Tercera y última parte del informe acerca del manga que rompió todo también en el cine y la tele.

Kimetsu no Yaiba (parte 3)

25/07/2022

| Por Fede Velasco

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Guardianes_de_la_noche_Tren_infinito-909654449-largeEL ANIME Y LA PELICULA

Anunciado con bombos y platillos en el número 27 de la Jump en Junio del 2018, el anime de Kimetsu no Yaiba impactó en la TV japonesa el 6 de Abril de 2019, y sorprendió a todo el mundo con su calidad.  Se nota que el estudio Ufotable puso toda la carne al asador cuando encaró el proyecto y eso marcó una diferencia fundamental con respecto a otras series.

Pero claro, estamos hablando de un estudio que no solo tiene una amplia experiencia en el mercado del animé televisivo, sino que además es conocido por sus películas para cine y sobre todo por su trabajo en vide juegos, donde realizaron las secuencias animadas y los openings, de Fate/saty Night y sus continuaciones, así como de la saga de God Eater y los Tales, a partir de Xillia.

La serie de 26 episodios debutó en cines dos semanas antes de su estreno en TV, con “Kimetsu no Yaiba: Kyodai no Kizuna” una película que compila los primeros 5 episodios de la serie, que adaptan el primer arco del manga y llegan hasta el punto donde Tanjiro recibe su primera misión oficial. Dirigida en su totalidad por Harou Sotozaki, y con diseño de personajes de Akira Matsushima, los guiones están acreditados como del estudio Ufotable y la serie es producida por Hikaru Kondo. La música está en las manos de Yuki Kajiura y Go Shiina, mientras que la canción del opening “Gurenge” (Loto Rojo) es interpretada por LiSA.

kimetsu_no_yaiba_mugen_ressha_hen_tv-637333814-largePor el lado de los actores vocales, el rol de Tanjiro cayó en las manos de Natsuki Hanae, famoso por ser el protagonista de la nueva serie de Digimon, así como también de Your Lie in April. Completan el elenco Akari Kitō como Nezuko, Hiro Shimono es Zenitsu, Yoshitsugu Matsuoka como Inosuke  y  Takahiro Sakurai como Giyū Tomioka, entre otros.

Acá la serie la podemos disfrutar por Crunchyroll, pero seguimos esperando que llegue a Netflix, ya que a principios de 2021 la plataforma de streaming estrenó la serie en Estados Unidos, por lo que suponemos que su llegada a estos lares es inminente.

El 28 de septiembre de 2019 se emitió el ultimo capitulo en Japón y se anunció el estreno de la película, que adaptaría la saga del Tren Infinito, que continúa directamente donde deóo la serie.

“Kimetsu no Yaiba: Mugen Ressha-hen” se estrenó el 16 de Octubre del 2020 en Japón y sorpresivamente se convirtió en una película que rompió todos los records. No solo fue la película más vista en el año en Japón, sino que en la más vista de la historia en ese país, destronando a “Sen to Chihiro”. Además quedó en el puesto número 4 de películas más vistas a nivel mundial con una recaudación de 386 millones de dólares. Esto que la posiciona además como la séptima película de animación más vista de la historia, apenas un escalón debajo de Snow White and the Seven Dwarfs. Obviamente esto la hizo candidata a competir en los Oscar de 2021 en la categoría de mejor película de animación.

47478605_2142470405776482_630437432384177824_nLa película repite a todo el equipo de la serie, tanto en actores vocales como en dirección, y adapta los episodios cincuenta y tres al sesenta y nueve del manga. Como ya dije, no quiero entrar en detalles de la trama para no cagarle la serie a nadie que la quiera leer. Pero sin dudas, la elección de este arco para la película estuvo muy bien pensada, ya que es uno de los ejes pivotales del manga y posiblemente de los mejores que tiene la saga. Pero más allá de eso, nadie esperaba que fuera el éxito que fue. Está bien que el 2020 fue un año muy atípico, con muchísimo tiempo de salas cerradas en todo el mundo y un montón de condicionamientos a la hora de ir al cine. Pero esto, en lo personal, creo que le suma mérito a la película mas que restárselo. Es decir: seria muy fácil ser la película más taquillera del 2020 cuando hubo 10 estrenos en todo el año por la pandemia, pero acá no estamos hablando de eso, sino de la película más taquillera de la historia de Japón. Alguno puede decir que la gente -podrida de estar encerrada- se mando al cine a ver lo único que había y muchas cosas más, pero considero que este fenómeno es ajeno a la situación mundial y es realmente todo mérito de la serie. Kimetsu no Yaiba logró imponerse como un hito, no solo en el cine y la TV, sino también con el manga que tuvo a todos sus tomos al frente de los rankings de ventas en el país nipón. Pero ahora nos vamos a meter con eso.

Pintura-en-lienzo-de-Anime-para-decoraci-n-del-hogar-arte-de-pared-p-ster-de.jpg_640x640EL FENOMENO

Más de 80 millones de tomos vendidos en un año (el 2020), es un número que asusta, sobre todo si tenemos en cuenta que el manga que quedó en el puesto número 2, Kingdom, apenas superó los 7 millones de ejemplares vendidos. Me acuerdo que cuando hace un tiempo, cuando hablamos de que Kimetsu no Yaiba había superado en ventas a One Piece (que parecía un titán imbatible, líder por años en los rankings de ventas), muchos nos dijeron que era algo natural debido al empuje que le había dado la aparición del animé. Y eso no lo voy a negar, pero los números de 2020 ya están fuera de toda escala y por ahí alguno dice que la película catapultó las ventas del manga, pero también podemos pensar que fue al revés, ya que ambas cosas rompieron todos los records de ventas de ese año.

Analizar el fenómeno que se generó alrededor de esta serie es tan difícil de explicar como cualquier fenómeno. En cierto punto me hace pensar un poco en Harry Potter, donde el joven mago creado por JK Rowling, pasó de ser un libro rechazado por un montón de editoriales, a un best seller de alcance global, sin que nadie entendiera muy bien cómo sucedía, porque -como todo el mundo sabe- “los chicos no leen”. Acá pasa algo parecido. Es cierto que la serie no tuvo un despegue real hasta que no se emitió el animé, lo cual es absolutamente habitual en el mercado japonés, le pasa a muchísimos mangas. Pero ninguno generó el impacto del que hoy nos atañe. Teorías al respecto podemos elucubrar millones, pero no podemos negar que la serie debe tener méritos propios para llegar al lugar donde está.

Demon-SlayerYo creo que el punto principal es la animación acojonante que tiene el animé. Como ya dije, hace rato que no veo uno con tanta calidad. El laburo de animación que metió el estudio Ufotable no se puede creer, la calidad parece casi la de una película y sin dudas eso llama mucho la atención. Además, cualquiera que se engancha con la historia (ya vamos a llegar a ese punto) y decide continuarla en el manga, no solo llega para uno de los mejores arcos de toda la serie (el que fue adaptado en la última película) sino que además, el dibujo de la autora ya está bastante depurado y tiene una calidad superior a la de los primeros tomos. El crecimiento que se ve en el dibujo de Gotouge es impactante: para alrededor del cuarto toma el dibujo ya mejoró de forma considerable y para el final, está en un nivel más que digno, con un gran trabajo de fondos y con esa mezcla de estilos que le permite dibujar a los personajes humanos un estilo mucho más limpio y tradicional del shonen, mientras que los demonios en muchos casos son criaturas deformes y horribles que parecen salidas de las páginas de Hideshi Hino. Otro punto que sorprende es el gore y la truculencia de algunos momentos, ya que no se andan con chiquitas, y las mutilaciones, llenas de sangres están a la orden del día.

23-libros-de-Anime-Demon-Slayer-Kimetsu-No-Yaiba-Manga-volumen-1-23-versi-n-enY la historia, si bien cae en varios lugares comunes y formulas ya vistas infinidad de veces, tiene su propio encanto, los personajes son queribles en extremo, y desde el primer momento queremos saber qué les depara el futuro a los hermanos Kamado. Así nos involucramos con la historia y sufrimos con la muerte de cada personaje que se queda en el camino y respiramos aliviados cuando alguno de nuestros preferidos vive para tener una nueva aventura. Porque otro gran mérito de la autora es que no nos permite dar nada por sentado: no tiene reparos en asesinar o mutilar a personajes muy relevantes, en pos de que la trama avance. Y ese es su principal mérito: los personajes están puestos en beneficio de la historia y no al revés, por eso creo que no se sienten estiradas las historias. Cada arco tiene su propio peso y sirve en la construcción global de la historia, algo que muchas veces, sobre todo en series medianamente largas, es difícil de lograr.

Todo esto se mezcla en un cóctel explosivo, que posiblemente no sea lo haga el mejor shonen de la historia, quizás ni siquiera de la década, pero sí convierte a Kimetsu no Yaiba en una historia atrapante de la que uno quiere conocer el final y ahí está la magia. Una vez que uno mordió el anzuelo es difícil que pueda soltarlo y nos vamos a embarcar a lo largo de los 23 tomos, para saber cómo termina la cosa. Por ese lado también viene un poco la clave de su éxito.

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