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NOTAS

Jeff/ Catherine Jones

Repasamos la vida y la obra de un/a autor/a de un talento descomunal, que siempre fue a contramano de la industria del comic y hoy es prácticamente desconocido/a por los fans.
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Miércoles 04 de marzo, 2026

El Cuarto Rey Mago

Tras el urgente replanteo conceptual sellado en los años ‘60, la historieta más comercial se abre a un fuerte revisionismo crítico que marca su camino en las décadas siguientes. Liderados por la plasticidad mayestática de Jim Steranko y el hiperrealismo apasionado de Neal Adams, la nueva historieta estadounidense reclama su libertad creativa en trabajos salpicados por el ímpetu under y el recelo sociopolítico ya sugerido en títulos regulares como Nick Fury, Agent of S.H.I.E.L.D. Green Lantern/Green Arrow.

Entre estos jóvenes innovadores se cuenta a Jeff Jones, referente moderno del Arte Fantástico y quien mejor encarna la búsqueda de independencia frente a la industria, sacrificando por ella oportunidades laborales e inclusive mayor difusión. Apenas mencionado por el lector promedio, cuenta sin embargo con el respeto de la crítica y la admiración de sus pares, fiel camarilla que rinden tributo a su trazo tan sobrecogedor como elegante.

Sigue el Camino Amarillo

Nacido en Atlanta el 10 de Enero de 1944, Jeffrey Jones manifiesta tempranas inclinaciones científicas que lo llevan a estudiar geología; pero el interés decrece frente a su vocación pictórica y para el invierno de 1967 se desplaza a New York junto a su esposa Louise – a la sazón, la actual mujer del dibujante Walter Simonson – para buscar empleo en el mundo de las historietas.

En una ciudad colmada de talentos, Jones destaca por sus líneas limpias y delicadas, donde los sugerentes volúmenes en superficies blancas contrastan con fuertes manchones para ofrecer así una fuerte sensación lumínica sobre la viñeta. Pronto colabora en las revistas que edita con éxito James Warren (CreepyEerieVampirella), suman trabajos en Gold Key y King Features – MandrakeThe Phantom o Flash Gordon en la célebre Flash Gordon and The Monster of Tropica, de 1969 – para mantener con dificultad a su esposa e hija.

No obstante, es en los prozines (ediciones independientes de artistas profesionales que buscan crear sin trabas ni censuras) donde Jeff desata sus fábulas líricas. Así compone magníficas secuencias en la cósmica Alien (1969), el homenaje a Poe de A Gnawing Obsession (1971) o Saved (1973). Un velo gótico ya se adivina entre sus obsesiones, como se desliza en las macabras portadas que diseña para los nºs 199 y 200 de la reformada Wonder Woman (DC).

El Ermitaño

Las privaciones iniciales se diluyen cuando en 1969 accede al lucrativo negocio editorial, por entonces rendido a la estética con que Frank Frazetta renueva a héroes clásicos del Pulp (TarzanConanJohn Carter). Aunque su enfoque prerrafaelista tiende más al intimismo que a musculosos bárbaros, los directores de arte ven en Jones un portadista notable, y éste responde con espléndidas ilustraciones para Nick Carter’s Amsterdam, la oscura I Am A Barbarian (que firma Edgar Rice Burroughs) o la ganadora del Pulitzer, In This Our Life, mientras explora los aspectos creativos de la escultura con auspiciosos resultados.

En 1972 se traslada a Woodstock, mientras continúa sus trabajos para Amazing StoriesFantastic Magazine y la revista Swank, donde realiza una tira cómica de breve existencia y su célebre parodia Flash Gordon Faces Reality (1972). Durante su paso por DC Comics, es invitado por su amigo Bernie Wrigthson a que entinte su trabajo en House of Secrets: así se forma equipo que junto al guionista Len Wein que presenta al antihéroe gótico Swamp Thing en el histórico nº 92.

Con todo, las cuotas más creativas de Jeff Jones llegan con Idyl, estrenada en las páginas de National Lampoon nº 22 (1972) y publicada ininterrumpidamente hasta Agosto de 1975. Idyl ofrece mordaces parábolas de humor absurdo y  aporta también deliciosas ilustraciones que el artista desea pintar en cada entrega… hasta decantarse después por un entintado pleno en fuerza y belleza.

Termina el Idilio

Animado por las críticas, Jones abandona su autoexilio y vuelve a New York en 1975 para reunirse con Berni Wrightson, Barry Windsor-Smith y Michael Kaluta, junto a quienes funda The Studio. La premisa es compartir ideas e influencias, para diseñar afiches, portafolios e ilustraciones que venderán a los principales editores; pero la estancia no prospera debido a opiniones encontradas y a horarios de trabajo muy dispersos. Como consuelo quedan las mejores obras de cada uno a la fecha (recopiladas en 1979 por Dragon Dreams en el libro The Studio) y acaso la realización más destacada que alguna vez firmó Jones: su pintura Blind Narcissus.

The Studio se disuelve en 1979 y Jeff retorna a Woodstock. Allí crea para la revista Heavy Metal una continuación no oficial de Idyl que bautiza Im Age (1981). Es su único aporte destacado en las próximas décadas, sumidas en el anonimato y con difíciles episodios que incluyen el divorcio de Louise y su posterior cambio de sexo, con el cual pasa a llamarse Catherine Jones.

Con escasa presencia editorial – solo la monografía Yesterday's Lily (1980), el compilado Age of Innocence (1994) o el estupendo The Art of Jeffrey Jones (2004) -, el nuevo siglo trae amargos pasajes cuando en 2002 sufre una crisis nerviosa que lo hospitaliza por seis meses. En ese lapso pierde su estudio, su casa y todas sus pertenencias; Jones se disculpa en su página web, donde señala hacia Abril de 2004: “Acabo de mudarme a mi propio apartamento con ayudas. Espero tener un estudio en marcha tan pronto como pueda; todavía estoy algo frágil”.

El calvario llega a su fin el 19 de Mayo de 2011, cuando fallece aquejado de enfisema, bronquitis severa y  endurecimiento de las arterias que rodean el corazón. Según informa su página, existía una orden de no reanimarlo  pues no tenía fuerzas para luchar. Murió esa madrugada, rodeado de su familia.

Quedan como testimonio los libros que recogen su excelente trabajo y el documental Better things: Life + Choices of Jeffrey Jones, dirigido por María Cabardo y en el que prestan testimonio Michael Kaluta, Charles Vess, Moebius, Geof Darrow, Kent Williams, Mark Chiarello, Simon Bisley, Will Simpson John Van Fleet, Rebecca Guay, Bill Sienkiewicz, Glenn Fabry, Dave McKean y George Pratt, entre otros. Una nómina impresionante que tributa a un creador automarginado para expresarse sin límites, cuyo destino evidencia la necesidad de que artistas tan personales encuentren las vías adecuadas para expresarse entre la monotonía del comic serial.

“Jeffrey Jones es el más grande pintor vivo” - Frank Frazzeta