Ultima parte del recorrido por los grandes comics de cowboys surgidos en el Viejo Continente.

Western a la europea (parte 7)

23/05/2022

| Por Norman Fernández

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81s9DM9jJwLSobre el cómic alemán podría decir que es infinitamente más lo que ignoro que lo que conozco (y aún me quedaría corto). Lo más difundido por estos lares, en lo referido a los westerns, sería la serie “Hombre”, creada en 1978 por Peter Wiechmann y el español Rafael Méndez para la revista “YPS”. Méndez, que desarrolló la práctica totalidad de su carrera trabajando para el mercado alemán, también colaboró en la serie “Buffalo Bill” de la editorial Bastei; si bien se trata de un trabajo

menos personal que el realizado en “Hombre”, donde era el creador del personaje. Parcialmente recuperada en 2015 en un cuidado volumen recopilatorio en España, tiene un aire a las narraciones de Karl May con un trampero protagonista que deambula por montes y llanuras “desfaciendo entuertos”. Méndez realiza un trabajo ágil y de corte más o menos clásico, en el que sobresale su habilidad para recrear los espacios naturales.

Llegamos ahora al punto final de todo este periplo, que no es otro que Croacia. Lo cierto que, si bien en los países antaño agrupados como Yugoslavia siempre ha habido una gran tradición en el campo del cómic, la difusión a nivel internacional de su producción autóctona no ha sido muy elevada. En todo caso, esta parada final nos sirve para resolver una pregunta que al ir leyendo este texto se puede haber planteado: si al hablar de “Duke” decíamos que ese era uno de los dos mejores westerns que se están realizando actualmente en Europa, ¿cuál sería el otro?

Marshal-Bass-1-cover01FITXALa respuesta es “Marshal Bass”. Creada por Darko Macan e Igor Kordey en 2017 para el mercado francés, está prevista la publicación de su sexto tomo (“Los Lobos”, de nuevo un título en castellano para la edición francesa) para marzo de 2021. Su protagonista está basado en la figura histórica de Bass Reeves, el primer negro que ostentó el cargo de agente de la ley en la historia de los Estados Unidos, lo que nos hará sospechar que la cosa no va ir por los derroteros tradicionales de este tipo de narraciones.

“Aparte de eso, estoy trabajando con Igor en un western, Marshal Bass, para Delcourt. Es sobre un sheriff negro, pero no es “Sillas de montar calientes”, ni una película de Tarantino, es… bueno, ya me dirás lo que es cuando lo leas.” Esto era lo que me respondía Darko Macan la última vez que le entrevisté, justo antes de la aparición del primer álbum de la serie, sobre aquello que se traía entre manos en aquel momento. Y, respondiendo a lo planteado por Darko, lo que yo creo es que “Marshal Bass” es, ante todo, una obra “macaniana”, en el sentido de que el común denominador de todo lo que escribe Darko Macan viene a ser la exploración de eso que se denomina como “la condición humana”. “Marshal Bass”, nos habla de racismo, de opresión, de violencia de género, de víctimas y verdugos, de los (a veces extraños, a veces extremadamente simples) mecanismos que hacen que hombres y mujeres nos dediquemos matarnos los unos a los otros. Todo ello envuelto en la forma de una narración en viñetas absolutamente brillante, llena de vida, de agilidad, de dramatismo, de sentimiento, de personajes cuyas miradas marran a veces más que las palabras, de un dibujo lleno de garra y dinamismo, de unos textos escritos con brillantez y elegancia sin abandonar nunca su función informativa. En definitiva, una obra única

m_marshal_bass_2019_ecc_1_13823qEl inscribir todos estos elementos en un western le confiere ya un carácter poco habitual. Como en “Duke” la violencia es un elemento central en “Marshal Bass”; aunque en realidad podríamos decir que la violencia es un elemento definitorio del género. Es el tratamiento que se hace de esa violencia lo que emparienta ambas obras y las aleja de la inmensa mayoría de la producción de este tipo. El “problema” del western clásico/tradicional/ortodoxo es que no hay discurso ético, no hay ninguna consecuencia moral y, por supuesto, nada parecido a un sentimiento de culpa o cosa por el estilo; algo que sí existe en las estas creaciones de Yves, Hermann, Macan e Kordey. Por eso, sus personajes podemos decir que son realmente “de carne y hueso” por más que estén dibujados o pintados en un papel. Las grandes historias siempre de juegan en el terreno del dilema moral, sino tan solo es ir de acá para allá montando a caballo y pegando tiros,

PEQUEÑO EPILOGO INNECESARIO

Para finalizar, si me permiten una nueva digresión, les propongo un pequeño ejercicio. Cierren los ojos y visualicen la primera imagen que les venga a la cabeza al pensar en el género western en el cómic. En mi caso, y pese a la infinita admiración que siempre he sentido por Víctor de la Fuente, José Ortiz o Hermann esa imagen era siempre de Arturo del Castillo; y digo que “era” porque en un momento determinado el resultado de ese ejercicio ha cambiado para mí, en concreto en una temporada en la que me pasé estudiando de manera bastante profunda los cómics de Tex (a raíz de una exposición de originales que realizamos en la Semana Negra de Gijón). Fue entonces cuando descubrí el trabajo de Giovanni Ticci.

edfafcd9ebbcd2c2617356a56784df4f.jpg--Aunque debería decir que lo redescubrí. Y me explico: Existen imágenes que a uno se le quedan en la cabeza sin saber muy bien por qué. En mi caso una de las que siempre se han mantenido ahí dentro data ya de hace unos cuantos años; digamos, que más de treinta. Se trata de un individuo que se encuentra enterrado hasta el cuello y con una lanza india clavada justo delante de la cabeza, mientras un poco más allá un cowboy está descabalgando. El cowboy no es otro que Tex y la imagen proviene de la primera edición castellana de Tex. Lo cierto es que el impacto de dicha imagen ha persistido con el paso del tiempo hasta un nivel más acusado del que yo mismo hubiese pensado en un principio, como prueba el hecho de que en este mismo momento está colgada en una de las paredes de mi casa el original de una bella página de Giovanni Ticci, en concreto la número 16 de Kento non perdona, que no es otra que aquella en la que Tex y Tiger Jack encuentran al individuo al que los cheyenes han enterrado de tan peculiar manera (y que es uno de los dos únicos originales de cómic del género western que poseo).

No es fácil explicar la fascinación con el trabajo de Ticci a quien no hay visto ninguna de sus páginas o sus ilustraciones en acuarela. Sus páginas constituyen un ejercicio de talento en el que consigue integrar una descripción de los paisajes única, con las figuras de los personajes y las acciones que debe narrar, todo ello mediante la exploración de su propio estilo como dibujante. Desde mi personal e intransferible punto de vista, muy pocas veces he visto el mundo del Far West reflejado con más talento en un cómic.

del-castillo-el-loco-sexton-2rjnPero he aquí que Arturo del Castillo parece estar últimamente recuperando el terreno poco a poco, y casi diría que en este justo momento el dibujante chileno y el sienés están en un empate técnico. Tal vez a ello ha contribuido notablemente que en los últimos años he estado repasando la profusa producción en ese género de Héctor G. Oesterheld, en la que es capital la aportación de Arturo del Castillo (aquí se podría añadir que el otro original de cómic western de mi propiedad es precisamente de la dupla Oesterheld-Del Castillo: “Loco Sexton”, capítulo dos, página tres). También es cierto que, además de la impresionante pericia técnica del creador gráfico de “Randall, the killer” siempre me fascinó ese momento al final de su carrera en el que, de repente, fue abandonando su extraordinaria pulcritud y empezó a llenar sus páginas de líneas y de manchones de tinta: como si, de repente, hubiera pasado de utilizar el pincel y el plumín, para comenzar a realizar el acabado de sus páginas con la brocha más gorda que tuviera a mano. En cualquier caso, ya le iré informando en su momento de cómo evoluciona el combate Ticci-Del Castillo en cuanto a ocupar la representación visual del género western en, parafraseando a Philip José Farmer, las ruinas de mi cerebro.

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