A mediados de los ´90, el maestro Charles Vess dio un paso al costado del mainstream para sumergirse en los relatos folklóricos y mitológicos.

The Book of Ballads and Sagas

07/12/2022

| Por Gonzalo Ruiz

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585163La gran mayoría de las antologías revisitadas hasta el momento fueron publicadas por Fantagraphics, aunque figuran otras (y habrá nuevas en un futuro cercano). Hoy, sin embargo, volvemos una vez más a la total independencia, tal como empezó esta serie de notas con un repaso por las antologías unitarias del ídolo Robert Crumb. Ahora estamos en los ´90 con una onda completamente distinta a la del Maestro, lejos de una cotidaneidad delirante, a punto de sumergirnos en las aguas del fantasy de la mano de otro ídolo y maestro: Charles Vess.

A diferencia de todos (o casi todos) los artistas que nombramos o nombraremos por acá, éste coqueteó con el mainstream. Fanzineó fuerte durante los ´70, y eso le permitió a principios de los ´80 entrar a Marvel, más concretamente en la mítica Epic Illustrated, no sin antes pasar por la publicación satírica National Lampoon o por la influyente Heavy Metal. En Epic, humilló con Children of the Stars, una historia que había publicado en el fanzine Comic Times, sin embargo para la antología marvelita, la redibujó. En paralelo colaboraría en la antología superheroica Marvel Fanfare donde se metió fuertemente con la mitología asgardiana. Dato no menor, porque si hay algo que Vess ama es la mitología, y de hecho también haría una novela gráfica en sintonía con sus gustos (The Raven Banner: A tale of Asgard). Tras algunos pocos fill-ins, se pasa a la Distinguida Competencia donde sería recordado por sus tres números con Sandman (donde le tocó dibujar el primer unitario dedicado a William Shakespeare, además de tener el honor de cerrar la serie en el nº 75) que lo condujeron a dibujar otra historia para Neil Gaiman, Stardust.

Book_of_Ballads_art_ed_Page-2-e1519401916406Pero me estoy adelantando, más o menos, porque hasta ahora no mencioné ninguna antología de autor, y Charles tuvo dos. La primera la publicó Dark Horse (editorial donde también sería abonado) en 1987: tres números de una serie llamada The Book of Night. Sin embargo, su contenido está basado en las historias cortas que publicó en Epic y alguna que otra cosa perdida de su era fanzinera. Eso sí, todo redibujado. La que nos importa salió en el año 1995, por Green Man Press (su propia editorial): The Book of Ballads and Saga.

“Estás sosteniendo un sueño en tus manos. Es el sueño que todos los artistas tenemos: ser capaces de ganarnos la vida produciendo un trabajo que significa una profunda satisfacción personal”. La primera página del primer número comienza con un texto que es toda una declaración de principios sobre la independencia total, basada en su propia experiencia cuando llegó a New York en el ´76 con intenciones de ser un dibujante profesional, algo que efectivamente logró. Por eso es que estas cuatro revistas están dedicadas a sus amigos Jeff Smith, Steve Bissettte, James Owen y Rob Walton, otros héroes a favor del “hazlo tu mismo” como bandera comiquera, los prozineros del mundo, unidos. “With a little help from his friends”, parafraseando el tema de los Beatles, es la clave de esta revista, porque Vess dibuja lo que sus amigos le escriben.

product_b_b_bbsagh-book-of-ballads-and-sagas_4Al virginiano lo acompañan: Sharyn McCrumb, Neil Gaiman, Robert Walton en el nº1; Jane Yolen, Charles DeLint en el nº2 (éste último también estaría en el cuarto y último número); Midori Snyder, Jeff Smith y Delia Sherman en el nº3. A esta troupe de guionistas donde todos vienen del palo de la literatura sci-fi/fantasy salvo Gaiman y Smith, se le suma Ken Roserman como columnista especializado en música celta, que metía entrevistas a músicos del palo y reseñas de discos, algo de lo que Vess también es muy fanático, al punto de recomendar sus bandas favoritas. Básicamente: si sos un limado del folk, la mitología celta (o mitos en general) y las sagas épicas, esta revista es tu paco absoluto.

El contenido justamente lo dictan historias cortas que adaptan poemas y sagas tanto inglesas como escocesas de la antigüedad, adaptadas por los guionistas invitados. Hay una historia original que daba para ser la estrella, pero quedó abandonada tras el segundo número: Skade, escrita por Walton, y que tenía fuerte inspiración en la mitología nórdica, relacionado directamente con el Ragnarok, pero ahí quedó tras dos números que más allá de las promesas, nunca más se completó. El principal problema de la colección no es la calidad, sino la constancia. O más bien, la falta de: Vess acusa en sus introducciones editoriales que cada número sufría un retraso y/o cambio debido a las implicancias de la vida laboral freelancista. Que este número de Sandman que hay que hacer, que esta convención… Sin ir más lejos, el tercer número, que irónicamente es el que más páginas tiene, incluye una suerte de pequeño artbook, con varias páginas de sketches, descartes y bocetos que el artista metió porque no había material para rellenar. De hecho, la solución que encontró Charles para paliar los retrasos, es variar la periodicidad a semestral, pero con más páginas (los primeros dos tienen la misma cantidad que un comic book regular, el tercer número son 60 páginas y el cuarto, 42). Pero nada de esto se pudo ver, porque justamente el cuarto número fue el último.

CVBOBSTRIP1.jpg.size-400Es difícil reseñar una antología de este estilo, donde las historias cortas son muchas, variadas y además de no tener un hilo conductor más allá de su origen, justamente esto es algo que le interesa a cierta “minoría”. Ahora, si sos de comprar comics por los dibujos, esto tendría que interesarte y mucho. Vess a blanco y negro es un placer, es un artista barroco en estado de gracia, que disfruta por completo de dibujar las historias que más ama protagonizadas por elfos, criaturas demoníacas, bardos… el artista está por completo en su salsa, capaz sin innovar desde lo narrativo: muchas puestas en páginas son raras, con los diálogos fuera de la viñeta. El cuarto número incluye la historia corta Tam-Lin que está en prosa y es acompañada por ilustraciones apabullantes, dignas de un ganador del Premio Hugo (Por esta revista, Vess se ganó un Eisner en 1996).

Los cuatro números fueron recopilados en un trade paperback en 1997, para luego ser reeditado en el 2003, tanto en tapa blanda como en dura, en una edición de Tor bastante cuidada como se lo merece. Seguro que al ídolo lo tenés por esos números de Sandman o las tapas de Swamp Thing, así que es momento de dar un paso más hacia adelante, al mundo mitológico de las Sagas y las Baladas.

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