Skottie Young creó un comic en el que puede pasar literalmente cualquier cosa, un tsunami de imaginación que te vuelve loco a fuerza de impactos uno más tremendo que el otro.

I Hate Fairyland

15/06/2022

| Por Andrés Accorsi

6 comentarios

61FkUTOh5dLNo sé si algún día leeré el final de I Hate Fairyland, pero tampoco me importa.

Esta serie creada para Image por Skottie Young se empezó a publicar en Octubre de 2015, se interrumpió a mediados de 2018 con la aparición del nº20 y hace tiempo que amaga con volver, pero esto nunca sucede. Se supone que Young va a seguir solo como guionista y va a sumar a Brett Parson como dibujante y que Young va a publicar historias cortas con autores invitados, que serán presentadas en exclusiva para sus suscriptores en Substack. Por ahora son todas promesas. Ya estamos cerca de los cuatro años sin nuevas historietas de I Hate Fairyland, y lo que hay es tan maravilloso que no puede importarme menos si Young cumple o no con su promesa.

Como tantos otros autores que publicaron sus mejores obras en Image en lo que va de este milenio, antes de abrir su kiosquito creator-owned Skottie se dedicó a cultivar una granja de fanáticos, una hinchada nutrida y fiel, gracias a su trabajo en distintos títulos de Marvel, entre lso que se destacan las adaptaciones de las novelas de Frank L. Baum ambientadas en el mundo de Oz (que realizara junto a Eric Shanower), su magnífica serie de Rocket Raccoon, y cientos de portadas. Cuando las masas ya coreaban su nombre a los cuatro vientos, Young se cruzó a Image y partió de un hachazo el subgénero de «niños del mundo real recorren un mundo de fantasía».

i-hate-fairyland-tome-4Olvidate de Dorothy, de Alicia, de Wendy, de The Neverending Story. I Hate Fairyland es -lejos- la más redonda, la más lograda, la mejor pensada de todas las parodias a estos clásicos relatos. Es una aventura delirante, desbordante de humor negro, cuyo ritmo no da tregua, pensada para atrapar al lector en un in crescendo de situaciones cada vez más extremas, más impactantes y más cómicas. Si alguna vez te divertiste con lo que los yankis llaman “cartoon violence” (explosiones, cañonazos, hachazos, espadazos y caídas abismales infligidas o sufridas por personajes fantásticos en clave de humor pasado de rosca), acá vas a encontrar eso mismo en su máxima expresión.

HABIA UN VEZ

Skottie Young parte de una premisa brillante: Gertrude es una mujer ya grande, que de niña fue transportada mágicamente a un mundo fantástico típico de cuentos de hadas. Eso fue hace mucho tiempo, un tiempo en el que ella creció, maduró… pero su cuerpo sigue siendo el de una nena de seis años. O sea que está doblemente atrapada: en un mundo al que aborrece, y en un cuerpo de niña cuando en realidad mentalmente ella es una adulta. Esto la frustra sobremanera y la convierte en un ser despreciable, una personal venal, miserable, traidora, ventajera, y sobre todo muy violenta. Un torbellino de furia, mal hablado y mal llevado, dispuesto a todo con tal de escapar de ese mundo absurdo de princesas, hadas, guerreros, dragones, unicornios y flores que cantan.

i-hate-fairyland-3Con el correr de los episodios, Gertrude va a intentar de todo y siempre va a fracasar. Va a dar un golpe de estado, va a cometer genocidios, va a robar, a mentir, lo que haga falta. Si hay una decisión incorrecta para tomar, hacia allá irá Gertrude. Y además se va a cruzar con una enorme cantidad de personajes secundarios, a los que no tendrá escrúpulos a la hora de usar y descartar. Larry, una especie de moscardón fumador con pinta de arruine, será algo así como el Pepe Grillo de Gertrude, un asesor, un referente que conoce mucho más que la protagonista el mundo fantástico donde transcurren las aventuras. Con una heroína así, ¿quién necesita villanos? Pero también hay personajes que antagonizan con Gertrude, aunque la «mujer en cuerpo de nena» es claramente la mala de esta película.

imagesLA BELLEZA Y LA BESTIA

Skottie Young sube la apuesta episodio a episodio y para el final del primer arco, I Hate Fairyland alcanza un nivel inverosímil que se va a mantener hasta el «final». La vocación satírica del autor crece, se expande, y empieza a cobrarse nuevas víctimas. En el nº11, por ejemplo, se mofa del mundo de las convenciones de comics y los cosplayers. El nº12 es una parodia a los mangas de samurais y el nº13, una falta de respeto a la película Labyrinth, otra historia de «nena del mudo real perdida en un mundo de fantasía». Vengan de a uno, que hay para todos.

El dibujo es sublime, de punta a punta de la serie. Los personajes, los paisajes, la acción, todo está dibujado como los fuckin´dioses por un Young inspiradísimo, exagerado al límite, dinámico y plástico como los mejores dibujos animados, pero con trucos de narrativa que sólo se pueden hacer en la historieta, y –por si faltara algo- muy bien complementado por la paleta de colores de Jean-Francois Beaulieu. Cada vez que aparece un personaje nuevo, Young se canta retruco a sí mismo con unos diseños gloriosos, con criaturas de una expresividad y una onda que pocos autores de historietas pueden plasmar en un papel

I_Hate_Fairyland_interior_05_Skottie_Young_ImageRCO019_1469436156Hay dos episodios en los que Young dibuja poquitas páginas: en el nº8 lo reemplaza Jeffrey «Chamba» Cruz, y en el nº13, Dean Rankine, una especie clon devaluado de Dave Cooper. Pero ambos episodios se ven bien y además los guiones de Young ofrecen excusas más que lógica para que la estética de la serie cambie radicalmente a lo largo de esas páginas.

LA HISTORIA SIN FIN

Si Skottie Young es grosso cuando le dicen lo que tiene que dibujar, descontrolado es un prodigio del Noveno Arte. Los diálogos son geniales, la acción no para un minuto y la narrativa es perfecta. I Hate Fairyland es un comic en el que puede pasar literalmente cualquier cosa, un tsunami de creatividad que te vuelve loco a fuerza de impactos uno más tremendo que el otro. Si te gustan las historietas desbordantes de aventuras disparatadas, humor grosero, violencia desmedida y una mala leche quintaesencial, I Hate Fairyland está hecha para vos. Esto es mejor que un comic para adultos. Es un comic jodido como enema de chimichurri, oscuro y perverso como un vómito de Adrián Ventura, que gráficamente parece un comic para chicos y que corre serios riesgos de terminar en las manos de inocentes criaturitas a las que I Hate Fairyland les va a pulverizar las neuronas.

I_Hate_Fairyland_interior_05_Skottie_Young_ImageY a diferencia de otras historietas basadas en la famosa «cartoon violence» (pienso, por ejemplo, en Lobo o The Mask), no pierde la brújula a mitad de camino. No sé si alguna vez habrá un final, o si Young algún día blanqueará que «ya fue, no hinchen más las pelotas». Pero hasta el nº20, no se puede decir que la historia de Gertrude en Fairyland se haya estirado innecesariamente al punto de que el chiste perdiera la gracia. La gracia está intacta. Lo que parece estar baqueteado es el impulso creativo de Young, que no retoma nunca la serie que dejó inconclusa.

Si algún día sale el nº21, volveremos a visitar Fairyland de la mano de Skottie Young. Por ahora está esto: 20 números monumentales, recopilados en cuatro TPBs. Me siento medio choto recomendando con tanto énfasis una obra que probablemente nunca tenga final, pero la verdad que lo que hay es tan brillante, tan zarpado, tan genial, que -como dije al principio- ya no me importa que termine o no.

 

 

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6 comentarios

  • Me acuerdo haber leído los primeros 5 números, me das el pie para terminarlo xD

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  • No está muy estirado el chiste? Hubiera estado bien en una miniserie, pero la estira demasiado. El dibujo hermoso, indiscutible

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  • Hay un quinto tp (que viene al final del tapa dura) que da un cierre a la historia No lo quiero spoliar pero deja la cosa medio abierta en caso de querer continuarla pero definitivamente es un final

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    Sucubo

    16/06/2022 - 11:34

    • ¿Dónde está eso, que lo quiero leer?!? Lo necesito! 😉

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      Andrés Accorsi

      16/06/2022 - 12:02

    • Son cuatro tps y un especial pero el cuarto o dos libros de tapa dura, que es que la ediciòn que yo tengo
      No concuerdo que no tiene un final, es abierto pero digamos que vuelve a Kansas

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      Sucubo

      20/06/2022 - 10:40

    • Nunca encontré el especial! Me quiero matar!

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      Andrés Accorsi

      20/06/2022 - 14:17