El museo del Louvre es el escenario elegido para una nueva obra maestra del incansable Naoki Urasawa.

Mujirushi

02/03/2022

| Por Gregorio Guerrero

0 comentarios

ec4257c9fdab42fd88bf185dd48eb46bSi tuviésemos que encasillar a Naoki Urasawa en una palabra, la que más rápido vendría a nuestras mentes es genio. Un genio es alguien con un carácter distintivo y representativo de un estilo, y sin ninguna duda, Urasawa es un genio del suspenso. Desde su primer gran hit como autor integral (Monster) hasta el día de la fecha, este mangaka ha trabajado incesantemente en obras de variada longitud y diversos temas, pero siempre con el suspenso como eje.

A fines del año 2017 y luego de haber finalizado la longeva Billy Bat (20 tomos, 8 años, y a mi parecer, lejos del podio de sus obras), comienza la serialización de Mujirushi en la revista Big Comic Original, antología que ya vio pasar por sus páginas a Monster y Pluto. Por primera vez luego de 10 años, este mangaka realizaría una obra enteramente de su autoría. Sobraban motivos para festejar.

Mujirushi es algo distinto a todo lo que Urasawa hizo hasta ese momento. Para empezar, es un trabajo por encargo. En el 2013 el museo Louvre le pide al autor que realice una obra para publicitar el museo. Esto claramente nos marca la cancha de la relevancia que tiene este mangaka en el mundo, ya que no son muchos los autores que cuentan con este honor: Jiro Taniguchi con Los guardianes del Louvre, Hiroiko Araki con Rohan en el Louvre y Taiyo Matsumoto con Los gatos del Louvre-.

tumblr_oy5ndijr6e1sjroblo2_1280Mas luego, es una obra corta. Un solo tomo y 9 capítulos. Es decir, a diferencia de lo que estamos acostumbrados, Urasawa no dispone del tiempo y el ritmo para desarrollar personajes, tramas y subtramas. Esto claramente está atado al pedido del Louvre, ya que el concepto fundamental detrás del encargo, es realizar una obra corta y autoconclusiva con el museo como escenario.

Otra particularidad de esta pequeña historia es que el autor se toma el derecho de utilizar como antagonista a un personaje extremadamente famoso del manga Osomatsu-kun, de Fujio Akatsuka: Iyami. Este curioso personaje ha calado hondamente en la cultura japonesa, a tal punto que sus morisquetas fueron imitadas por celebridades como John Lennon o Godzilla. En cierta medida, esto es una contracara de Billy Bat, donde ya vimos de personaje a una reconocida caricatura norteamericana de pesada influencia en la cultura popular, pero a la vez, una respuesta al trabajo por encargo: Urasawa no se quiso quedar con los brazos cruzados y entregar en bandeja publicidad francesa, sino que decidió que el museo sea una excusa para representar a un icono de los años ´60, es decir, de su infancia.

En lo que respecta a la obra, no vale la pena entrar en detalles artísticos porque Urasawa es un autor más que conocido, pero sí es interesante mencionar que sus paisajes parisinos y el detalle de dibujo del Louvre son supremos. El mangaka tuvo pase libre para pasear por la ciudad y recorrer todas las instalaciones del museo -incluso aquellas que no están abiertas al público general- en pos de plasmar un ambiente verídico y añadir la cuota de suspenso. También veremos varias de las obras en exposición representadas de una manera magistral.

EeXann2UEAAiHT0En lo que se refiere a la trama, podríamos simplemente resumir que se trata de la historia de una familia con problemas de dinero, que acude a medidas extraordinarias para poder salvarse financieramente. Esta premisa básica sirve para enmascarar un tema un poco más profundo: los sueños no cumplidos. Cada uno de los personajes -de manera consciente o no- empujará hacia adelante esta historia a la cual no le sobran giros y sorpresas. La historia comienza en las calles de Japón para rápidamente trasladarse a la capital francesa, donde se producirá el rimbombante desenlace. Si bien es cierto que la resolución se da por un Deux Machina bastante poco coherente con la línea de la obra, no por ello deja de ser una historia atrapante y emotiva, con personajes poco desarrollados pero con  la profundidad necesaria para encariñarse con los mismos.

Por supuesto que esta descripción es extremadamente escueta, pero no es el objetivo de esta reseña resumir el tomo, sino fomentar la lectura del mismo.

EeXafSXUwAEANXG.0Hablando un poco de la edición, como mencioné anteriormente en Japón fue publicada en una antología quincenal, pero en Francia inicialmente fue editada en dos tomos breves por la editorial Futurópolis (encargada también de todas las obras referidas al Louvre), con un tamaño similar al de un álbum europeo. Por supuesto, luego salió una edición en cofre con algunos extras varios, y un año más tarde, la edición completa en tamaño B6 con varias páginas a color. Esa misma es la que llegó a nuestro continente de parte de la línea Signature de la editorial estadounidense Viz. La misma cuenta con varias notas de traducción las cuales no generan una diferencia a la hora de la lectura, pero siempre suman.

244566_1411263_3Dotada de un dibujo superlativo y un argumento conciso pero efectivo, Mujirushi es un manga que no debe ser pasado por alto ni confundido con publicidad paga del museo Louvre. Naoki Urasawa navega en un formato nuevo, y sabe conducir muy bien su empresa hacia un destino quizás recurrente, pero no por eso repetitivo.

 

Compartir:

Etiquetas: , ,

Dejanos tus comentarios: