Dos personajes que más tarde serán clave para la historia de los Titans participan por primera vez de aventuras junto al cuarteto clásico.

Teen Titans (parte 3)

16/06/2021

| Por Fede Velasco

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Titans ByrneCon el cuarto número de Teen Titans llega el primer “Tale from the secret files”, un artilugio para contar historias del pasado e incorporar cosas en retro-continuidad. De esta manera, Haney salda una deuda que tenía con los lectores, que venían desde hace dos años pidiendo por la aparición de Speedy, y es en este episodio que el compañero de Green Arrow hace su debut con los Titans.

Como acabo de mencionar, esta es una historia del pasado, y así sabemos que Speedy está casi desde el inicio con los Titanes, no como miembro oficial, pero sí como un importante aliado, lo cual le da status de fundador (más adelante nos van a contar que estuvo en la primera misión oficial, pero ya llegaremos oportunamente). Igual, la historia es rara, porque nada -salvo por el hecho de que las olimpiadas de Tokyo fueron en 1964- da indicio alguno de que es una historia ambientada unos años antes, ya que muchos de los elementos que la serie fue incorporando en su corta vida, se encuentran todos presentes. Incluso todo en el dibujo se ve igual (incluido ese crecimiento en la apariencia de los personajes del que hablamos antes). Tengo dudas si le pifiaron en el año en el que se hacían las olimpiadas y el editor le dijo al guionista: “Negro, las olimpiadas fueron hace dos años, hagamos que sea una historia del pasado”… Las olimpiadas del ´64 son previas a la primera aparición oficial del equipo en B&B 60, pero como aclaran en el episodio, el grupo se forma oficialmente durante 1964, en algún punto después de aquel primer team-up y antes de los eventos de este episodio.

RCO061_1583569637La historia tiene todos los tópicos que nos ofrece Haney desde que arrancó la serie: un adolescente con problemas, un adulto que no lo comprende y los Titans en el medio. Pero como acá tenemos las olimpiadas como marco, el villano en cuestión es una organización conocida como Diablo, de la que no vamos a volver a tener noticias y que no entendemos muy bien por qué pretenden sabotear los Juegos.

Pero sin ninguna duda, la estrella del show es Speedy, quien demuestra una y otra vez su valía en el equipo, haciendo lo que todo héroe de bien debe hacer: pintarle la jeta a Robin. Y acá notamos que cuando Haney se lo propone, puede hacer las cosas bien, porque con dos o tres situaciones, como desviar una batarang de un flechazo o detectar un cuaderno explosivo en manos del Joven Maravilla, nos demuestra que Roy es un pibe bastante avispado y talentoso. Lo que realmente llama la atención es que, a pesar de que al final prometen que tendremos mucho más del joven arquero en el futuro, mas allá de una nueva aparición en el nº 11, faltara unos años para que se sume al equipo de forma definitiva.

 

RCO086_1583569637Para el nº 5 (Octubre de 1966), volvemos a la fórmula que no falla, y que se repite demasiado en esta época, donde algún joven es manipulado por adultos o sus intenciones son malinterpretadas por estos, como ya vimos con Garn, hace unos números. Ahora llega el turno de Eddie Whit, un chico salido de un reformatorio que adopta la identidad de “The Ant” para dedicarse a robar, gracias a su pasado circense, pero al final descubrimos que tan sólo está siendo extorsionado por un grupo de criminales que tienen evidencias que podrían llevar a su hermano menor a la cárcel. Un detalle del que me estoy olvidando es la obvia referencia del villano a Spider-Man, que si bien no tiene poderes, utiliza sopapas en pies y manos para escalar edificios, y ya dije que tiene un nivel acrobático comparable al de Robin. Quiero creer que es un poco intencional, pero no pongo las manos en el fuego por ningún comic de esta época.

Una aventura más donde vemos un personaje con potencial para sumarse al grupo, pero que jamás volvería a asomar la cabeza. Y yo a esta altura me pregunto, si realmente Haney tiraba ideas a la marchanta o los coordinadores no lo dejaban reutilizar los personajes que inventaba y tenía que mantener al equipo en la formación clásica. Y viendo el próximo número, me animo a pensar una tercera teoría, que es que trataban de medir la respuesta de los lectores ¿Por qué? Vamos a eso.

RCO014_1583746907El sexto número trae el debut en la serie de un personaje que mucho tiempo después sería un pilar de la misma: Garfield Logan, Beast Boy. En este número tratará de sumarse al equipo, cansado de ser ninguneado por sus compañero de la Doom Patrol, pero los Titans lo rechazan porque no tiene la autorización de su tutor para ser parte del equipo y es muy importante que los padres den permiso a los jóvenes. La bajada de línea es clarísima todo el tiempo. El episodio, si bien mantiene la temática recurrente de joven dejado de lado por los adultos que termina metido en un kilombo, tiene la particularidad de estar demasiado centrado en Beast Boy y deja a los Titans relegados a un segundo plano, algo bastante atípico y que demuestra lo dispuestos que estaban en la editorial a sumarlo al equipo.

Ya desde la primera página, el titulo llama la atención con el llamado del “el quinto titán” (barriendo al pobre Speedy debajo de la alfombra), aunque también lo mencionan y prometen su pronto regreso. Incluso en la última viñeta, los personajes rompen la cuarta pared e invitan a los lectores a escribir cartas para votar por la inclusión del chico animal al equipo. Claramente, la idea no prosperó y en el correo de los números posteriores podemos ver tres cartas que lo mencionan, pero solo una está a favor de que se quede con el equipo, razón por la cual pasarán una buena cantidad de años hasta que volvamos a saber de Gar con los Titans.

RCO010_1583746907En el campo de la especulación total, me imagino que el título de la Doom Patrol no debía venir muy bien de ventas o que Arnold Drake (guionista de dicha serie), no sabía muy bien qué hacer con Gar, y se le ocurrió que sería buena idea juntarlo con otros héroes de su edad y sacárselo de encima. En cualquiera de los dos casos, el personaje seguiría vinculado a la Doompa por bastante tiempo más.

Pero vamos a la historia en sí: tenemos un número bastante medio pelo, con un guion de un ya muy poco inspirado Haney. Para colmo de males en este número el muerto de Bill Molno reemplaza al ídolo de Nick Cardy, que a esta altura del partido es el único que hace soportable la serie gracias a sus dibujos. Como decía antes, Garfield decide probar suerte con los Titans, pero estos le dicen que sin autorización de su tutor no lo pueden aceptar y el pibe se tiene que ir silbando bajito, a pensar en otra cosa. Así es como cae en un circo y se convierte en su estrella, pero la oscura realidad es que el lugar está dirigido por delincuentes que se aprovechan de la gente y le afanan después de hipnotizarlos. Los Titans se enteran, luchan contra Beast Boy bajo el poder hipnótico, pero al final las cosas terminan bien, con los delincuentes en la cárcel y los Titans más abiertos a incorporar un quinto miembro. Pero como ya conté más arriba, la idea no prosperó demasiado y faltaría un rato largo para que el cuarteto sumara gente nueva.

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