Cerramos nuestro homenaje al legendario guionista con el final de este artículo originalmente publicado en 2019 en la revista Rivada.

Robin Wood: El último mito (parte 3)

29/11/2021

| Por Javier Hildebrandt

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w01Su devenir de trotamundos permanente es lo que aleja a Robin Wood definitivamente de la coyuntura política argentina, a la vez que alimenta la construcción de esa figura de escritor cosmopolita, de hombre-que-lo-ha-visto-todo y aplica ese saber para ilustrarnos sobre la complejidad del mundo a través de la historieta. Y en ese sentido, Wood siempre se encargó puntillosamente de narrarnos sus travesías como si se tratara de una más de las aventuras que escribía. “Yo trabajé con Columba dos años y luego me compré una mochila, una máquina de escribir portátil y un cuchillo de monte; y dejé la Argentina por veinte años, excepto algunas visitas esporádicas” (Clarin.com: 2010) cuenta, subiéndose a caballo del mito romántico del héroe que se despoja de todo y parte rumbo a lo desconocido.

«Yo viajé durante treinta y dos años, pero todo el tiempo, he hecho, por ejemplo, el famoso viaje en tren de Londres a Hong Kong, cruzando toda Europa, cruzando Rusia, Mongolia –yo no sabía que Mongolia existía, y ahí estaba-, crucé toda China, llegué a Hong Kong, de ahí me fui a Macao, después me fui a Australia, viví varios años en Australia… Viajé por tierra desde Buenos Aires hasta México, no pude entrar en Estados Unidos porque no tenía visa, pero de ahí volé… y me fui prácticamente a pie desde Holanda hasta Dinamarca… Yo bajé de los Himalayas en balsa, en Nepal, 150 kilómetros de rápidos, y estuve en India, Escandinavia…» (Robin Wood Comics: 2000. Párrafo 57).

085e150e2e82437a8c7f39e3d8ffb703Y como quien cierra un círculo, en la última década ha vuelto a asentar su “base de operaciones” en su Paraguay natal, junto a su esposa –y representante- Graciela Sténico. Hoy, los actuales habitantes de Colonia Cosme ven pasar a un Robin Wood duplicado: al guionista-estrella de historieta reconocido en el mundo (que hasta le da su nombre a un parque sobre la avenida Villarica), y al jovencito humilde que abandonó el pueblo para ganarse la vida a los ponchazos. Un joven que, detrás de su aura, aun permanece escondido. O tal vez, no tanto.

Escena 2 – Noviembre de 2016

A través de un comunicado difundido en redes sociales, Graciela Sténico anuncia que su marido está gravemente enfermo y no podrá continuar con la producción de sus historias. “Cumplo en informar que mi esposo Robin Wood, quien ha regalado tanta fantasía, imaginación y alegría a generaciones de personas desde hace ya 51 años hoy pone punto final a su carrera de escritor al habérsele manifestado un mal neurológico IRREVERSIBLE. Otro fracaso de la ciencia médica que no puede ser controlado y mucho menos curado”. A partir de ese momento surgieron gran cantidad de trascendidos –muchos de ellos agraviantes- y posteriores desmentidas.

03_03_3“Tanto la editorial como el grupo de dibujantes y traductores manifiestan que son guiones que no mantienen el ritmo reglamentario ni los fundamentos para ser publicados. Me pone muy triste hablar de todo esto, pero me pareció necesario hacerlo ante la gran cantidad de insultos sin fundamento hacia mi persona”. Al impacto y la confusión generada por las versiones cruzadas, se sumó la del propio Wood, quien apareció al poco tiempo acompañado de uno de sus hijos, alegando encontrarse en perfecto estado de salud y en un pleito judicial con su esposa, de quien también se estaba divorciando: “Dijeron de mí que estaba muerto. Ya me ven, gozando de muy buena salud. Y con eso de que he dejado de escribir guiones para mis series publicadas en Europa, cada día me tienen más loco. Es un disparate. (…) No estoy muerto y sigo escribiendo una historieta por día. Mantengo mis siete series que se publican actualmente, entre ellas Joan y Dago” (Última hora: 2016). El desenlace de la telenovela es con Robin admitiendo la gravedad de su enfermedad, regresando junto a su esposa y anunciando el retiro definitivo de su actividad”.

La noticia de la enfermedad y el alejamiento de la escritura de Robin Wood resulta impactante por motivos más extensos que su carga dramática. Porque incide también el modo en el que se transmite: a través de una serie de declaraciones cruzadas en Internet más cercanas a la exposición de miserias que solemos ver en los programas de chimentos de la TV, y contrapuestas a la talla, al aura, al mito construido por el guionista-estrella. Es una muestra de cómo internet y las redes sociales se erigen como espacios que inciden en la intimidad de las personas y buscan pulverizar cualquier intento de opacidad de los hechos. Se ha ganado, claro, en difusión y acceso a la información –aunque no siempre se pueda discernir entre la verdad y la mentira- pero en esa victoria ha muerto la capacidad de una persona, de un artista, de generar un misterio, un espacio marginado de la observación impiadosa.

16182725La construcción de esa figura mítica que apreciamos en muchos escritores del siglo XX, y del propio Robin, necesita inexorablemente de ese misterio. Se cultiva en ese campo gris en el que la fantasía se acerca a la realidad, en el que la credibilidad del relato guarda un espacio para la duda. Ese momento en el que no sabemos si maravillarnos ante una manifestación extraordinaria de la vida real o, simplemente, ante una historia bien contada. Y en el que cada uno elegirá si creer o no. En un mundo en el que cada movimiento está monitoreado, registrado y analizado, esta tarea se vuelve cada vez más difícil.

 

La enfermedad que le impide escribir es solo un elemento más en el final de la carrera de Robin Wood. Porque es el final también de un modelo de escritor y de una forma de relacionarnos con las figuras que admiramos. Difícilmente un guionista de historietas pueda despertar en el futuro las pasiones y la devoción que genera Robin cada vez que se presenta ante su público, aun al margen de la calidad de la obra. Y vaya que la de Wood tiene con qué valerse. A la tristeza por la pérdida de las historias que vendrían, quedémonos con la alegría de una obra inmensa que espera por descubrirse (o releerse), y por haber sido contemporáneos de un guionista cuya vida merecerá ser recordada como una aventura más. Como le corresponde a esa palabra en gaélico con la que lo bautizaron de pequeño: el “seannachie”, el contador de historias.

52602fcb9406e200ad47291796da46dfBIBLIOGRAFÍA

Libros y publicaciones

AVILEZ, A. Y GERMÁN LANZILLOTA (Febrero de 2004). “Reportaje a Robin Wood. El aventurero”. En: El Historietista, año II, Nº4. Buenos Aires: Walter Vazquez editor.

GARCÍA, F. (Julio de 2006). “Joan: Tu nombre me sabe a guerra”. En: Sonaste Maneco, año III, Nº9. Buenos Aires: La Bañadera del comic.

GARCÍA, F. (Febrero de 2008) “Entrevista exclusiva a Robin Wood. ‘La historieta de Columba era la historieta peronista’”. En: Sonaste Maneco, año IV, Nº13. Buenos Aires: La Bañadera del comic.

HEREDIA MANZANO, P. (2015) Nippur de Lagash. La (re)escritura del mito del héroe. Córdoba: Universidad Nacional de Córdoba. Escuela de Ciencias de la Información.

MARINELLI, D. (2 de marzo de 2019). “Robin Wood, el escritor que creó un ‘héroe de la historieta’ y ahora vive recluido en Paraguay”. En: Clarín, año LXXIII, Nº24.307. Buenos Aires: AGEA.

Sitios web

ACCORSI, D. (2000). “¿Quién es Robin Wood?”. En: Robin Wood Comics. Disponible en: http://www.robinwoodcomics.org/quienesrobinwood/index.php

COLMAN GUTIÉRREZ, A. (25 de noviembre de 2016). “Robin Wood: ‘No estoy muerto y sigo escribiendo una historieta por día’. En: Última Hora. Disponible en: https://www.ultimahora.com/robin-wood-no-estoy-muerto-y-sigo-escribiendo-una-historieta-dia-n1042663.html

SIN FIRMA (3 de agosto de 2010). “Robin Wood: ‘Soy escritor de historietas, sigo siendo el seannachie”. En: Clarin.com. Disponible en: https://www.clarin.com/literatura/robin-wood-nippur-de-lagash-dago-entrevista_0_B1hVvNWnPmx.html

SIN FIRMA (25 de noviembre de 2016). “Graciela Sténico: ‘Mi esposo Robin Wood está enfermo’. En: Última Hora. Disponible en: https://www.ultimahora.com/graciela-stenico-mi-esposo-robin-wood-esta-enfermo-n1042786.html

 

Programas de TV

 

SASTURAIN, J. (julio de 2010) “Robin Wood y Olivera y Nippur de Lagash”. En Continuará…. Buenos Aires: Canal Encuentro. Disponible en: http://encuentro.gob.ar/programas/serie/8019/221?temporada=1

 

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