Se edita en Argentina la novela gráfica que en 2008 le cambió la cara al comic uruguayo.

Los Ultimos Días del Graf Spee

04/10/2021

| Por Andrés Accorsi

2 comentarios

Graf Spee TAPAEn 2008, cuando se publica por primera vez Los Ultimos Días del Graf Spee, Uruguay era un país que llevaba muchos años sin producir historietas de primer nivel. Tenía su puñado de grandes humoristas gráficos (concentrados básicamente en la sátira socio-política) y su puñado de dibujantes de estilo académico, eficaces narradores de aventuras pasatistas, en muchos casos enfocados en el trabajo para editoriales del mainstream estadounidense. Por fuera de eso, los intentos por construir una alternativa, una historieta de perfil autoral, eran escasos, espóradicos, aunque interesantes en materia de calidad. El mercado editorial era ínfimo y el consumo del público uruguayo parecía conectar más y mejor con el comic japonés o norteamericano que con este abanico de expresiones surgidas de los autores locales.

Pero mirá cómo una política de estado puede sacudir el statu quo: el Ministerio de Educación y Cultura uruguayo (al igual que el de Chile) otorga todos jos años los fondos concursables a proyectos de alto nivel artístico. Durante un extenso período, una de las categorías premiadas fue Historieta (“Relato Gráfico”, para ser más precisos), y en aquel 2008 el jurado eligió para convertir en novela gráfica un proyecto del guionista y editor Rodolfo Santullo y el por entonces incipiente dibujante Matías Bergara. El proyecto de novela gráfica se transformó en una excelente novela gráfica y Los Ultimos Días del Graf Spee abrió el camino para una larga sucesión de obras de autores uruguayos que encontraron –por fin- un lugar en el mercado local y hasta les sobró jerarquía para conquistar mercados extranjeros.

7697081Tal como el título nos permite suponerlo, se trata de un relato ambientado en 1939, cuando el buque alemán Graf Spee llega al Río de la Plata y echa anclas en Montevideo, hostigado por los cañonazos de la armada británica. Eso ya de por sí reviste el suficiente interés como para bancar un buen relato, pero Santullo va más allá y lo sazona con elementos de ficción, para lograr lo que mejor le sale: una aventura en la que la imaginación va a fondo, pero 100% verosímil. La trama que propone Santullo envuelve a los verdaderos marinos alemanes y los verdaderos políticos uruguayos con espías, diplomáticos, femme fatales y hasta un arquitecto que termina por convertirse en el protagonista de la novela. Los personajes de José Arenales y Claire están perfectamente construídos, al igual que el del capitán Hans Langsdorff, máximo oficial a bordo del buque alemán, que se debate entre la obediencia al Reich y sus deberes para con sus tripulantes. Lo de Santullo se parece mucho a lo que hacía Osvaldo Soriano en sus mejores novelas. Incluso, como Soriano, se anima a quebrar la notable tensión dramática con momentos más distendidos, casi con aire de comedia, y logra que el guion se mantenga agazapado, siempre listo para que estalle el conflicto final, que el lector uruguayo conoce de memoria, ya que el hundimiento del Graf Spee en las costas de Montevideo es uno de los hechos más destacados en la historia del país vecino, acerca del cual se han escrito toneladas de textos.

Graf_spee2Otro acierto de Santullo es que sus personajes no cuentan la historia: la viven. No los llena de diálogos en los que explican lo que pasa, ni por qué cada uno hace lo que hace. Un texto previo a la historieta nos presenta el marco histórico y a los protagonistas de la historia, y después, ya fue: cada uno interpreta su rol con total naturalidad y sin dar demasiadas explicaciones.

Esta economía en los textos es uno de los tantos elementos que juegan a favor del lucimiento del dibujo, al igual que la poca cantidad de cuadros por página. Y Matías Bergara no desaprovecha en lo más mínimo las posibilidades de lucirse. Acá lo vemos en plena consolidación de su estilo, al que podríamos definir como una mezcla entre Jacques Tardi y Juan Sáenz Valiente, pero con los grises trabajados como Alberto Breccia en Perramus: con aguadas, esfumados, la línea negra convertida en gris y muchas veces ausente, reemplazada por masas de distintas tonalidades aplicadas con el pincel. La narrativa es clara y potente, como en Sáenz Valiente y Tardi, y sobre el final los primeros planos se van haciendo cada vez más expresivos, hasta llegar a niveles dignos de José Muñoz. El resultado es sencillamente delicioso… y aún así muy por debajo de las maravillas que brotarían en los años posteriores del pincel de Bergara, quien no deja nunca de evolucionar y superar nuevos desafíos.

Los Ultimos Días del Graf Spee es una historieta que combina rigor histórico con vuelo creativo y una gran belleza plástica. La primera de varias en las que veremos las firmas de Rodolfo Santullo y Matías Bergara, dos autores todavía jóvenes pero ya definitivamente consagrados. Después de agotar varias ediciones en Uruguay, esta obra seminal se publica por primera vez en Argentina, de la mano de Historieteca. Haceme caso, no te la pierdas.

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2 comentarios

  • Esta editorial está sacando cosas muy muy intersantes… Andrés ¿sabés cuántas páginas tiene esta historieta?

    Comentarios

    Papepipopum

    04/10/2021 - 13:12

    • Serán alrededor de 80…

      Comentarios

      Andrés Accorsi

      04/10/2021 - 17:33