hermano, otro abogado en este caso maligno que busca sacarle toda la guita a Irene.

Pero al margen de esto, hay una historia corta publicada en el cuarto número, una maravilla aplaudida por varios artistas y que tiene un origen bajón. En The Visitation, la protagonista es Carol Lay misma, completamente trabada por la falta de inspiración. Hasta que aparece la musa Calíope, que en forma de payaso le destruye toda la casa, bajo la excusa que las historias no salen de la comodidad y/o el aplomo, sino todo lo contrario. El origen real de esto, es que durante el lapso entre el tercer y el cuarto número (la publicación era bi-anual), Carol Lay sufrió un incendio donde perdió el material que originalmente iba a ser parte de esta cuarta publicación, que también la complementa Grunge 361, dos páginas completamente surrealistas y hechas con un registro completamente distinto al de las otras historias.

RCO032_1591028266Voy a hablar un rato sobre estos registros. Las historias troncales manejan un estilo completamente inspirado en los comics románticos ya mencionados. Líneas estilizadas deudoras de la fineza que manejaban John Romita o Jack Kirby, pero las ideas de diseño están lo suficientemente lejos como para acusar a Lay de plagio. Carol supo señalar como influencias a los comics de Uncle Scrooge de Western Publishing (donde también fue letrista), la revista de DC Heart Throbs, de donde también “sacó” esas ideas completamente inocentes para los guiones de Irene. The Visitation, por su lado, está dibujado de una forma más suelta, con una ligereza propia de una tira diaria o un dibujo animado.

Si quedaste cebado, Last Gasp publicó Goodnight, Irene con las historias de Van de Kamp, que no solo incluye sus participaciones en los seis números de Good Girls, sino también historias inéditas. Así como los comics románticos creados por Simon y Kirby sirven como un testimonio de una época donde ese tipo de historias amasaban fortunas, Good Girls funciona como un sentido homenaje paródico completamente fresco (o al menos lo era a finales de los ´80) a este tipo de historias livianas. Además de demostrar que también funcionan como base para delirar un rato con esa forma tan primitiva de historieta, de la misma forma que Charles Burns hiciera en A Marriage in Hell. Y si bien Carol Lay, hoy por hoy, no está activa de forma presente en el campo de la historieta alternativa, no está mal rescatarla un rato del olvido, porque con esto y el resto de su obra, demuestra que es una genia que seguramente estaba para más.

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4 comentarios

  • Las chicas con tres pechos existen, pero no son tan numwrosas, lo acertado es decir que nunca te encontraras con una, pero no son un invento de esa peli de Schwarzenegger. Son mutantes reales.
    Tambien hay tipos con dos penes, que pueden orinar y eyacular con cualquiera de los dos, eso lo habian mostrado en uno de esos programas que daban por I-Sat. No lo mostraban eyaculando ni orinando eh, solo decia que lo podia hacer, pero es cierto.

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    Cangrejo

    04/08/2022 - 19:55

  • Desconocía esto, pero me llama la atención el dibujo, voy a leer y ver que onda. Lástima que, por lo que imagino, no debe estar en español 🙁 …

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    • No, muchísimo del material que está relevando Gonza para las notas sobre antologías de autor nunca se tradujo al castellano.

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      Andrés Accorsi

      04/08/2022 - 12:29

    • Si, igualmente, anduve hojeando, y no tiene un «inglés tan difícil» xD mi nivel cavernícola lo comprende 😅😅

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      MgmRC2020

      05/08/2022 - 09:47