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NOTAS

Teen Titans (parte 17)

Hace más de 40 años, los Teen Titans atravesaban una época de gloria de la mano de Marv Wolfman y George Pérez que te invitamos a redescubrir.
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Miércoles 19 de octubre, 2022

El nº 10 de New Teen Titans parece un número de relleno, pero en realidad es fundamental para terminar de posicionar a Deathstroke como EL villano de la serie. Si bien tanto Marv Wolfman como George Pérez lo consideraban más un antihéroe superado por la situación, la realidad es que en estas primeras apariciones está dispuesto a todo para cancelar su contrato con HIVE y es en extremo jodido. Si bien el número va a tratar en un 90% sobre el enfrentamiento entre los Titans y Terminator, Wolfman se toma unas páginas para contarnos que Gar contrató a Robotman para que busque a su padrastro y las pistas lo llevan a Uganda, donde se vio por última vez a Madame Rouge.

Por el lado de Terminator su plan es bastante simple: secuestra a la nueva amiga de Cyborg, y después de una pelea con Starfire, en la que -al salir ileso de un mano a mano con uno de los miembros más poderosos del equipo- se demuestra la chapa infinita de Slade, se contacta con nuestros héroes y los intima a entregarse a cambio de la vida de la chica. Y acá pasa algo brillante, que no puedo determinar si es intencional o no, y no encontré declaraciones del guionista al respecto. Pero justo en el episodio que se habla sobre el destino de la Doom Patrol, se da una situación casi paralela en la que un villano los obliga a cambiar su vida por la de inocentes. La diferencia en este caso, es que los Titanes consiguen desarticular el plan de Deathstroke y salir con vida, para enfrentar al villano una última vez. En el enfrentamiento final, Slade deja a Changeling al borde la muerte y se escapa, como para dejar clarísimo que va a transformarse en el villano recurrente de la serie y una verdadera amenaza para el equipo.

Los nºs 11 y 12 presentan un arquito contra los Titanes Míticos, que tiene la particularidad de estar protagonizado en su totalidad por las chicas del equipo, ya que buena parte transcurre en Isla Paraíso. Acorde a la continuidad pre-Crisis, si algún hombre pisaba la isla, las Amazonas perdían su inmortalidad por lo que estaba terminantemente prohibido. Igual lo de no poner un pie sobre la isla, se lo toman de manera demasiado literal, y hay una parte con Changeling sentado arriba de una mesa que es bastante ridícula. Y ya que nombramos a Gar, su estado crítico es el disparador de la historia, ya que -como Deathstroke lo dejó al borde la muerte- Donna dice que la única posible solución es someterlo al poder del Rayo Púrpura, una tecnología experimental amazona que podría llegar a curarlo. De esta manera las chicas se lo llevan a la isla, mientras que los muchachos deciden hacerse cargo de la búsqueda de Steve Dayton, y se dirigen a África, a encontrarse con Robotman.

Mientras tanto, en el Tártaro, se despierta Hyperion (el titán mítico, no confundir con el miembro de Escuadrón Supremo que no tendría sentido acá), dispuesto a devolver a la vida a sus hermanos y vengarse de sus hijos por haberlos encerrado tantos siglos. Wonder Girl decide investigar quién es el extraño personaje que acaba de aparecer, pero sucumbe víctima de sus poderes y queda perdidamente enamorada del Titán. Acá Wolfman, en un repaso por el origen del personaje y un recuento de la mitología griega, deja en claro que Thia, la esposa de Hyperion, ya no está con él y sus hermanos, porque se liberó en algún momento, pero en lugar de ayudarlos desapareció. Van a pasar casi cuatro años para que nos enteremos qué pasó con Thia, pero claramente el guionista no tira ese dato al pasar porque si. Las amazonas emprenden un viaje al Tártaro para tratar de impedir la liberación de los Titanes, pero lógicamente no llegan a tiempo y el escenario queda listo, para que en el siguiente episodio veamos a los dioses combatiendo entre sí.

En el Olimpo, los Titanes y los nuevos dioses pelean, y son los padres los que ganan la batalla, para luego prometer que llevarán a la Tierra a una nueva era de prosperidad. Entonces aparecen las amazonas que son transportadas al lugar por Atenea y cuando el escenario está listo para ver un combate titánico, triunfa la diplomacia y los Titanes terminan aceptando instalarse en el Tártaro pero ya no como prisioneros, sino para transformarlo en su nuevo hogar, y le dejan a sus hijos mantener su posición en el Olimpo. Podríamos decir que es un final feliz sino fuera porque Donna se siente ultrajada al descubrir cómo fueron manipulados sus sentimientos y decide volver a New York.

La revista cumple su primer año de vida y para celebrarlo Wolfman tira toda la carne al asador, ya que el nº 13 es la primera parte de 3, del que muy posiblemente sea el mejor arco de estos primeros años: “la búsqueda de los asesinos de la Doom Patrol”. Marv Wolfman es muy fan de la Doom Patrol original, al punto de que es el dueño de todos los originales  de su última aparición y producto de este fanatismo es que surgió la idea que mueve esta historia. Incluso en más de una oportunidad el guionista reconoció que la portada del nº 13, con Robotman colgado en la selva, es su favorita de toda la serie. Así que de todo ese fanatismo, no podía salir más que una historia genial.

De entrada tenemos a un Pérez prendido fuego, que le devuelve a Cliff su look original (si bien esto pasa en el nº 10, acá es donde realmente vemos interactuar al personaje) y además nos presenta a la nueva Brotherhood of Evil. La historia demuestra no solo el amor de los autores por la Doom Patrol, sino además el estudio casi milimétrico que hicieron de su última aparición, ya que nada de lo que sucede en estos números se contradice con lo que había sucedido tantos años atrás. En busca Madame Rouge y el General Zahl, Steve Dayton llegó a Uganda, donde lo tuvieron prisionero casi un año y es ahí cuando los Titans, con la ayuda de Robotman, descubren la base secreta de los villanos y rescatan a un Dayton totalmente fuera de sus cabales, que ataca al equipo al encontrarse bajo el control de sus captores. Raven utiliza sus poderes para liberarlo y es un gran momento para revisitar el origen de la Doom Patrol. Pero para este momento ya estamos mediando el nº14 y pasé por alto un dato muy relevante, que es que Changeling consiguió finalmente recuperarse gracias al Rayo Púrpura pero -en un giro muy pelotudo del guion- vuelve fuera de sí y ataca a las amazonas, con lo cual Raven se ve obligada a usar sus poderes para hacerle recuperar el control de sus actos, algo prácticamente calcado de lo que va a pasar al número siguiente con Mento, pero que acá no tiene mayor justificación que llenar algunas páginas.

Ahora sí, regresamos a donde estaba. Ya con Mento recuperado, todos se disponen a ir a capturar a los villano, pero la fortaleza subterránea levantó vuelo y se dirigen a Zambia, una isla en el medio del mar báltico de la que los villanos piensan apoderarse.  Los Titans persiguen a la fortaleza, pero para cuando llegan, el ejército de Zahl ya está en plena invasión del pequeño país. Piñas vas, piñas vienen y en el medio del quilombo, Changeling es reclutado por la recién reformada Brotherhood of Evil. De esta manera nos enteramos como The Brain y Monsieur Mallah sobrevivieron a su supuesta muerte en el último número de la Doom Patrol y formaron un equipo nuevo para vengarse de la traición de Madame Rouge, lo que los poner en el mismo bando de Gar. De esta manera, el equipo ataca a sus enemigos y en el camino liberan a los Titans, que habían sido capturados durante la batalla anterior. Garfield persigue a Madame Rouge, mientras que Robotman va detrás de Zahl y ambos villanos terminan por morir de manera accidental, aunque Changeling se siente en buena medida responsable. La base esta por explotar a la mierda, y gracias a Warp (uno de los miembros de la Brotherhood) todos pueden abandonarla sanos y salvos. Respetando la tregua, los Titans dejan ir a los villanos y cerramos con una emotiva última página que rinde tributo a los héroes caídos. Broche magistral para el mejor arco argumental de la serie hasta este momento.

(Muy pronto, una nueva entrega)