Nuevos volantazos, regresos, marchas y contramarchas en una serie que, ya empezados los años ´70, seguía sin encontrar el rumbo.

Teen Titans (parte 9)

08/12/2021

| Por Fede Velasco

2 comentarios

Teen_Titans_Vol_1_28El nº 28 de Teen Titans es raro. Ya en la portada vemos a Aqualad pegándole una piña épica a Robin y echándole en cara cómo hace un tiempo que están en cualquiera, ante la mirada aterrada del resto del grupo. Después de un esfuerzo activo en los últimos números de abandonar los trajes y dejar de usar los poderes, y de que los dos personajes que son el centro de la tapa no eran miembros activos del equipo desde hacía algún tiempo, se nota la intención de barrer abajo la alfombra lo que paso en los últimos números. Pero la cosa no es tan así.

Parece que el cambio radical que impuso Bob Kanigher en el nº 25 no fue tan bien recibido por los lectores y, aunque el nivel de esos guiones es muy potable, me parece que la idea de abandonar trajes y poderes era demasiado radical, y al editor Dick Giordano no le quedó otra que r para atrás con sus ideas. De esta manera, la llegada de Steve Skeates a los guiones, arranca con un Aqualad en busca desesperada de ayuda, que choca contra la apatía de unos Titanes muy dispuestos a mantener su juramento de no trajes y no poderes, por todo lo que ya sabemos.

La aparición de Robin es un engaña-pichanga, y una clara excusa para ponerlo en la tapa, ya que aparece en unas pocas páginas, para volver rápidamente a su aventura en los números 401 y 402 de Detective Comics. Toda la discusión de Aqualad con los Titans parece una declaración de principios del propio guionista, como para demostrar lo estúpido de todo el planteo de Kanigher y evidenciar la inutilidad de un grupo de superhéroes que se niega a usar sus superpoderes. Por suerte, su negación a colaborar les dura solo este número, ya que el siguiente arranca cuando el grupo va a liberar a Aqualad, que terminó abandonado a su suerte por los villanos al final de este.

RCO020_1552991790Para querer que la serie se mueva en un contexto más urbano y realista, la idea de Ocean Master confabulado con unos extraterrestres infiltrados en la Tierra para conquistarla, hace agua por todos lados. Encima la resolución es súper abrupta y en buena medida es porque se trata de un crossover, aunque no lo diga en ningún lado. Esta historia tiene un paralelo en los nºs 50 y 51 de Aquaman (también escritos por Skeates), donde los héroes de Atlantis enfrentan a la misma amenaza, pero sin que se haga ninguna referencia a la participación de los Titans, a pesar de que Aqualad está involucrado en ambas historias.

Al final del episodio, los Titans vuelven a votar en referencia a su juramento y deciden que -si la situación lo amerita- pueden volver a ponerse los trajes y usar sus poderes y parece que con esto el guionista decide que la cuestión está zanjada y de acá en adelante se va a olvidar por completo del juramento. Los personajes volverán a usar trajes y poderes a su antojo, y el tema no volverá a mencionarse nunca más. Algo medio ilógico, si tenemos en cuenta que fue casi lo más importante de este arco, pero en el fondo parece que no era más que una excusa para sacárselo de encima.

Teen_Titans_Vol_1_30En los siguientes números, el 30 y 31, parece que al guionista no le da la nafta para encontrar una historia que llene las 22 páginas de la revista y mete en cada número una historia corta acompañada con un back-up. A tal punto es evidente esto, que el nº 30 incluso rellena dos páginas con un cuento ilustrado protagonizado por Kid Flash, que se nota que está escrito en cinco minutos. La historia principal, que por algún extraño motivo no ilustra la portada (que hace referencia al back-up protagonizado por Aqualad) es una gilada de proporciones cósmicas, donde nuevamente los Titans (bajo las ordenes de Mr. Jupiter y sin usar trajes ni superpoderes) tienen que conseguir una donación de un millonario que parece odiar a los ex convictos rehabilitados para los que los Titans están juntando fondos. Vale aclarar, que lo mejor que tiene esta historia es que dura solo 13 páginas y se termina rápido, porque todo lo demás es una cagada. La premisa no tiene sentido y no entendemos para qué Jupiter necesita la donación, si él mismo es multimillonario, ni por qué es tan importante que los Titans vayan a recolectarla y mucho menos se entiende por qué -ante la negativa del tipo- los héroes no desisten y están dispuestos a cumplir su misión a cualquier costo. Como dije, por suerte se termina rápido y podemos dedicarnos al back-up.

A la luz del protagonismo que le dieron en los números anteriores y con el back-up que se le dedica ahora, parece que Giordano estaba empeñado en traer al joven atlante de nuevo al título pero no encontraba del todo la manera. La historia es bastante pelotuda, Aqualad (todavía no tiene nombre civil) y Aquagirl (a la que sí llaman Tula) van a un concierto, pero un paciente psiquiátrico se escapa de un hospital y causa disturbios, lo que hace que Tula sufra una contusión y, desorientada, se aleje de la costa. Cuando se cumple la hora que ella y su compañero pueden pasar fuera del agua, su vida se pone en riesgo, y obviamente al final llegan a la costa con lo justo (¿o alguno se creyó que iban a morir?) y la historia cae en la mayor de las intrascendencias.

3e501a326a8e46ae9b530c7dc914c76aEl siguiente número va para un lado parecido, pero la historia principal es de las más cuestionadas de toda la “Era Giordano” por lo obvia y panfletaria. Un psiquiatra universitario les implanta a los alumnos un artefacto en el cerebro para poder controlarlos, un estudiante se entera y trata de detenerlo sin resultados, hasta que se cruza con Kid Flash que le ofrece su ayuda, para que al final los Titans logren desbaratar los planes del vilano. Acá el grupo vuelve a utilizar sus trajes y poderes sin ningún tipo de excusa y los alternan con los “uniformes Jupiter” un par de veces durante el episodio según la necesidad. En esta oportunidad el back-up está protagonizado por Hawk and Dove, para contarnos en qué andan desde que dejaron de aparecer en la serie, cuando supuestamente volvieron a su ciudad.

Este episodio es el último editado por Giordano, a quien las ventas no acompañaron en su etapa al mando de la serie, y si bien hoy día es reconocida por los fans, por el tono más adulto y el cambio de enfoque que le dio, en su momento fue demasiado ecléctica, con muchos volantazos que se mantuvieron demasiado poco. Era un equipo que no terminaba de encontrar su propia identidad, lo cual hizo que las ventas se desplomaran y el editor diera un paso al costado en favor de Murray Boltinoff, que va tomar las riendas para completar el último arco pergeñado por Giordano.

RCO009_1552991879A Skeates le queda un número más frente a la serie, que es el 32, una historia en la que un experimento fallido de Jupiter manda a Mal atrás en el tiempo hasta la época de las cavernas, y Wally tiene que retroceder en el tiempo para rescatarlo. Pero esto lo lleva a matar por accidente a un cavernícola y alterar por completo la línea temporal de modo que, al regresar al presente, se encuentran con un mundo que parece medieval y donde existe la magia. Ahí Mr. Jupiter es en realidad el hechicero Jupiterius y aparecen versiones alternativas de varios miembros de la Liga, como Batman, Superman, Green Arrow y Flash. La historia termina con un cliffhanger, pero para contar el final, volverá un viejo conocido: Bob Haney. Y sí, eso será material para la próxima.

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2 comentarios

  • Me acuerdo muy poco de esta parte, y ahora entiendo medio porqué xS me encanta esta meganota 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼

    Comentarios

    MgmRC2020

    08/12/2021 - 21:32

    • Yo empece en la etapa wolfman, con caceria de los titanes creo. Complete un poco para atras y junte como 30 numeros y despues la vendi. De todo lo q se escribe, no tenia la menor idea. Muy buena para enterarse

      Comentarios

      chuliverm

      11/12/2021 - 08:55