Esta vez, la recorrida por Europa nos lleva a cabalgar junto a los cowboys surgidos en España.

Western a la europea (parte 5)

09/05/2022

| Por Norman Fernández

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21816965En las páginas de la revista “Trinca” en 1971 tendríamos la siguiente parada de este repaso al western a la española; en concreto en la creación de Antonio Hernández Palacios, “Manos Kelly”. No cabe duda de que con “Manos Kelly” nos encontramos con el western más genuinamente español (con personajes hablando sobre la Virgen del Pilar, por poner un ejemplo), y que deslumbró a más de una generación de lectores ante el personal uso del color y el poderoso estilo de dibujo de su autor. Al menos el mercado francés sí lo vio así y ficharía ya a Palacios de forma vitalicia para su “Mac Coy”: Palacios ilustraría, entre 1974 y 1999, 21 volúmenes de la colección protagonizada por su peculiar soldado con la cara de Robert Redford.

El de José Ortiz es el siguiente caso al que tenemos que hacer referencia, ya que el cartagenero es uno de los autores cuyo nombre más se asocia con el género western. Lo cierto es que en la inmensa producción de Ortiz hay sitio para todo, pero no lo es menos que éste siempre ha sido un género por el que ha sentido especial predilección. “Grandes mitos del Far-West” es sin duda el principal referente se este género firmado por Ortiz, una serie de historias cortas, bajo guiones de Josep Toutain, que reproducían la semblanza de diversas figuras legendarias de la época.

000000000000000 048El final de la década de los ´70 y principios de los´80, vieron proliferar una serie de revistas de temática western; las ya mencionadas “Hunter”, “Saloon” y “Sargento Kirk”. Lo cierto es que aquellas revistas se confeccionaban principalmente con material antiguo (como “Sunday”) y extranjero (procedente en su inmensa mayoría de Argentina), al que se añadía poco material inédito (los seriales ilustrados por Bermejo antes mencionados). Si acaso “El lobo Solitario” de Manfred Sommer, fechado en 1980, sería el último gran western clásico que un servidor recuerda en el comic español. Desgraciadamente la desaparición de las revistas que acabamos de mencionar supondría el primer paso hacia la casi desaparición también del propio género en los trabajos producidos en el mercado español.

Mención especial merece el volumen aparecido en 1979 que recoge una serie de historias cortas realizadas por Luis García en colaboración con los guionistas Jean Ollivier y Felipe Hernández Cava. La presencia del pueblo aborigen del norte de América sería el punto en común de esas historias cortas, y el etnocidio al que se refiere el título no es necesario explicarlo, por tanto. El prodigioso talento para el dibujo y la narrativa de Luis García destaca en todas y cada una de las páginas del libro. No me resisto a tomar algunas de las palabras que mi buen amigo Lorenzo F. Díaz escribió en su día en una reseña sobre esta obra: “Resulta imposible no sentirse conmovido ante cualquier retrato de indio en Etnocidio, ante esos rostros llenos de dignidad y cansancio. Porque pese a ser rostros dibujados a partir de una foto, o de una pintura ajena, su reinterpretación gráfica y su situación junto a otros rostros, otras imágenes, otras viñetas, dentro de un diseño preciso de página, y enmarcado en un texto medido y cuidado, los convierten en palabras de un discurso y un mensaje tan evidente como insoslayable”.

MezquiteY ya que acabamos de mencionar a Felipe Hernández Cava cabe señalar que él, formando parte de la firma colectiva El Cubri, es el responsable del guion del western más extraño y peculiar que se haya realizado en España. “Mezquite” fue publicado a razón de dos páginas en la revista de actualidad política “La Calle” en el recién mencionado 1979 y constituye la última obra dibujada por Saturio Alonso, antes de abandonar el grupo y dejarlo conformado como dúo por Cava y Pedro Arjona. “Mezquite” es una obra que se desarrolla en el territorio que los apaches han de defender tanto de los mexicanos como de los estadounidenses y que explora temas como el racismo, la violencia o lo poco épica que puede resultar la muerte. Gráficamente está resuelta con una peculiar técnica que parece el resultado de retocar fotografías reduciéndolas a bloques compactos de blanco y negro.

Decíamos antes que el Lobo Solitario de Manfred Sommer podría considerarse el último western clásico del cómic; sin embargo, no será el último western de este tipo en el que trabajarán autores españoles (incluido el propio Sommer). Me estoy refiriendo, como es fácil de adivinar, a la ya mencionada aportación española a los cómics de Tex.

182277960_tcimg_AB795DF6Jesús Blasco sería el primer dibujante no italiano en dibujar Tex, lo haría en 1986 y en la colección mensual del personaje. Víctor de la Fuente, por su parte, sería el primer dibujante no italiano en ilustrar un Texone, en concreto en 1992. Un año más tarde sería José Ortiz el encargado de realizar el siguiente Texone. 1996 sería el año que viese la luz el Texone dibujado por Jordi Bernet, mientras que un año más tarde Antonio Segura se convertirá en el primer guionista no italiano en escribir las andanzas del personaje. En julio de 1998 verá la luz un Texone ilustrado por Alfonso Font. Finalmente, será en 2003 cuando aparezca el Texone ilustrado por Manfred Sommer. Con la excepción de Bernet, todos los autores recién mencionados siguieron trabajando para Bonelli tras el contacto inicial. A ellos se deben además algunas de las más importantes aportaciones al mito de Tex de los últimos años: algo lógico si tenemos en cuenta el nivel de calidad de los trabajos de los creadores que estamos hablando.

cab-halloloco-0Como es lógico con un género de tanta tradición, el cómic humorístico español también fijó su punto de mira en el western. Aunque de poca duración en el tiempo, entre 1982 y 1983 Jan realizaría la que es la mejor serie paródica del género en España: “Las extrañas historias del más extraño cowboy al oeste del Pecas: Cab Halloloco”. Se trataba de historias autoconclusivas de dos páginas en las que el creador de Superlópez desplegaba todo su talento a la hora de parodiar la imaginería propia de las narraciones del género, con su habitual agudo sentido del humor y desplegando un dibujo muy minucioso, lleno de pequeños detalles que obligan a volver una y otra vez a la lectura de las páginas para no perderse ninguno de esos destellos de genialidad perdidos por los recovecos de las viñetas.

En los últimos años, dejando aparte ejercicios poco ortodoxos como una visión de las llamadas guerras indias en clave estética underground firmada por Luis Duran (“Caminando por la colinas de arena”, 2004), el cuento de hadas de Luciano Saracino y Kike Infame (“Corina y el Pistolero”, 2009) o la estrambótica historia de un indio travestido que vive entre los blancos realizada por Tyto Alba (“Dos espíritus”, 2015), hay que mencionar también “Luna de lluvia”, un western en dos partes realizado para el mercado francés entre 2012 y 2013 por Jean Dufaux y Rubén Pellejero. La obra, narrada por una mujer y que, de alguna manera, reivindica el derecho a la diferencia, destaca sobremanera por el inmenso talento plástico del autor catalán, actual dibujante de las andanzas de Corto Maltés.

(El lunes, una nueva entrega)

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